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25 de octubre de 2011

Cocinar con alimentos de otoño

        Los días se acortan y el gusto por la frescura que se ha experimentado en verano invita a querer alimentos que calienten, relajen y fortalezcan el organismo. Es el caso de las frutas, hortalizas y verduras ricas en vitamina C, como mandarinas, todos los cítricos y las coles. Entre otras funciones, aumenta la absorción orgánica del hierro presente en los alimentos y participa de forma activa en los procesos de formación de anticuerpos. Estas dos cualidades convierten a ciertos alimentos en particulares aliados de la salud que, en estos días, atacan virus y catarros.

-Setas, uvas, frutas silvestres y frutos secos

       Todo se puede encontrar en el mercado, fresco y de calidad, pero también puede salirse con una cesta a por su recolección y aprovechar una cálida mañana para encontrarse con la naturaleza. Hay que tener presentes dos premisas: recoger solo lo que se vaya a consumir y no agredir al entorno. Salir a buscar setas es inherente a estos meses otoñales. Dirigirse a bosques de hoja caduca, que tras las lluvias caen y esconden los sombreros es un placer y una ciencia. Los hay expertos y novatos, pero todos quieren hacerse con un puñado de suculentos hongos silvestres que harán la delicia en la cocina.
Alimentos de temporada como setas, uvas o frutas silvestres potencian y protegen el sistema respiratorio y el inmune
       Este alimento apenas tiene calorías y, sin embargo, es rico en vitamina B2 o riboflavina que se relaciona con la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, lo que le convierte en productora de energía y protectora de las mucosas. Recientes referencias científicas resaltan la composición de los hongos, en particular su contenido en cantidad de polisacáridos bioactivos que parecen mejorar la respuesta inmune innata mediada por células. La seta shitake es, entre la familia de los hongos, objeto de numerosos estudios que han probado sus propiedades farmacológicas, en concreto las de sus polisacáridos (lentinan, eritadenina), en relación al fortalecimiento del sistema inmune frente a la gripe, los resfriados frecuentes y la inflamación bronquial, entre otros trastornos.
      La estimulación de los sistemas de defensa a partir de los hongos tiene efectos significativos en la maduración, la diferenciación y la proliferación de muchos tipos de células del sistema inmune. En la cocina, los hongos dan para múltiples preparaciones; al ajillo es la fórmula sencilla y suculenta para níscalos y setas de cardo; las colmenillas en tortilla con cebolla y las shiitake con arroz son dos platos muy apreciados. No hay que olvidar el pescado, al que la compañía de la setas le enriquece, como sucede con el rape y el bacalao.
Los frutos secos son semillas pobres en agua y ricas en grasa que ayudan a reponerse tras un esfuerzo
       Una vez culmina la vendimia y antes de que las vides se tiñan de rojo, se puede pasear por los pasillos de las viñas. En las plantas se encuentran racimos de uva olvidados que pueden ser un buen postre. Las uvas negras concentran sustancias con propiedades antioxidantes, como las antocianinas, flavonoides y taninos, tan necesarias en días húmedos. Estas delicadas frutas se pueden degustar en crudo, en zumo y también en pastel, como recetas sencillas y ricas para saborear las uvas de temporada.
       El grupo de las frutas del bosque (grosellas, arándanos, moras, endrinas y frambuesas) contienen fibra, vitaminas, minerales y oligoelementos, además de variedad de fitoquímicos. Estas frutas rojas son ricas en antioxidantes, compuestos que ayudan al organismo a hacer frente a catarros y resfriados. Aunque algunas de ellas, como los arándanos, las grosellas y las frambuesas son difíciles de encontrar, las moras están al alcance de la mano en cualquier camino. Las demás se ofertan en el mercado. Estas frutas son una compañía perfecta para las carnes de caza; ingrediente selecto para elaborar y decorar con sabrosas salsas, dulces y postres lácteos.
       Por último, son también sinónimo de otoño los frutos secos como las nueces, las almendras, las avellanas, las castañas o los piñones. Ir al bosque y encontrarlos es recoger energía. Son semillas pobres en agua y ricas en grasa, y gracias a su interesante valor nutritivo se les considera alimentos apropiados para reponerse tras un esfuerzo. Los frutos secos también pueden ser un buen complemento de la dieta si se consumen crudos y enteros en cualquier momento del día. Su presencia en el recetario se encuentra en los primeros platos, en las raciones y en los postres. O lo que es lo mismo: unos raviolis con nueces, seguidos de un filete de bacalao con salsa de almendras culminado con un block de chocolate, castañas asadas y avellanas.

-Verduras y hortalizas

       En la despensa del otoño no pueden faltar la cebolla, el puerro y la calabaza. Tampoco la berenjena, la alcachofa y, por supuesto, las variedades de coles: coliflor, berza, de Bruselas y brócoli. Todas son ricas en vitamina C y en ácido cítrico, potenciador de la vitamina. Su consumo habitual durante los meses fríos se traduce en una mejor respuesta inmunitaria, en parte derivadas de su destacado contenido en multitud de fitoquímicos con acción antioxidante.
       El sistema respiratorio y el inmune, los más afectados por el cambio de temperatura y por la acción virulenta de virus y bacterias, tiene que sentirse potenciado y protegido. Para eso están las verduras y las hortalizas otoñales.  Las recetas son múltiples. Difícil es no encontrar una que apetezca. Desde la tradicional alcachofa con jamón o la rompedora fórmula en la que se mezcla la verdura con queso fresco, las berenjenas rellenas de escalibada o en forma de albóndigas con calabacín. Se trata de echar mano del recetario que prime los alimentos de la temporada otoñal.

-Menos horas para distribuir 5 comidas

       El otoño pierde horas de luz hasta alcanzar el solsticio de invierno, el día más corto del año. Además, el último fin de semana de octubre se adelanta una hora el reloj, lo que supone que anochece antes. De esta forma, si en verano se disponía de más de doce horas de sol en las que desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar, la estación otoñal no supera las ocho horas. Pero esto no es óbice para abandonar la buena costumbre de dividir la alimentación en cinco tomas. Todo lo contrario, hay que marcarse como objetivo repartir la ingesta de calorías y nutrientes de manera ordenada y eficaz.
Se estima que el consumo diario recomendado de calorías es de 2.200 en el caso de los hombres adultos y de 2.000 en el caso de las mujeres. Se considera que el desayuno debe aportar el 25% de las necesidades, es decir, la cuarta parte de las calorías que se necesitan cada día. Por su parte, el almuerzo debe suponer un 35% y la cena, entre un 25% y un 30%. Se reserva el 10% restante para las comidas que se realizan a media mañana y a media tarde.
       Tal vez lo más difícil es respetar los dos tentempiés, el matutino y el vespertino. Un objetivo muy saludable es convertir esa comida en el momento de degustar las frutas, hortalizas y frutos secos de la temporada; unas zanahorias crudas, en jugo, en una original compota con manzana o una mermelada de zanahoria untada en pan o en tortas de arroz; unos crepes con endibias, queso, nueces y plátano, un batido de leche con yogur y avellanas, el reconstituyente licuado de mandarina y pomelo o un energético muesli de tres cereales con manzana y nuez.
       Estos aperitivos se convierten en tentempiés ricos en fibra, con interesante efecto saciante, aunque el aporte energético no sea elevado. Hay que evitar los alimentos dulces, salados o con mucha grasa, sobre todo cuando el trabajo que se realiza requiere estar sentado muchas horas.

20 de noviembre de 2010

Cuídate Comidas otoñales, rica temporada

      El otoño nos deja algunos alimentos irrepetibles en otras épocas del año. Higos, granadas, calabazas, castañas, setas y hongos llegan para deleitar nuestros paladares. Mientras otros platos tradicionales como las lentejas y otros guisos siguen presentes entre nuestras recetas de siempre.
 



-HIGOS SOBRE CAMA VERDE CON GRANADA
 
INGREDIENTES (para 1 persona)

2 higos maduros
1 granada,
1 bolsa de escarola
1 lechuga
1 lechuga lollo rosso
PARA LA VINAGRETA
6 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de vinagre de vino blanco
sal
pimienta negra molida

 
Preparación de este plato
PASO 1. Limpiar las lechugas y la escarola, y escurrir bien.
PASO 2. Cortar uno de los higos en cuatro mitades y reservar el otro completamente entero.
PASO 3. Desgranar una granada y reservar los granos.
PASO 4. Distribuir una cama de lechugas y escarola. Aliñar con la salsa vinagreta por toda la superficie.
PASO 5. Coronar el plato con un higo en el centro del plato y el resto de los trozos distribuidos alrededor.
PASO 6. Espolvorear con una nube de granos de granada el plato como presentación final.

 
-LENTEJAS CON SALPICÓN DE PASTA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 bolsa de 500 g de Lentejas
1/2 kg de Zanahorias
2 tomates maduros
2 puerros limpios
1 pimiento rojo
1 paquete de pasta de caracolas
1 cabeza de ajos
3 patatas para guisar
1/2 cebolla
4 cucharadas de aceite de oliva virgen 1º
sal
pimienta


 
Preparación de este plato
PASO 1. Cortar en trozos pequeños la cebolla, los tomate, los puerros y la zanahoria. Pelar las patatas, trocearlas y reservarlas.
PASO 2.Calentar las 4 cucharadas de aceite en una olla exprés abierta, dorar ligeramente la cabeza de ajos entera (limpia, pero sin pelar) y retirarla. Añadir la cebolla, el tomate, el puerro y la zanahoria troceados. Dorarlo todo un poco, añadiendo al final las lentejas para rehogar.
PASO 3. Incorporar el agua, las patatas y salpimentar al gusto. Cubrir todo con agua y cerrar la olla exprés (dejar hervir durante 15 minutos y apartar). Abrir la olla, añadir un poco de pasta de caracolas y apagar cuando esté al dente. Cortar en trocitos el pimiento asado y salpicarlo por el plato al servir.
 

PROPIEDADES: Al sumar las legumbres con la pasta obtenemos un plato muy completo que nos dará energía.

 
-CREMA DE CALABAZA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 calabaza pequeña
4 patatas para cocer
200 ml de nata líquida para cocinar
1/2 cebolla
trozos de pan del día anterior
cogollo de Tudela
sal
aceite de oliva 0,5º

 
Grado de dificultad: fácil
Coste por persona: 2,50 euros.

 
Preparación de este plato
PASO 1.Quitar la piel y las pepitas a la calabaza. Cortar en trozos grandes y meter en una olla junto con las patatas peladas, cortadas por la mitad, y la media cebolla.
PASO 2. Poner a hervir todo (en olla exprés 10 minutos).
PASO 3. Dejar enfriar ligeramente la olla, y pasar por la batidora la calabaza, las patatas (descartar la cebolla) y un vaso del caldo resultante. Cuando la crema esté bien fina, añadir la nata líquida y seguir mezclando.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Cortar el pan en cuadraditos y pasar por la sartén untada con una cucharada de aceite de oliva. Al servir en el plato añadir los picatostes y coronar un poco de cogollo cortado en juliana.

 
-PASTEL DE CASTAÑAS Y NATA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 lámina de pasta brisa
300 g de puré de castañas
2 huevos
3 claras de huevo
2 cucharadas de azúcar
6 cucharadas de azúcar en polvo
4 cucharadas de avellanas crudas picadas
1/2 vaso de nata líquida
nata montada azucarada

 
Preparación de este plato
PASO 1. Untar de mantequilla un molde bajo desmontable y forrarlo con la lámina de pasta brisa.
PASO 2. Batir el puré de castañas hasta que esté cremoso. Añadir la nata líquida y los dos huevos. Batir bien y volcar la mezcla en el molde.
PASO 3. En un bol a parte montar las claras con 2 cucharadas de azúcar. Cuando estén firmes añadir el azúcar en polvo y mezclar de abajo arriba.
PASO 4. Cubrir el puré de castañas con esta mezcla por toda la superficie y espolvorear con las avellanas.
PASO 5. Meter al horno precalentado a 180º durante 45 minutos. Revisar para que no se dore en exceso.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Dejar enfriar antes de servir. Al distribuir en platos, servir por raciones y añadir una bola de nata montada azucarada sobre el pastel.

 

-LÁMINAS DE TERNERA CON COMPAÑÍA VERDE
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

250 g de carne de Ternera Joven cortada en láminas finas.
Para la Compañía Verde:
1 bolsa de ensalada con lechuga iceberg, escarola y zanahoria
1 pimiento rojo
aceite de oliva virgen
vinagre de vino al estragón
sal

 
Preparación de este plato
PASO 1. Preparar primero la ensalada. Mezclar en una fuente la bolsa con lechuga, escarola y zanahoria, y añadirle el pimiento en tacos.
PASO 3. Elaborar una vinagreta con tres partes de aceite de oliva frutado intenso por una de vinagre de vino al estragón y sal. Mezclar con un varilla suavizar la textura.
PASO 4. Calentar una plancha untada con una cucharada de aceite y sal espolvoreada. Extender una a una las láminas de Ternera Joven, dejar cada lado sólo 5 segundos y apartar. Servir inmediatamente en platos.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Colocar a ambos lados del plato la carne y la ensalada para no mezclar los sabores. Las láminas se pueden presentar sobre una cama de puré de manzana o de castañas.

13 de noviembre de 2010

Alimentación de otoño para los niños, y los mayores

      Consejos de cómo alimentar a los niños durante el otoño

       Se termina el verano, y la vuelta al trabajo, al colegio, y a la rutina de un modo general, abren espacios a las prisas y a un nuevo ritmo de vida, más acelerado, con menos horas de sol, y con más desgaste físico y mental, tanto para los adultos como para los niños.  Por esta razón, es necesario que la alimentación acompañe todo este cambio, aportando la suficiente energía para que nuestras defensas sean potenciadas y renovadas. Es aconsejable que conozcamos los alimentos que pueden darnos una mejor salud, y que nos protejan de los resfriados, gripes y catarros que suelen ocurrir en esta época del año.

-La alimentación según la estación

       Una dieta rica y saludable requiere dedicación y conocimiento. Los alimentos propios de cada estación, pueden convertirse en una dieta más variada y nutritiva, y con un sabor más destacado. Las frutas y verduras del verano contienen mucho agua. Las del otoño e inverno, contienen más vitamina C, y las de primavera, gracias a su variedad de colores, nos aportan muchas otras vitaminas.

-Las frutas otoñales

      Al terminar el verano, tenemos que despedirnos de los melocotones, de las ciruelas, sandías, higos, porque el otoño es una estación donde la granada, el membrillo, la chirimoya, y la uva son las frutas protagonistas. El ácido cítrico que contiene la granada ejerce una acción desinfectante, además de estimular la acción de la vitamina C. En cuanto a la uva, se trata de una fruta con muchas calorías debido a su alta cantidad de azúcares. Por otro lado, presenta una acción antioxidante, y una gran cantidad de hierro.

      Con esas dos frutas se puede preparar platos de ensaladas, macedonias, etc. Además de la granada y de la uva, también son frutas de temporada las naranjas, peras, plátanos, mandarinas y manzanas, aguacates, pomelos, aparte de los frutos secos, las castañas, etc.

-Verduras del otoño

      Con la llegada del otoño, volvemos a rescatar una gran cantidad de verduras. Las setas, las coles de Bruselas, la alcachofa, la coliflor, calabazas, el calabacín, y las berenjenas, son las verduras protagonistas del otoño, mientras que las hortalizas como la cebolla, la lechuga, las zanahorias y el puerro, se pueden encontrar en el otoño así como en otras estaciones. También llegan los repollos y las lombardas.
      Las setas se pueden consumir solas, salteadas, con ajo, a la plancha, hervidas, al vapor, mezcladas en revueltos con huevo, como guarnición, y acompañadas de pasta, arroz u otros vegetales. El valor calórico de las setas es bajo. La seta es un alimento rico en vitaminas D, B, y en algunos minerales como el yodo.
Las berenjenas también contienen muy pocas calorías. Ejerce una acción antioxidante y tonificante.
      Su consumo estimula el buen funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar, favoreciendo la digestión de las grasas. Se puede consumir berenjenas de las más variadas formas: guisadas, rellenas, al horno, rebozada, frita, asada, en cremas, solas o acompañadas de carnes.
      Las coles de Bruselas así como la coliflor son ricas en vitamina C y ácido cítrico. Estimulan la acción del sistema inmunológico y previenen algunas enfermedades degenerativas. Pueden ser elaboradas también de distintas formas.
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25 de octubre de 2011

Cocinar con alimentos de otoño

        Los días se acortan y el gusto por la frescura que se ha experimentado en verano invita a querer alimentos que calienten, relajen y fortalezcan el organismo. Es el caso de las frutas, hortalizas y verduras ricas en vitamina C, como mandarinas, todos los cítricos y las coles. Entre otras funciones, aumenta la absorción orgánica del hierro presente en los alimentos y participa de forma activa en los procesos de formación de anticuerpos. Estas dos cualidades convierten a ciertos alimentos en particulares aliados de la salud que, en estos días, atacan virus y catarros.

-Setas, uvas, frutas silvestres y frutos secos

       Todo se puede encontrar en el mercado, fresco y de calidad, pero también puede salirse con una cesta a por su recolección y aprovechar una cálida mañana para encontrarse con la naturaleza. Hay que tener presentes dos premisas: recoger solo lo que se vaya a consumir y no agredir al entorno. Salir a buscar setas es inherente a estos meses otoñales. Dirigirse a bosques de hoja caduca, que tras las lluvias caen y esconden los sombreros es un placer y una ciencia. Los hay expertos y novatos, pero todos quieren hacerse con un puñado de suculentos hongos silvestres que harán la delicia en la cocina.
Alimentos de temporada como setas, uvas o frutas silvestres potencian y protegen el sistema respiratorio y el inmune
       Este alimento apenas tiene calorías y, sin embargo, es rico en vitamina B2 o riboflavina que se relaciona con la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, lo que le convierte en productora de energía y protectora de las mucosas. Recientes referencias científicas resaltan la composición de los hongos, en particular su contenido en cantidad de polisacáridos bioactivos que parecen mejorar la respuesta inmune innata mediada por células. La seta shitake es, entre la familia de los hongos, objeto de numerosos estudios que han probado sus propiedades farmacológicas, en concreto las de sus polisacáridos (lentinan, eritadenina), en relación al fortalecimiento del sistema inmune frente a la gripe, los resfriados frecuentes y la inflamación bronquial, entre otros trastornos.
      La estimulación de los sistemas de defensa a partir de los hongos tiene efectos significativos en la maduración, la diferenciación y la proliferación de muchos tipos de células del sistema inmune. En la cocina, los hongos dan para múltiples preparaciones; al ajillo es la fórmula sencilla y suculenta para níscalos y setas de cardo; las colmenillas en tortilla con cebolla y las shiitake con arroz son dos platos muy apreciados. No hay que olvidar el pescado, al que la compañía de la setas le enriquece, como sucede con el rape y el bacalao.
Los frutos secos son semillas pobres en agua y ricas en grasa que ayudan a reponerse tras un esfuerzo
       Una vez culmina la vendimia y antes de que las vides se tiñan de rojo, se puede pasear por los pasillos de las viñas. En las plantas se encuentran racimos de uva olvidados que pueden ser un buen postre. Las uvas negras concentran sustancias con propiedades antioxidantes, como las antocianinas, flavonoides y taninos, tan necesarias en días húmedos. Estas delicadas frutas se pueden degustar en crudo, en zumo y también en pastel, como recetas sencillas y ricas para saborear las uvas de temporada.
       El grupo de las frutas del bosque (grosellas, arándanos, moras, endrinas y frambuesas) contienen fibra, vitaminas, minerales y oligoelementos, además de variedad de fitoquímicos. Estas frutas rojas son ricas en antioxidantes, compuestos que ayudan al organismo a hacer frente a catarros y resfriados. Aunque algunas de ellas, como los arándanos, las grosellas y las frambuesas son difíciles de encontrar, las moras están al alcance de la mano en cualquier camino. Las demás se ofertan en el mercado. Estas frutas son una compañía perfecta para las carnes de caza; ingrediente selecto para elaborar y decorar con sabrosas salsas, dulces y postres lácteos.
       Por último, son también sinónimo de otoño los frutos secos como las nueces, las almendras, las avellanas, las castañas o los piñones. Ir al bosque y encontrarlos es recoger energía. Son semillas pobres en agua y ricas en grasa, y gracias a su interesante valor nutritivo se les considera alimentos apropiados para reponerse tras un esfuerzo. Los frutos secos también pueden ser un buen complemento de la dieta si se consumen crudos y enteros en cualquier momento del día. Su presencia en el recetario se encuentra en los primeros platos, en las raciones y en los postres. O lo que es lo mismo: unos raviolis con nueces, seguidos de un filete de bacalao con salsa de almendras culminado con un block de chocolate, castañas asadas y avellanas.

-Verduras y hortalizas

       En la despensa del otoño no pueden faltar la cebolla, el puerro y la calabaza. Tampoco la berenjena, la alcachofa y, por supuesto, las variedades de coles: coliflor, berza, de Bruselas y brócoli. Todas son ricas en vitamina C y en ácido cítrico, potenciador de la vitamina. Su consumo habitual durante los meses fríos se traduce en una mejor respuesta inmunitaria, en parte derivadas de su destacado contenido en multitud de fitoquímicos con acción antioxidante.
       El sistema respiratorio y el inmune, los más afectados por el cambio de temperatura y por la acción virulenta de virus y bacterias, tiene que sentirse potenciado y protegido. Para eso están las verduras y las hortalizas otoñales.  Las recetas son múltiples. Difícil es no encontrar una que apetezca. Desde la tradicional alcachofa con jamón o la rompedora fórmula en la que se mezcla la verdura con queso fresco, las berenjenas rellenas de escalibada o en forma de albóndigas con calabacín. Se trata de echar mano del recetario que prime los alimentos de la temporada otoñal.

-Menos horas para distribuir 5 comidas

       El otoño pierde horas de luz hasta alcanzar el solsticio de invierno, el día más corto del año. Además, el último fin de semana de octubre se adelanta una hora el reloj, lo que supone que anochece antes. De esta forma, si en verano se disponía de más de doce horas de sol en las que desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar, la estación otoñal no supera las ocho horas. Pero esto no es óbice para abandonar la buena costumbre de dividir la alimentación en cinco tomas. Todo lo contrario, hay que marcarse como objetivo repartir la ingesta de calorías y nutrientes de manera ordenada y eficaz.
Se estima que el consumo diario recomendado de calorías es de 2.200 en el caso de los hombres adultos y de 2.000 en el caso de las mujeres. Se considera que el desayuno debe aportar el 25% de las necesidades, es decir, la cuarta parte de las calorías que se necesitan cada día. Por su parte, el almuerzo debe suponer un 35% y la cena, entre un 25% y un 30%. Se reserva el 10% restante para las comidas que se realizan a media mañana y a media tarde.
       Tal vez lo más difícil es respetar los dos tentempiés, el matutino y el vespertino. Un objetivo muy saludable es convertir esa comida en el momento de degustar las frutas, hortalizas y frutos secos de la temporada; unas zanahorias crudas, en jugo, en una original compota con manzana o una mermelada de zanahoria untada en pan o en tortas de arroz; unos crepes con endibias, queso, nueces y plátano, un batido de leche con yogur y avellanas, el reconstituyente licuado de mandarina y pomelo o un energético muesli de tres cereales con manzana y nuez.
       Estos aperitivos se convierten en tentempiés ricos en fibra, con interesante efecto saciante, aunque el aporte energético no sea elevado. Hay que evitar los alimentos dulces, salados o con mucha grasa, sobre todo cuando el trabajo que se realiza requiere estar sentado muchas horas.

20 de noviembre de 2010

Cuídate Comidas otoñales, rica temporada

      El otoño nos deja algunos alimentos irrepetibles en otras épocas del año. Higos, granadas, calabazas, castañas, setas y hongos llegan para deleitar nuestros paladares. Mientras otros platos tradicionales como las lentejas y otros guisos siguen presentes entre nuestras recetas de siempre.
 



-HIGOS SOBRE CAMA VERDE CON GRANADA
 
INGREDIENTES (para 1 persona)

2 higos maduros
1 granada,
1 bolsa de escarola
1 lechuga
1 lechuga lollo rosso
PARA LA VINAGRETA
6 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de vinagre de vino blanco
sal
pimienta negra molida

 
Preparación de este plato
PASO 1. Limpiar las lechugas y la escarola, y escurrir bien.
PASO 2. Cortar uno de los higos en cuatro mitades y reservar el otro completamente entero.
PASO 3. Desgranar una granada y reservar los granos.
PASO 4. Distribuir una cama de lechugas y escarola. Aliñar con la salsa vinagreta por toda la superficie.
PASO 5. Coronar el plato con un higo en el centro del plato y el resto de los trozos distribuidos alrededor.
PASO 6. Espolvorear con una nube de granos de granada el plato como presentación final.

 
-LENTEJAS CON SALPICÓN DE PASTA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 bolsa de 500 g de Lentejas
1/2 kg de Zanahorias
2 tomates maduros
2 puerros limpios
1 pimiento rojo
1 paquete de pasta de caracolas
1 cabeza de ajos
3 patatas para guisar
1/2 cebolla
4 cucharadas de aceite de oliva virgen 1º
sal
pimienta


 
Preparación de este plato
PASO 1. Cortar en trozos pequeños la cebolla, los tomate, los puerros y la zanahoria. Pelar las patatas, trocearlas y reservarlas.
PASO 2.Calentar las 4 cucharadas de aceite en una olla exprés abierta, dorar ligeramente la cabeza de ajos entera (limpia, pero sin pelar) y retirarla. Añadir la cebolla, el tomate, el puerro y la zanahoria troceados. Dorarlo todo un poco, añadiendo al final las lentejas para rehogar.
PASO 3. Incorporar el agua, las patatas y salpimentar al gusto. Cubrir todo con agua y cerrar la olla exprés (dejar hervir durante 15 minutos y apartar). Abrir la olla, añadir un poco de pasta de caracolas y apagar cuando esté al dente. Cortar en trocitos el pimiento asado y salpicarlo por el plato al servir.
 

PROPIEDADES: Al sumar las legumbres con la pasta obtenemos un plato muy completo que nos dará energía.

 
-CREMA DE CALABAZA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 calabaza pequeña
4 patatas para cocer
200 ml de nata líquida para cocinar
1/2 cebolla
trozos de pan del día anterior
cogollo de Tudela
sal
aceite de oliva 0,5º

 
Grado de dificultad: fácil
Coste por persona: 2,50 euros.

 
Preparación de este plato
PASO 1.Quitar la piel y las pepitas a la calabaza. Cortar en trozos grandes y meter en una olla junto con las patatas peladas, cortadas por la mitad, y la media cebolla.
PASO 2. Poner a hervir todo (en olla exprés 10 minutos).
PASO 3. Dejar enfriar ligeramente la olla, y pasar por la batidora la calabaza, las patatas (descartar la cebolla) y un vaso del caldo resultante. Cuando la crema esté bien fina, añadir la nata líquida y seguir mezclando.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Cortar el pan en cuadraditos y pasar por la sartén untada con una cucharada de aceite de oliva. Al servir en el plato añadir los picatostes y coronar un poco de cogollo cortado en juliana.

 
-PASTEL DE CASTAÑAS Y NATA
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

1 lámina de pasta brisa
300 g de puré de castañas
2 huevos
3 claras de huevo
2 cucharadas de azúcar
6 cucharadas de azúcar en polvo
4 cucharadas de avellanas crudas picadas
1/2 vaso de nata líquida
nata montada azucarada

 
Preparación de este plato
PASO 1. Untar de mantequilla un molde bajo desmontable y forrarlo con la lámina de pasta brisa.
PASO 2. Batir el puré de castañas hasta que esté cremoso. Añadir la nata líquida y los dos huevos. Batir bien y volcar la mezcla en el molde.
PASO 3. En un bol a parte montar las claras con 2 cucharadas de azúcar. Cuando estén firmes añadir el azúcar en polvo y mezclar de abajo arriba.
PASO 4. Cubrir el puré de castañas con esta mezcla por toda la superficie y espolvorear con las avellanas.
PASO 5. Meter al horno precalentado a 180º durante 45 minutos. Revisar para que no se dore en exceso.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Dejar enfriar antes de servir. Al distribuir en platos, servir por raciones y añadir una bola de nata montada azucarada sobre el pastel.

 

-LÁMINAS DE TERNERA CON COMPAÑÍA VERDE
 
INGREDIENTES (para 4 personas)

250 g de carne de Ternera Joven cortada en láminas finas.
Para la Compañía Verde:
1 bolsa de ensalada con lechuga iceberg, escarola y zanahoria
1 pimiento rojo
aceite de oliva virgen
vinagre de vino al estragón
sal

 
Preparación de este plato
PASO 1. Preparar primero la ensalada. Mezclar en una fuente la bolsa con lechuga, escarola y zanahoria, y añadirle el pimiento en tacos.
PASO 3. Elaborar una vinagreta con tres partes de aceite de oliva frutado intenso por una de vinagre de vino al estragón y sal. Mezclar con un varilla suavizar la textura.
PASO 4. Calentar una plancha untada con una cucharada de aceite y sal espolvoreada. Extender una a una las láminas de Ternera Joven, dejar cada lado sólo 5 segundos y apartar. Servir inmediatamente en platos.

 
SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN: Colocar a ambos lados del plato la carne y la ensalada para no mezclar los sabores. Las láminas se pueden presentar sobre una cama de puré de manzana o de castañas.

13 de noviembre de 2010

Alimentación de otoño para los niños, y los mayores

      Consejos de cómo alimentar a los niños durante el otoño

       Se termina el verano, y la vuelta al trabajo, al colegio, y a la rutina de un modo general, abren espacios a las prisas y a un nuevo ritmo de vida, más acelerado, con menos horas de sol, y con más desgaste físico y mental, tanto para los adultos como para los niños.  Por esta razón, es necesario que la alimentación acompañe todo este cambio, aportando la suficiente energía para que nuestras defensas sean potenciadas y renovadas. Es aconsejable que conozcamos los alimentos que pueden darnos una mejor salud, y que nos protejan de los resfriados, gripes y catarros que suelen ocurrir en esta época del año.

-La alimentación según la estación

       Una dieta rica y saludable requiere dedicación y conocimiento. Los alimentos propios de cada estación, pueden convertirse en una dieta más variada y nutritiva, y con un sabor más destacado. Las frutas y verduras del verano contienen mucho agua. Las del otoño e inverno, contienen más vitamina C, y las de primavera, gracias a su variedad de colores, nos aportan muchas otras vitaminas.

-Las frutas otoñales

      Al terminar el verano, tenemos que despedirnos de los melocotones, de las ciruelas, sandías, higos, porque el otoño es una estación donde la granada, el membrillo, la chirimoya, y la uva son las frutas protagonistas. El ácido cítrico que contiene la granada ejerce una acción desinfectante, además de estimular la acción de la vitamina C. En cuanto a la uva, se trata de una fruta con muchas calorías debido a su alta cantidad de azúcares. Por otro lado, presenta una acción antioxidante, y una gran cantidad de hierro.

      Con esas dos frutas se puede preparar platos de ensaladas, macedonias, etc. Además de la granada y de la uva, también son frutas de temporada las naranjas, peras, plátanos, mandarinas y manzanas, aguacates, pomelos, aparte de los frutos secos, las castañas, etc.

-Verduras del otoño

      Con la llegada del otoño, volvemos a rescatar una gran cantidad de verduras. Las setas, las coles de Bruselas, la alcachofa, la coliflor, calabazas, el calabacín, y las berenjenas, son las verduras protagonistas del otoño, mientras que las hortalizas como la cebolla, la lechuga, las zanahorias y el puerro, se pueden encontrar en el otoño así como en otras estaciones. También llegan los repollos y las lombardas.
      Las setas se pueden consumir solas, salteadas, con ajo, a la plancha, hervidas, al vapor, mezcladas en revueltos con huevo, como guarnición, y acompañadas de pasta, arroz u otros vegetales. El valor calórico de las setas es bajo. La seta es un alimento rico en vitaminas D, B, y en algunos minerales como el yodo.
Las berenjenas también contienen muy pocas calorías. Ejerce una acción antioxidante y tonificante.
      Su consumo estimula el buen funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar, favoreciendo la digestión de las grasas. Se puede consumir berenjenas de las más variadas formas: guisadas, rellenas, al horno, rebozada, frita, asada, en cremas, solas o acompañadas de carnes.
      Las coles de Bruselas así como la coliflor son ricas en vitamina C y ácido cítrico. Estimulan la acción del sistema inmunológico y previenen algunas enfermedades degenerativas. Pueden ser elaboradas también de distintas formas.