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15 de febrero de 2012

hamburguesas y asma

    Verduras y pescado son buenas para el asma, las hamburguesas la propician.


      El consumo frecuente de frutas, verduras y pescado se asocia a una prevalencia más baja del asma, mientras que un alto consumo de hamburguesas trae consigo una mayor incidencia de esta enfermedad respiratoria. Así se ha puesto de relieve hoy en la II Jornada sobre salud Infantil y Medio Ambiente, organizada por la Fundación Roger Torné en colaboración con la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Fundación La Caixa, en la que los pediatras han confirmado que la dieta, la contaminación y la sequía son factores que pueden propiciar la aparición del asma.
      El doctor Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap, ha mostrado algunas evidencias que apoyan la idea de la interacción del medio ambiente en la genética de los individuos, han informado los organizadores en un comunicado.
     Para este doctor, "el riesgo ambiental más consistente y significativo para el desarrollo del asma en la niñez es la exposición al humo de tabaco, hecho que se ha identificado en numerosos estudio epidemiológicos".
     Asimismo, el tabaquismo pasivo que sufren las embarazadas por otros miembros de la familia que fuman, también es una fuente importante para el desarrollo del asma en los fetos.
     Aunque hay muchas pruebas de que la contaminación del aire exacerba el asma ya existente, no está bien establecido su vínculo con el desarrollo de la patología, debido a que hay pocos estudios prospectivos, según el doctor Praena.
     Por su parte, el doctor Aaron Bernstein, de la Harvard School y pediatra del Children's Hospital de Boston ha advertido de como el cambio climático ya ha comenzado a repercutir en la salud de los niños a nivel mundial porque afecta a la calidad del aire y a la disponibilidad de alimentos y de agua dulce.

FUENTE: AGROINFORMACIÓN

31 de octubre de 2011

Salteados de verdura, una sana técnica culinaria

       Como cualquier otro tipo de cocinado, tiene unas reglas básicas, muy simples, que deben respetarse para que el resultado sea el más óptimo. En primer lugar, tiene que hacerse una preparación adecuada. Puesto que el tipo de cocción es muy rápido, todos los ingredientes que se utilicen deben estar preparados. Tienen que estar limpios, cortados y a mano en el lugar donde se cocine, separados en boles o platos.
        Es importante, además, que todos los ingredientes estén cortados del mismo tamaño. De no ser así, los de tamaño más grande quedarán menos cocinados que los más pequeños, si bien es fundamental que todos se cocinen por igual.

-Cortes más habituales

  • Juliana. Es el corte longitudinal de las verduras en tiras finas.
  • Brunoise. Este corte consiste en picar muy fino. Se puede conseguir al agrupar varias tiras de corte en juliana y cortarlas de forma transversal hasta conseguir diminutos dados.
  • Paisana. Es el corte grueso sin necesidad de ser regular.
  • Bastoncitos. Son tiras un poco más gruesas que el corte en juliana.
  • Rodajas. Es el corte transversal de una hortaliza en forma de tubo, como zanahorias, puerros o apio.
        Cuando todos los ingredientes estén pelados, cortados, lavados y bien secos, se pueden cocinar, bien en una sartén antiadherente un poco alta o en un wok, el mejor utensilio para hacer un salteado.

-La cocción

       Se pone a calentar un poco de aceite de oliva, por ser el que mejor aguanta las altas temperaturas. Se empieza por las verduras, primero las más duras de cocción, como pueden ser las zanahorias. Cuando estén casi cocidas, se añaden las siguientes de manera que siempre se mantenga el calor en la sartén o en el wok. Se puede elaborar todo el salteado a la vez o de uno en uno y luego mezclarlos, en función de la cantidad de jugos que desprendan los ingredientes.
       Hay que mantener siempre una temperatura alta de la sartén y dar vueltas de manera continua para que la cocción sea uniforme y rápida. Los salteados deben consumirse poco después de la cocción, ya que así preservan su sabor y textura tan característicos.

18 de mayo de 2011

Verduras en diferentes cocciones, crema de calabaza y crujiente jamón

-Ingredientes principales (para 4 personas)


•1 kg de calabaza asada
•1 coliflor pequeña
•4 alcachofas cocidas y rebozadas
•12 tomatitos cherry asados al horno
•1 manojo de acelgas
•12 espárragos verdes
•4 lonchas de jamón ibérico
•Aceite de oliva suave
•Sal

-Preparación de la receta

    Asamos la calabaza en el horno envuelta en papel de aluminio.Una vez asada, triturarla añadiendo agua y aceite de oliva hasta conseguir una crema fina y homogénea. Rectificar de sal y reservar.
    Hornear los tomates cherry a baja temperatura hasta pocharlos.Hervir la coliflor y las alcachofas por separado.Una vez listas, las cortamos a rodajas finas y las rebozamos en harina y huevo y, freímos todo en aceite de oliva.
     Hervir las acelgas troceadas y saltearlas en un poco de aceite de oliva.Cortar las puntas de los espárragos y saltearlas en un poco de aceite de oliva.
     Colocar las lonchas de jamón en una sartén caliente y darles calor hasta que queden crujientes.
     Colocar la crema de calabaza en el fondo de un plato y disponer todas las verduras armoniosamente.
     Colocar el crujiente de jamón encima

17 de mayo de 2011

Terrina de verduras naturales con compota de cebolla

-Ingredientes principales:


•400 gr de puerros
•400 gr de zanahoria
•300 gr de coliflor
•300 gr de judía verde
•7 huevos
•1/4 l de leche
•Pimienta negra
•Nuez moscada
•Sal
•1/2 kg de cebolla en juliana
•2 clavos
•15 mL de aceite de oliva (dos cucharadas mas o menos)

-Preparación de la receta
      Limpiamos bien todas las verduras.Las cocemos por separado en agua y sal.Las dejamos escurrir entre dos paños para secarlas bien.
      En un recipiente mezclamos los huevos y la leche, batimos con una varilla y sazonamos.
      Cogemos una terrina, a poder ser de acero inoxidable, y la untamos con aceite y pan rallado.En el fondo de la terrina empezamos por colocar las zanahorias.Seguidamente las cubriremos con un poco de cuajo que tenemos preparado.Después las judías verdes y hacemos lo mismo.A continuación la coliflor y, por último, el puerro, cubriendo al final con el cuajo que nos quede.
      Cocer al baño maría en el horno suave durante una hora a 150 grados.
      Pochar la cebolla con la mantequilla durante 20 minutos, añadir el clavo y cocer lentamente hasta conseguir una mezcla suave.

9 de marzo de 2011

Verduras de hoja verde

        En ensalada, como plato principal, combinadas con arroz, pasta o legumbres, de guarnición, en tortilla, salteadas, en 'tempura' como aperitivo, mezcladas con el guiso de carne o de pescado... Cualquier idea es buena si se consigue comer cada día algo de verdura. Eso sí, no todas las propuestas sirven para todos los días: no es lo mismo comerla cruda, cocida 'al dente' o al vapor que frita, rebozada o mezclada con salsas grasas. Las verduras son un tesoro gastronómico muy saludable. Representan un conglomerado de nutrientes: fibra dietética, vitaminas (ácido fólico, provitamina A, vitamina E), minerales y oligoelementos (potasio, magnesio, hierro, calcio...) y aportan una gran variedad de sustancias bioactivas, entre ellas los antioxidantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) da cuenta de que el bajo consumo de frutas y hortalizas tiene una relación directa con más de 2,7 millones de muertes al año en todo el mundo, entre ellas el 30% son cardiopatías isquémicas, el 20% corresponden a cánceres gastrointestinales y el 10% a enfermedades cerebrovasculares. Todas ellas cifras alarmantes si se tiene en cuenta que la ingesta diaria de este grupo de alimentos reduciría de forma considerable la incidencia de estas patologías. Además, algunas verduras destacan incluso, sobre otras por su particular contenido en determinados nutrientes y sustancias bioactivas, por lo que su ingesta es más recomendable durante determinadas situaciones. Las hay más idóneas en caso de padecer anemia o dolencias musculares; especialmente indicadas para mantener la salud de los ojos e incluso, para la mineralización de los huesos.


-¿Por qué no como verduras a diario?
 
... porque La solución Sugerencias de recetas
Me resulta aburrido y monótono comer siempre la verdura hervida Buscar recetas originales tanto en la combinación de sus ingredientes como en su forma de elaboración y presentación:
salteadas, en tortilla, en ítempuraí, pudines, hamburguesas, albóndigas, croquetas, empanadillas...
  • Milhojas de verduras de temporada.
  • Milhojas de verduras de temporada.
  • Canelones rellenos de merluza, espinacas y langostinos.
  • Calabacines rellenos de arroz.
  • Revuelto de acelga con gambas.
  • Judías verdes salteadas con champiñones.
  • Coles de Bruselas con gambas y mejillones.
Solo me gustan en ensalada Todas las verduras tiene cabida para comerlas
crudas o cocidas 'al dente' para disfrutar de su textura crujiente.
  • Ensalada templada de espinacas con pasas, piñones y langostinos.
  • Lechugas con brécol, cherrys, nueces y tacos de queso de cabra.
  • Ensalada de alubias blancas, judías verdes y salmón.
  • Ensalada de col y pasas.
No me agrada mucho su sabor Disimular su sabor con hierbas y condimentos suaves y aromáticos,
con salsas sabrosas pero no grasas ni saladas.
  • Acelgas gratinadas con avellanas.
  • Alcachofas asadas con salsa de pesto.
  • Brócoli con crema de requesón.
  • Espinacas salteadas con pasas y piñones.
  • Judías verdes con salsa de s...samo.
Me llenan poco Combinarlas con alimentos más consistentes como el arroz,
la pasta o las legumbres, o como ingrediente de guisos de carnes y pescados.
  • Cuscús con judías verdes, acelga, cebolla y zanahoria.
  • Arroz estofado con brécol y champiñones.
  • Macarrones con brécol y salsa de tomate.
  • Arroz cremoso con espinacas y sepia.
  • Potaje de garbanzos con acelgas y espinacas.
  • Pencas de acelga rebozadas en salsa verde.
  • Rollitos de col rellenos de arroz y verduras.
No tengo tiempo para prepararlas Elegir dos o tres verduras por semana, cocinarlas al vapor, en la olla a presión o hervidas y usarlas, como máximo durante los tres días días siguientes,
como base para acompañar distintos platos: como plato principal el primer día; purés, salteadas de guarnición, en tortilla o revuelto, acompañamiento de otras recetas (arroces, pastas, legumbres).
También es posible recurrir a verduras congeladas (basta con añadirlas al agua hirviendo) o en conserva al natural, ya cocidas y listas para comerlas.
  • Coliflor salteada con pimentón; con bechamel; rebozada con salsa de tomate y mayonesa.
  • Mezclada con garbanzos; con arroz; con salsa de queso azul; al curry; en tortilla...
  • Judías verdes con calabaza; con salsa de tomate; en puré; con arroz y lomo adobado; en ensalada con gambas;
  • Potaje con judías blancas; con fetuccines y salsa de queso; revuelto de judías verdes y jamón; en sopa con zanahorias y picatostes...
 
-Verduras, un juego de niños
      
        Niños y verduras no siempre se entienden. de hecho, lo más habitual es que a los más pequeños "lo verde" se les atragante. para evitar esta situación es recomendable seguir estos consejos:
  • Presentar los platos de forma divertida, con ingredientes que aporten colorido y refuercen el atractivo. Usar la imaginación y utilizar diferentes verduras para dibujar caras, paisajes, animales... Este tipo de trucos llama la atención del niño, que se fijará más en la presentación del plato y no tanto en si la receta lleva verduras.
  • No repetir la misma verdura más de una vez a la semana. Y si no es posible, cocínala de distintas maneras: frita, como relleno de pasta o con arroz, al horno, como guarnición de segundos platos, etc.
  • Verduras congeladas o en conserva cuando sea imposible conseguir productos frescos, para que los niños no pasen días sin comer verduras variadas.
  • Añadir verduras cortadas o en puré a los platos de carne, pescado o huevo. Por ejemplo: pastel de puerros y gambas, pollo con salsa de pimientos, espaguetis con champiñones y jamón, paella de la huerta... Puede servir de ayuda utilizar las verduras picadas finamente o ralladas para mezclarlas con carne picada y elaborar así unas sabrosas albóndigas o hamburguesas caseras, o bien como ingrediente de guisos de carne, pescado o recetas con huevo.
  • ¿Postres de hortalizas? Tarta de zanahoria, bocaditos dulces de calabaza... Son otra idea original de beneficiarse de ellas.
  • Permite que los más pequeños participen en su preparación. Pueden ayudarte en la elaboración de las ensaladas así como en la preparación de pizzas caseras a las que se puede añadir variedad de hortalizas, con un toque de creatividad, como por ejemplo intentando dibujar una cara, un animal u otra cosa con los ingredientes seleccionados.

-El poder de las verduras

           La insistencia de los nutricionistas en comer hortalizas y verduras a diario no es casual. Son, junto con las frutas, los únicos grupos de alimentos sobre los que hay claras evidencias de que previenen distintas patologías, desde las cardiovasculares o las degenerativas hasta distintos tipos de cáncer.
De todas las hortalizas las que más hierro tienen son las verduras
        Para conseguir estos efectos saludables, la recomendación de consumo es de unos 600 gramos diarios de frutas y hortalizas (5 raciones al día de frutas y verduras). Comer cada día la cantidad recomendada sigue siendo la asignatura pendiente para gran parte de la población. 'Algo verde' tanto en la comida como en la cena; al menos una pequeña ensalada y algo de verdura como plato principal, guarnición o ingrediente de otra receta, es la aportación ideal de estos alimentos para un consumo habitual.
  • Anemia. De todas las hortalizas, las que más hierro tienen son las verduras, distinguidas del resto por el color verde de sus hojas. Es el caso de acelgas, espinacas, brócoli o romanesco (una variedad de coliflor), judías verdes, guisantes frescos y berros. No obstante, la cantidad de hierro que contienen, alrededor de 2 mg/100g, es pequeña en comparación con otros vegetales como las legumbres (triplican el contenido en hierro) y los frutos secos (lo duplican). El valor añadido de incluir estas verduras en caso de anemia es que también destacan por su contenido en vitamina C, nutriente que aumenta la absorción y favorece el aprovechamiento del hierro no hemo de los vegetales. Una ración (un plato) de cualquiera de las verduras señaladas, crudas, salteadas o cocidas 'al dente' -para minimizar la pérdida de vitamina C por efecto del cocinado- cubre los requerimientos diarios de vitamina C, 60 miligramos diarios para una persona adulta sana.
  • Contracturas musculares. Las más indicadas en estos casos son las verduras y hortalizas más ricas en magnesio. Este mineral forma parte de la clorofila, pigmento que da color verde a las hojas y tallos de los vegetales. El magnesio desempeña una función primordial en la relajación muscular, en el buen funcionamiento del músculo cardiaco (corazón) y forma parte de la matriz ósea de los huesos. Su deficiencia puede originar excitación nerviosa y muscular que originan calambres, temblores, mialgias o dolor muscular intenso, síntomas que degeneran en tensión muscular y cansancio continuo. El magnesio abunda en acelgas (81 mg/100 g) y espinacas (58 mg/100 g) y su contenido es moderado en los guisantes frescos (34 mg/100 g), el brécol, las judías verdes y las alcachofas (25 mg/100 g). Los frutos secos superan con creces el contenido en magnesio de las verduras (250-350 mg/100 g), si bien su ración de consumo recomendada (25 gramos) hace que el aporte sea parejo al de la ración de verduras (un plato de 200-300 gramos). Con las legumbres, que contienen entre 120 y 180 mg/100 g de magnesio, sucede algo similar (la ración de consumo es 80-100 gramos por persona). Por ello, incluir estas verduras en el menú contribuye a alcanzar sin dificultad las ingestas recomendadas para este mineral, que se sitúan en 300 mg/día para las mujeres y 350 mg/día para los hombres.
  • Salud ósea y coagulación sanguínea. Las verduras de hoja destacan sobre el resto por su contenido en filoquinona o vitamina K1, el compuesto químico que sintetizan las plantas y la fuente dietética principal de vitamina K. De todas ellas, destacan la col o repollo, espinacas, lechugas, acelga, brócoli y coles de Bruselas. Esta vitamina participa de manera directa en la síntesis de compuestos que regulan la coagulación de la sangre, los llamados factores de coagulación. Su ingesta evita pérdidas de sangre al frenar las hemorragias. No obstante, comer estas verduras en exceso puede interferir con medicamentos recetados para regular la coagulación sanguínea como el acenocumarol (también conocido como Sintrom). En algunos individuos, la respuesta del organismo al fármaco anticoagulante varía según la concentración plasmática de vitamina K1. Esto puede suceder si la persona afectada come habitualmente verdura en una de las comidas. En estos casos, el médico es quien debe aconsejar moderar su consumo. Pero las funciones de la vitamina K van más allá de la coagulación sanguínea. Interviene también en la salud de los huesos, ya que la osteocalcina, una proteína específica de la matriz ósea, requiere de vitamina K para su maduración. La osteocalcina participa de modo directo en la mineralización de los huesos ya que es necesaria para unir de forma efectiva el calcio con la matriz ósea. La cantidad diaria recomendada de vitamina K (90 microgramos para mujeres adultas y 120 para los hombres) se cubre por medio del consumo de alimentos ricos en ella, como las verduras de hoja.
  • Salud ocular. Las verduras de hoja verde oscuro son la fuente dietética más común de luteína y zeaxantina, dos tipos de carotenoides antioxidantes. Se encuentra en espinacas, acelgas, lechugas, brócoli, berros, achicoria y los brotes más verdes del apio. Hay un gran número de ensayos clínicos y estudios epidemiológicos que apoyan la idea de que ambos compuestos desempeñan funciones vitales en sendos tejidos oculares al proteger la mácula o parte central de la retina y el cristalino de la acción oxidante de la luz ultravioleta. Por ello, se les asocia un papel potencial en la prevención y el tratamiento de enfermedades oculares como la degeneración macular relacionada con la edad, cataratas y retinitis pigmentosa.

18 de enero de 2011

Para un mejor color de piel, abundantes frutas y verduras con carotenos

       El consumo de frutas y verduras, como zanahorias y tomates, entre otras, proporcionaría un tono dorado más saludable que el sol, según los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.
       Estos expertos descubrieron que las personas que consumían más frutas y verduras por día tenían un color de piel más dorado gracias a las sustancias llamadas carotenos propias de estos alimentos. Estos compuestos son los responsables de dar el color rojo – anaranjado a estos vegetales.
       Para el ser humano, se trata de antioxidantes que ayudan a absorber los compuestos dañinos producidos por el estrés y las tensiones de la vida diaria, en especial, cuando el cuerpo está combatiendo una enfermedad. Además, son de ayuda para el sistema inmune y el reproductivo.

Ian Stephen, director del estudio, cuyos resultados salieron publicados recientemente en Journal Evolution and Human Behaviour, aseguró que “la mayoría de la gente piensa que la mejor manera de mejorar el color de la piel es tomar el sol, pero nuestra investigación ha demostrado que comer mucha fruta y mucha verdura es, en realidad, más efectivo“.
       “Hemos descubierto que, dando la opción de elegir entre el color de piel causado por el sol y el causado por carotenos, la gente prefiere el color de la piel generado por los carotenos, así es que si se quiere conseguir un color de piel más atractivo y saludable, lo mejor es consumir una dieta saludable que incluya mucha fruta y vegetales que tumbarse bajo el sol”, aconsejó Stephen.

9 de enero de 2011

Chips de verduras, texturas crujientes en el plato

        Cuando se han seleccionado las mejores partes para elaborar los chips, se deslavan en agua fría para eliminar posibles restos de tierra o bichos que pudieran tener. Se escurren bien y se secan con papel de cocina o un trapo de hilo para que eliminen el agua superficial y no salten cuando se haga la fritura. También se pueden elaborar chips con productos como los tubérculos y raíces. Para ello, se utilizan, además de las patatas, los boniatos, la remolacha, las alcachofas, las zanahorias o los nabos.

-Condiciones de fritura

        Para elaborar chips de estos últimos alimentos, es necesaria una elaboración previa. Antes hay que pelar los tubérculos y raíces y, con una mandolina (una especie de cortador manual que ayuda a sacar finísimas láminas de los tubérculos), cortar láminas finas, del grosor de una hoja. Todas las hortalizas deben tener un tamaño homogéneo para que en el momento de freírse se cocinen por igual.
       Cuando las piezas están preparadas se pueden mezclar, aunque es preferible freírlas según variedades: las hojas por un lado y los tubérculos y raíces, por otro. Para ello, se utilizará una freidora o un cazo con aceite de oliva, limpio, a una temperatura de unos 170ºC. Poco a poco se introducen las láminas de hortalizas y, con una espumadera, se sumergen para que no floten y se cocinen de forma rápida sin que absorba excesiva grasa.
      Las láminas de hortalizas tienden a perder su color original y adoptan un tono entre marrón tostado y dorado, en el caso de las más coloristas. En el momento que cambian de color, los chips están listos en unos segundos y, por tanto, se pueden retirar y escurrir en una bandeja con papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite. Al contacto con el aire y escurridas del aceite, se vuelven duras y crujientes. El último paso es ponerlas a punto de sal. El resultado es un aperitivo sano y crujiente.

-Freir hojas:

      Las hojas se fríen de la misma manera, es decir, se agregan poco a poco a la fritura con una espumadera. En unos segundos, se pueden sacar en una bandeja con papel absorbente para que se cristalicen y obtener así unas crujientes hojas. En este caso, adquieren una tonalidad más brillante y aumenta la intensidad de su color. Se ponen a punto de sal y se consigue un crujiente aperitivo, un complemento para ensaladas o una rica guarnición para platos de pescado y asados de carne.
      Para mantener su estructura tan especial, es recomendable colocarlas en el plato justo en el momento de servir. Así no absorben humedad ni pierden su textura crujiente.

17 de mayo de 2010

El peligro de comer verduras frescas por la noche

      Que las verduras son buenas para la salud todos lo tenemos en cuenta, por ello las incorporamos a nuestra dieta diaria para obtener un correcto aporte de vitaminas y minerales sin nada de grasa y apenas unas pocas calorías. A pesar de todo existen momentos en los que las verduras no son nada recomendables, y es que muchas personas no las toleran como es debido, por ello queremos destacar lo malo que puede ser para la salud la ingesta de verduras crudas por la noche.
     Es cierto que el contenido en vitaminas de las verduras las convierte en un tesoro para la salud. A esto hay que sumar la gran cantidad de clorofila y demás nutrientes que nos brindan y que nos ayudan a proteger las células de las agresiones de los radicales libres. A pesar de todo esto las verduras tienen algunas dificultades a la hora de ser digeridas, y es que contienen muchas cantidades de fibra que las convierte en un alimento que para muchas personas puede ser indigesto y por las noches mucho más.

15 de marzo de 2010

Receta de Ensalada de puerros y jamón.

       El puerro me encanta, y respondiendo al comentario de un buen amigo, casi hermano mio, aquí os planto una tanda de recetas relacionadas con el puerro.
       Es una de esas verduras que parece que no pueden encajar en platos frescos y originales y tenga que estar limitado a recetas especificas y de siglos pasados. Aquí estamos para romper estos tópicos y así dar al puerro la importancia que se merece.
      Os presento una ensalada a base de puerro marinado en una vinagreta junto con unos canónigos que podríamos sustituir por otra hoja (rúcula, lechuga, mezclum, etc.) y unas lonchas de jamón serrano con el que podemos estirarnos un poquito más a la hora de elegirlo ya que ponemos muy poca cantidad y la verdad, se nota cuando el jamón es de calidad.Un plato ligero y original para sorprender a la familia y a los amigos. Con esta ensalada de puerros y jamón podremos disfrutar de la dulzura del puerro, la sutil acidez de la vinagreta y el sabor del buen jamón. Una buena idea para antes de estos días de “excesos” que nos esperan.

-Ingredientes para 4 personas

8 puerros medianos
agua
150 gramos de canónigos limpios
100 gramos de jamón serrano
60ml de aceite de Oliva
15ml de vinagre de Módena
sal y pimienta.

14 de marzo de 2010

La isodieta, un método adelgazante dudoso

      Esta nueva estrategia dietética comparte características comunes con otros métodos adelgazantes revolucionarios y milagrosos que hacen dudar de su eficacia y seguridad
      La isodieta se promueve como una "revolución anti-obesidad", a pesar de perfilarse como un sistema dietético poco serio, que choca de manera directa con la más elemental evidencia científica en materia de hábitos alimentarios y protección de la salud. Las importantes tasas de obesidad en el mundo, el aumento de los factores de riesgo para sufrir enfermedades asociadas a ella y los condicionantes estéticos facilitan la proliferación de remedios milagrosos y revolucionarios sin base científica que los respalde. En este marco, los ciudadanos están, a menudo, desprotegidos, ya que carecen de argumentos científicos para rebatir las manifestaciones de tan variopintos métodos adelgazantes.
      La isodieta sugiere seguir una alimentación con una alta proporción de grasas y proteínas, en especial de origen animal. Supone, en definitiva, la ingesta de grasas saturadas o colesterol, además de implicar riesgos de sufrir cetoacidosis y desmineralización ósea, entre otros.

      La Asociación Americana de Dietética publicó en 2006, tras una concienzuda recopilación bibliográfica, un artículo en el que se citaban de forma expresa y detallada las características generales que, de manera habitual, tienen los distintos sistemas adelgazantes poco o nada rigurosos. Según este artículo, conviene dudar de un sistema adelgazante si tiene alguna de estas particularidades:
  • Promete resultados rápidos.
  • Advierte de manera alarmante sobre los resultados perjudiciales de seguir otros regímenes o consumir ciertos productos.
  • Hace alegaciones demasiado buenas.
  • Saca conclusiones simplistas de cuestiones complejas.
  • Promueve recomendaciones basadas en un único estudio u otros publicados sin una revisión de expertos en la materia.
  • Realiza aseveraciones categóricas en contradicción con prestigiosas organizaciones científicas.
  • Contiene listas de alimentos permitidos (buenos) y no permitidos (malos).
  • Recomienda de manera sutil que se compre un producto concreto (asociado con frecuencia a esa dieta particular).
  • Emite consejos sin tener en cuenta una posible variabilidad interpersonal o entre colectivos, es decir, recomienda dietas "para todo el mundo".

      Jaime Brugos, autor del libro "Isodieta (Dieta Isolipoproteica)", confunde a la población con las cifras y los valores recomendados de ingesta de hidratos de carbono de este nuevo planteamiento dietético. El autor critica que se recomiende un 55% de carbohidratos, tanto para personas delgadas como obesas, pero esta igualdad en términos relativos no lo es en términos absolutos. Los profesionales de la alimentación aconsejan que el 55% del valor calórico total de la dieta proceda de carbohidratos, lo que supone que, a menor ingesta total, se debe consumir una menor cantidad de carbohidratos, y a la inversa.
      Una de las mayores polémicas suscitada por este sistema es su particular visión negativa de los alimentos de origen vegetal y la recomendación de no consumirlos. La comunidad científica cierra filas y critica este posicionamiento de manera unánime y sin el menor género de dudas. El consumo adecuado y diario de frutas y hortalizas es una de las claves tanto del tratamiento como de la prevención de numerosas enfermedades crónicas, degenerativas y cardiovasculares, además de la obesidad o diversos tipos de cáncer.

-Los principios de la isodieta

      El planteamiento de Brugos parte del descubrimiento, según afirma, de un error "histórico clave" en el momento de entender la nutrición, en referencia a la equivocada interpretación del Ciclo de Krebs como el esquema bioquímico básico que caracteriza el metabolismo de los seres vivos. Según el autor, desde mediados del siglo XX, cuando se describieron las rutas metabólicas de los tres principios inmediatos (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y su confluencia en el mencionado Ciclo de Krebs para la obtención de energía a partir de ellos, se realizó una interpretación errónea del mismo. Se consideraron los hidratos de carbono como una clase más de macronutrientes equiparables o comparables con los otros dos, las proteínas y las grasas.
      Según sus argumentaciones, con este error de concepto, las autoridades sanitarias han transmitido un mensaje equivocado a la población general sobre el reparto idóneo de macronutrientes en la alimentación (55% de las calorías totales en forma de carbohidratos, 15% de proteínas y 30-35% de lípidos), que sirve de base para configurar la imagen gráfica de la pirámide de la alimentación saludable.
      Estos mensajes, en opinión de Brugos, tienen gran parte de la culpa de la actual tasa de obesidad, ya que no se puede recomendar la misma proporcionalidad para todo el mundo, sean personas delgadas y con una actividad física elevada, u obesas con una vida sedentaria. Los preceptos de la isodieta enfatizan en el aspecto negativo que tienen sobre la salud los alimentos ricos en hidratos de carbono (con independencia de sus diferencias digestivas y metabólicas) y se desaconseja con énfasis su consumo. Con estas premisas, se llega a desaconsejar, incluso, el consumo de alimentos de origen vegetal de manera genérica y, por tanto, de todos los alimentos ricos en hidratos de carbono, ya que "sólo pertenecen al reino vegetal".
      Compara la composición nutricional de un vaso de zumo de naranja con la de un vaso de agua con azúcar. Tras un análisis bromatológico, se puede comprobar cómo el zumo de naranja, además de los azúcares naturales de la fruta (sobre todo fructosa), contiene variedad de fitonutrientes antioxidantes, vitaminas, minerales y fibra, ausentes por naturaleza en el agua con azúcar. El autor afirma que no debe haber un mayor interés nutricional en el primero respecto al segundo. Lo intenta justificar al afirmar que, si hoy en día, en pleno siglo XXI, la producción animal se caracteriza por la suplementación con diversos tipos de nutrientes esenciales en los piensos animales, la alimentación humana no tiene que ser menos. Esto le da motivos para que el sistema de la isodieta se base en la comercialización de una línea de complementos concentrados de vitaminas, aminoácidos, proteínas y demás sustancias, con el fin de añadirlos a la alimentación.

-Una dieta milagro más en la bolsa:

       Las cuestiones referidas a la efectividad de un sistema adelgazante "novedoso" pueden pasar a un segundo plano cuando, además, se pone en tela de juicio su seguridad. Su seguimiento puede acarrear consecuencias negativas para la salud y resultar perjudiciales, como lo demuestran los datos para muchas dietas y métodos milagrosos.
      No hay soluciones inmediatas ni atajos para perder peso. Por tanto, antes de lanzarse a seguir novedosos sistemas dietéticos de los que podrían derivarse complicaciones para la salud, es recomendable ponerse en manos de un profesional.

11 de marzo de 2010

Las microondas mantienen la calidad de los vegetales

      El uso de las microondas para la conservación de alimentos se conoce desde finales de los años cuarenta. Este método se engloba dentro de las denominadas nuevas tecnologías, entre las que destacan también la aplicación de altas presiones o de campos de luz pulsada. El ámbito más común de las microondas es el doméstico. En el industrial, investigadores de la Universidad de Navarra proponen ahora su uso para el procesado de las conservas vegetales y así sustituir el escaldado con agua, la técnica que se utiliza hoy en día en los vegetales para inactivar enzimas, aumentar la fijación de la clorofila y ablandar el producto antes de congelarlo. El objetivo es que el nuevo proceso reduzca el gasto de energía y el consumo de agua sin alterar las características de vegetales como la acelga, la alcachofa, la borraja, el cardo y la judía verde.

-Tiempo y potencia

      Tanto en el ámbito doméstico como industrial, tiempo y potencia son fundamentales en el uso de las microondas. En el domicilio, debe tenerse en cuenta el tamaño de la pieza o el producto que se calienta y, según la potencia del electrodoméstico, aplicar el tiempo necesario. Si no hay uniformidad en este tándem, tiempo-potencia, la temperatura que alcanza el alimento puede repercutir en la calidad final del producto, ya sea por exceso o por defecto. Si falta alguno de ellos, se crean los denominados puntos fríos, en los que no se inactivan patógenos de forma adecuada. Por el contrario, un exceso provoca puntos calientes, donde pueden originarse degradaciones excesivas y perderse importantes propiedades organolépticas y sensoriales del alimento.
      En el ámbito industrial, también deben tenerse en cuenta estos parámetros ya que las consecuencias son las mismas. En el estudio navarro se ha evaluado el efecto del tiempo y la potencia de las microondas en los vegetales. También se han valorado parámetros como la pérdida de peso del alimento, la reducción del tamaño, la actividad enzimática, la textura, el color y el comportamiento del ácido ascórbico (la vitamina C).

-Encontrar el punto óptimo

      Con el uso de las microondas, las verduras aumentan su temperatura, pierden peso e inactivan enzimas, de acuerdo con la intensidad del tratamiento que se aplica. A mayor intensidad, mayores pérdidas y viceversa. También se ha podido determinar la temperatura y la potencia óptimas para evitar pérdidas.
      Otro aspecto valorado ha sido el tamaño de la materia prima que, en un inicio, sufre una importante reducción, una consecuencia evitable si se somete a periodos de tiempo prolongados. También se ha constatado que, en unas condiciones de temperatura y potencia suaves, los vegetales incrementan de forma tímida la firmeza de sus tejidos y a la inversa, conforme el tratamiento se prolonga, los vegetales experimentan un ablandamiento progresivo de sus tejidos. Por tanto, una vez más, es necesario determinar de forma correcta el tiempo y la potencia de las microondas para obtener un alimento firme, sin perder parte de su masa inicial, adecuado desde el punto de vista organoléptico y libre de patógenos.

-Propiedades nutricionales intactas

      Esta premisa es la base del éxito de los microondas, tanto en casa como en la industria. Los responsables del estudio hacen hincapié en que, con el uso de las microondas como método de escaldado en las industrias, se obtiene un vegetal con una actividad enzimática nula y con las características de color y textura casi similares al producto original, además de una mejora del producto final en comparación con las conservas obtenidas mediante escaldado. Tras diversas pruebas con distintos vegetales, los mejores resultados se registraron en la judía verde, la alcachofa, el cardo y la borraja.
      Los investigadores concluyen también que "para las condiciones óptimas de escaldado, la retención de ácido ascórbico (vitamina C) es similar, e incluso superior, y, por otro lado, la pérdida de peso es razonable desde el punto de vista de la rentabilidad. Además, se emplea menos tiempo que con un escaldado convencional". Pero serán necesarias más investigaciones para evaluar el escaldado con microondas a escala industrial, en casos reales y en más vegetales.

-UN USO SEGURO

       El uso de los hornos microondas ha supuesto un importante avance en la vida cotidiana. La falta de tiempo y la búsqueda de mayor comodidad ha propiciado que este electrodoméstico sea uno de los más utilizados en la actualidad. Sin embargo, siempre se deben tener en cuenta unas pautas para garantizar la seguridad de los alimentos y, por tanto, del consumidor. Los siguientes parámetros son fundamentales para conseguir una perfecta cocción, al evitar los puntos fríos y calientes.
  • Colocar el alimento en un plato o recipiente adecuado para el microondas.
  • Cubrir el alimento con una tapadera de plástico u otro material adecuado para el uso y evitar zonas resecas.
  • No cocinar las piezas grandes a la máxima potencia. Es preferible cocinarlas a una potencia media y durante un periodo más largo de tiempo para que el calor llegue de manera uniforme al alimento.
  • Realizar una precocción si después se quiere terminar la cocción en una sartén o mediante otro método de forma inmediata. Nunca se deben guardar los alimentos precocinados.
  • En cocciones largas, debe darse la vuelta a los alimentos cuando haya transcurrido la mitad del tiempo para asegurar el total calentamiento.
  • Lo más adecuado es usar un termómetro para los alimentos y medir su temperatura en el interior para asegurar una cocción total.

8 de marzo de 2010

Receta de Lasaña de berenjenas y carne en salsa de queso a la pimienta

-Ingredientes para 2 personas:
  • 1 berenjena
  • 1 lata de magro de carne de lata, o cualquier otro fiambre de carne (300 gr aproximadamente)
  • 50 gr queso tipo manchego (si te parece muy fuerte de sabor, utiliza queso en lonchas o en porciones)
  • 100 ml de nata
  • Pimienta molida (negra, verde y rosa)
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración:
      Cocemos las berenjenas en el microondas, para ello las envolvemos en papel film transparente y las metemos en el microondas durante 4-5 minutos a la máxima potencia. La dejamos reposar y templar, y la cortamos en rodajas. Salpimentamos.

      Con ayuda de un molde redondo o rectangular hacemos las milhojas, para ello, sobre el plato de presentación, ponemos una capa de berenjena a la que regaremos con unas gotitas de aceite, y una capa de carne. Continuamos con la misma operación hasta conseguir la altura que queramos y terminaremos con una capa de carne.

      En un bol meclamos la nata, el queso (si es el manchego que esté rallado e incluso molido) y la pimienta molida al gusto, cocemos al microondas unos minutos hasta que el queso se deshaga, la nata espese y tome consistencia la crema, homogénea.
      En el momento de servir, retirar el molde de las milhojas, calentar 2 minutos en el microondas a máxima potencia y regar con la crema bien caliente.

4 de marzo de 2010

Diferencias nutricionales entre un alimento natural y su versión en conserva

      Las productos enlatados o en conserva, siempre han tenido mala fama, pues es verdad que a ellos se adicionan conservantes que modifican su composición nutricional respecto al alimento en su estado nutricional. Sin embargo, al parecer nada es tan grave y lo práctico de estos alimentos pueden ayudarnos a llevar una dieta equilibrada.
     Por eso, para disolver algunas dudas, expongo una tabla comparativa en la cual se muestran las diferencias nutricionales entre un alimento natural y su versión en conserva. Claro está que los valores se muestran por cada 100 gramos de cada producto.

3 de marzo de 2010

Receta de Sándwiches de repollo colorado


   Si disfrutas de los vegetales no debes dejar de lado esta receta de sándwiches de repollo colorado. Tienen un color realmente espectacular y lo más importante de todo: ¡son realmente sabrosos! En un par de minutos podrás tener este rapidísimo plato pronto para degustar.

-Ingredientes para dos sandwuiches:
1/4 cabeza de repollo colorado, picado muy finamente
2 cucharadas de yogurt de soja o natural
1 cucharada de vinagre de modena
1 poco de aceite y una pizca de sal
4 rebanadas de pan integral

-Preparación:
     
Tritura finamente el repollo. Calienta un poco de aceite en una sartén y añade el vinagre de modena. Añade el repollo y saltealo hasta que esté marchito. Retiralo del fuego y agrega el yogurt . Mezcla bien. Sazona a gusto con sal.

1 de marzo de 2010

Receta de Codornices con manzanas

-INGREDIENTES para 4 personas
4 codornices.
2 cebollas.
1 Zanahoria.
1 diente de Ajo.
3 Manzana reineta.
4 cucharadas de Aceite de oliva.
1 vaso de vino blanco.
1 vaso de agua.
Unos ramilletes de Perejil.
Pimienta negra en grano.
Sal.


-ELABORACIÓN:

      Picamos las cebollas en tiras finas (corte en juliana), junto con la zanahoria en rodajitas, el ajo en láminas y la manzana en trozos, y sofreímos en una cazuela con el aceite caliente.
      Limpiamos las codornices y las sazonamos por dentro y por fuera.
      Incorporamos las codornices a la verdura y a la manzana sofrita y rehogamos el conjunto.
      Cuando las codornices estén doradas vertemos el vino blanco, la pimienta, el perejil y un poquito de sal al gusto.
      Rehogamos el conjunto y añadimos un vaso de agua.
      Cocemos lentamente todos los ingredientes, hasta que consigamos que las codornices estén tiernas y la verdura cocinada.
      Sacamos las verduras de la cazuela, las pasamos por el pasapurés y a continuación por el colador.
      Volvemos a introducir las codornices en la salsa y damos un hervor poniendo a punto de sal el conjunto si hiciese falta.
      Para la guarnición pelamos unas manzanas reinetas, las cortamos en gajos y les quitamos el corazón.
      Con un poquito de aceite de oliva y una pizca de sal y azúcar, introducimos las manzanas en el microondas a media potencia, tapadas con un poco de papel transparente.
     En dos minutos tenemos lista la guarnición con la que acompañaremos las codornices en salsa.

Receta de lasaña de patatas

-Ingredientes para 6 personas:

  • Para la salsa de carne:300 gr de carne picada, 2 puerros, 1 cebolla, 1 pimiento verde, 2 zanahorias, 2 ajos, 800 gr de tomate natural triturado, pimienta negra recién molida, hierbas aromáticas a la elección, aceite y sal.
  • Para la lasaña de patatas, 1 kg de patatas y 2 bolas de mozzarella de búfala. Esta vez sin bechamel.

-Elaboración:

     Primero hacemos la salsa. Picamos en pequeño las verduras y las hacemos en una cazuela a fuego lento. Le añadimos la carne, el tomate, aderezamos y dejamos que se haga a fuego lento y que reduzca la salsa hasta que quede bien espesa.
     Mientras, pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en lonchas un poco gruesas y las cocemos durante 5 minutos en agua hirviendo con sal.
     Montamos la lasaña, capa de patatas, salsa y así sucesivamente hasta llegar al final terminando con una capa de salsa y el queso.

     Esta receta de lasaña de patatas se come como otra cualquiera. Si queremos le podemos añadir salsa bechamel por encima, un poco de queso rallado y a gratinar.

24 de febrero de 2010

Receta de Cous cous con vinagreta de alcachofa asada.


-Ingredientes para 4 personas
  • 200 gr de cous cous
  • 8 alcachofas asadas
  • 2 tomates
  • 2 escalonias o cebolletas
  • 1 pepino,
  • 200 ml de aceite de oliva,
  • 50 ml de vinagre de jerez y sal.

-Elaboración:

      Si no tenemos las alcachofas asadas las pondremos con un poco de aceite, sal y pimienta en el horno a 180ºC durante unos 45 minutos a hacerse. Mientras podemos preparar la vinagreta.
      En un bol ponemos el aceite de oliva y el vinagre. Y echamos todos los ingredientes: tomates, escalonias, pepino cortados en cuadraditos. Añadimos sal y mezclamos bien.
      Cuando saquemos la alcachofas asadas las dejamos enfriar, cortamos, quitamos las hojas secas y duras y cortamos en cuartos. Añadimos a la vinagreta.
      Hacemos el cous cous según costumbre y servimos.

      Servir el cous cous de base y encima la vinagreta y si lo comemos frio mucho mejor que del tiempo.

18 de febrero de 2010

Receta de Pizza blanca de alcachofas y jamón York.

     Las pizzas blancas reciben este nombre porque como base se utiliza únicamente mozzarella de búfala. Es decir, que al tomate por aquí no se le ve el pelo.

-Ingredientes para 4 personas

  • 250 gr de harina
  • 125 ml de agua templada
  • 6 gr de levadura de panadería instantánea
  • 15 ml de aceite de oliva y sal.
  • 100 gr de mozzarella 
  • 3 alcachofas asadas
  • 50 gr de jamón york
  • 2 ajos y una pizca de orégano.

17 de febrero de 2010

Los puerros, sanos y ricos



      Los puerros son una muy buena opción para comer más sano y natural: se consumen cocidos, con otras verduras, en puré o en sopas (sobre todo, en épocas invernales), o en salsas y otras preparaciones. En cuanto a la compra de los puerros siempre conviene escoger aquellos que sean más bien pequeños, y es preferible evitar la parte más verde ya que es más indigesta.
     En el campo de la nutrición es conocido que uno de los grupos de alimentos más ricos nutricionalmente, que más cantidad de minerales y vitaminas aporta, es el de los vegetales. En este familia encontramos a los puerros, una opción sabrosa y, por lo general, de fácil digestión.
     Debido a su bajo nivel de calorías y casi nulidad de grasas, los puerros son muy bien considerados para dietas de adelgazamiento: sólo aportan poco más de 25 calorías por cada 100 gramos de producto. Así también, al contener fibras otorgan sensación de saciedad más rápidamente y, por ende, se tenderá a comer menos luego.
    Otra propiedad importante es su aporte de potasio: de aquí, que sean indicados para nivelar los líquidos en el organismo, y evitar la retención e hinchazón. Destaca su nivel de vitamina C -100 gramos de este alimento puede significar cerca del 50 por ciento de la necesidad diaria de esta vitamina-, de E,  B1, B6 y folato, lo que ayuda a tener glóbulos rojos más fuertes y mejor sistema inmune. En cuanto a los minerales, los puerros contienen -además de potasio- selenio, hierro y calcio.

15 de febrero de 2010

Receta de salpicón crujiente

-Ingredientes para 4 personas:
2 zanahorias
2 tallos de apio
1 trozo de hinojo
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
manzana verde troceada
jugo de 1 limón
1 lata de guisantes
Para el aliño usaremos: 100 mL de leche
                                    100 gramos de mahonesa
                                    perejil picado, sal y pimienta.

-Elaboración:

     Se cortan las zanahorias, el apio, el hinojo y los pimientos en tiras finas. Por otra parte rociamos la manzana con el jugo de limón y se mezcla con las hortalizas.
     Añadimos los guisamen y mezclamos.
     Para aderezar mezclamos la leche con la mahonesa y perejil picado. Salpimentar. Condimentar el salpicón con el aderezo.
salpicon crocante
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15 de febrero de 2012

hamburguesas y asma

    Verduras y pescado son buenas para el asma, las hamburguesas la propician.


      El consumo frecuente de frutas, verduras y pescado se asocia a una prevalencia más baja del asma, mientras que un alto consumo de hamburguesas trae consigo una mayor incidencia de esta enfermedad respiratoria. Así se ha puesto de relieve hoy en la II Jornada sobre salud Infantil y Medio Ambiente, organizada por la Fundación Roger Torné en colaboración con la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Fundación La Caixa, en la que los pediatras han confirmado que la dieta, la contaminación y la sequía son factores que pueden propiciar la aparición del asma.
      El doctor Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap, ha mostrado algunas evidencias que apoyan la idea de la interacción del medio ambiente en la genética de los individuos, han informado los organizadores en un comunicado.
     Para este doctor, "el riesgo ambiental más consistente y significativo para el desarrollo del asma en la niñez es la exposición al humo de tabaco, hecho que se ha identificado en numerosos estudio epidemiológicos".
     Asimismo, el tabaquismo pasivo que sufren las embarazadas por otros miembros de la familia que fuman, también es una fuente importante para el desarrollo del asma en los fetos.
     Aunque hay muchas pruebas de que la contaminación del aire exacerba el asma ya existente, no está bien establecido su vínculo con el desarrollo de la patología, debido a que hay pocos estudios prospectivos, según el doctor Praena.
     Por su parte, el doctor Aaron Bernstein, de la Harvard School y pediatra del Children's Hospital de Boston ha advertido de como el cambio climático ya ha comenzado a repercutir en la salud de los niños a nivel mundial porque afecta a la calidad del aire y a la disponibilidad de alimentos y de agua dulce.

FUENTE: AGROINFORMACIÓN

31 de octubre de 2011

Salteados de verdura, una sana técnica culinaria

       Como cualquier otro tipo de cocinado, tiene unas reglas básicas, muy simples, que deben respetarse para que el resultado sea el más óptimo. En primer lugar, tiene que hacerse una preparación adecuada. Puesto que el tipo de cocción es muy rápido, todos los ingredientes que se utilicen deben estar preparados. Tienen que estar limpios, cortados y a mano en el lugar donde se cocine, separados en boles o platos.
        Es importante, además, que todos los ingredientes estén cortados del mismo tamaño. De no ser así, los de tamaño más grande quedarán menos cocinados que los más pequeños, si bien es fundamental que todos se cocinen por igual.

-Cortes más habituales

  • Juliana. Es el corte longitudinal de las verduras en tiras finas.
  • Brunoise. Este corte consiste en picar muy fino. Se puede conseguir al agrupar varias tiras de corte en juliana y cortarlas de forma transversal hasta conseguir diminutos dados.
  • Paisana. Es el corte grueso sin necesidad de ser regular.
  • Bastoncitos. Son tiras un poco más gruesas que el corte en juliana.
  • Rodajas. Es el corte transversal de una hortaliza en forma de tubo, como zanahorias, puerros o apio.
        Cuando todos los ingredientes estén pelados, cortados, lavados y bien secos, se pueden cocinar, bien en una sartén antiadherente un poco alta o en un wok, el mejor utensilio para hacer un salteado.

-La cocción

       Se pone a calentar un poco de aceite de oliva, por ser el que mejor aguanta las altas temperaturas. Se empieza por las verduras, primero las más duras de cocción, como pueden ser las zanahorias. Cuando estén casi cocidas, se añaden las siguientes de manera que siempre se mantenga el calor en la sartén o en el wok. Se puede elaborar todo el salteado a la vez o de uno en uno y luego mezclarlos, en función de la cantidad de jugos que desprendan los ingredientes.
       Hay que mantener siempre una temperatura alta de la sartén y dar vueltas de manera continua para que la cocción sea uniforme y rápida. Los salteados deben consumirse poco después de la cocción, ya que así preservan su sabor y textura tan característicos.

18 de mayo de 2011

Verduras en diferentes cocciones, crema de calabaza y crujiente jamón

-Ingredientes principales (para 4 personas)


•1 kg de calabaza asada
•1 coliflor pequeña
•4 alcachofas cocidas y rebozadas
•12 tomatitos cherry asados al horno
•1 manojo de acelgas
•12 espárragos verdes
•4 lonchas de jamón ibérico
•Aceite de oliva suave
•Sal

-Preparación de la receta

    Asamos la calabaza en el horno envuelta en papel de aluminio.Una vez asada, triturarla añadiendo agua y aceite de oliva hasta conseguir una crema fina y homogénea. Rectificar de sal y reservar.
    Hornear los tomates cherry a baja temperatura hasta pocharlos.Hervir la coliflor y las alcachofas por separado.Una vez listas, las cortamos a rodajas finas y las rebozamos en harina y huevo y, freímos todo en aceite de oliva.
     Hervir las acelgas troceadas y saltearlas en un poco de aceite de oliva.Cortar las puntas de los espárragos y saltearlas en un poco de aceite de oliva.
     Colocar las lonchas de jamón en una sartén caliente y darles calor hasta que queden crujientes.
     Colocar la crema de calabaza en el fondo de un plato y disponer todas las verduras armoniosamente.
     Colocar el crujiente de jamón encima

17 de mayo de 2011

Terrina de verduras naturales con compota de cebolla

-Ingredientes principales:


•400 gr de puerros
•400 gr de zanahoria
•300 gr de coliflor
•300 gr de judía verde
•7 huevos
•1/4 l de leche
•Pimienta negra
•Nuez moscada
•Sal
•1/2 kg de cebolla en juliana
•2 clavos
•15 mL de aceite de oliva (dos cucharadas mas o menos)

-Preparación de la receta
      Limpiamos bien todas las verduras.Las cocemos por separado en agua y sal.Las dejamos escurrir entre dos paños para secarlas bien.
      En un recipiente mezclamos los huevos y la leche, batimos con una varilla y sazonamos.
      Cogemos una terrina, a poder ser de acero inoxidable, y la untamos con aceite y pan rallado.En el fondo de la terrina empezamos por colocar las zanahorias.Seguidamente las cubriremos con un poco de cuajo que tenemos preparado.Después las judías verdes y hacemos lo mismo.A continuación la coliflor y, por último, el puerro, cubriendo al final con el cuajo que nos quede.
      Cocer al baño maría en el horno suave durante una hora a 150 grados.
      Pochar la cebolla con la mantequilla durante 20 minutos, añadir el clavo y cocer lentamente hasta conseguir una mezcla suave.

9 de marzo de 2011

Verduras de hoja verde

        En ensalada, como plato principal, combinadas con arroz, pasta o legumbres, de guarnición, en tortilla, salteadas, en 'tempura' como aperitivo, mezcladas con el guiso de carne o de pescado... Cualquier idea es buena si se consigue comer cada día algo de verdura. Eso sí, no todas las propuestas sirven para todos los días: no es lo mismo comerla cruda, cocida 'al dente' o al vapor que frita, rebozada o mezclada con salsas grasas. Las verduras son un tesoro gastronómico muy saludable. Representan un conglomerado de nutrientes: fibra dietética, vitaminas (ácido fólico, provitamina A, vitamina E), minerales y oligoelementos (potasio, magnesio, hierro, calcio...) y aportan una gran variedad de sustancias bioactivas, entre ellas los antioxidantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) da cuenta de que el bajo consumo de frutas y hortalizas tiene una relación directa con más de 2,7 millones de muertes al año en todo el mundo, entre ellas el 30% son cardiopatías isquémicas, el 20% corresponden a cánceres gastrointestinales y el 10% a enfermedades cerebrovasculares. Todas ellas cifras alarmantes si se tiene en cuenta que la ingesta diaria de este grupo de alimentos reduciría de forma considerable la incidencia de estas patologías. Además, algunas verduras destacan incluso, sobre otras por su particular contenido en determinados nutrientes y sustancias bioactivas, por lo que su ingesta es más recomendable durante determinadas situaciones. Las hay más idóneas en caso de padecer anemia o dolencias musculares; especialmente indicadas para mantener la salud de los ojos e incluso, para la mineralización de los huesos.


-¿Por qué no como verduras a diario?
 
... porque La solución Sugerencias de recetas
Me resulta aburrido y monótono comer siempre la verdura hervida Buscar recetas originales tanto en la combinación de sus ingredientes como en su forma de elaboración y presentación:
salteadas, en tortilla, en ítempuraí, pudines, hamburguesas, albóndigas, croquetas, empanadillas...
  • Milhojas de verduras de temporada.
  • Milhojas de verduras de temporada.
  • Canelones rellenos de merluza, espinacas y langostinos.
  • Calabacines rellenos de arroz.
  • Revuelto de acelga con gambas.
  • Judías verdes salteadas con champiñones.
  • Coles de Bruselas con gambas y mejillones.
Solo me gustan en ensalada Todas las verduras tiene cabida para comerlas
crudas o cocidas 'al dente' para disfrutar de su textura crujiente.
  • Ensalada templada de espinacas con pasas, piñones y langostinos.
  • Lechugas con brécol, cherrys, nueces y tacos de queso de cabra.
  • Ensalada de alubias blancas, judías verdes y salmón.
  • Ensalada de col y pasas.
No me agrada mucho su sabor Disimular su sabor con hierbas y condimentos suaves y aromáticos,
con salsas sabrosas pero no grasas ni saladas.
  • Acelgas gratinadas con avellanas.
  • Alcachofas asadas con salsa de pesto.
  • Brócoli con crema de requesón.
  • Espinacas salteadas con pasas y piñones.
  • Judías verdes con salsa de s...samo.
Me llenan poco Combinarlas con alimentos más consistentes como el arroz,
la pasta o las legumbres, o como ingrediente de guisos de carnes y pescados.
  • Cuscús con judías verdes, acelga, cebolla y zanahoria.
  • Arroz estofado con brécol y champiñones.
  • Macarrones con brécol y salsa de tomate.
  • Arroz cremoso con espinacas y sepia.
  • Potaje de garbanzos con acelgas y espinacas.
  • Pencas de acelga rebozadas en salsa verde.
  • Rollitos de col rellenos de arroz y verduras.
No tengo tiempo para prepararlas Elegir dos o tres verduras por semana, cocinarlas al vapor, en la olla a presión o hervidas y usarlas, como máximo durante los tres días días siguientes,
como base para acompañar distintos platos: como plato principal el primer día; purés, salteadas de guarnición, en tortilla o revuelto, acompañamiento de otras recetas (arroces, pastas, legumbres).
También es posible recurrir a verduras congeladas (basta con añadirlas al agua hirviendo) o en conserva al natural, ya cocidas y listas para comerlas.
  • Coliflor salteada con pimentón; con bechamel; rebozada con salsa de tomate y mayonesa.
  • Mezclada con garbanzos; con arroz; con salsa de queso azul; al curry; en tortilla...
  • Judías verdes con calabaza; con salsa de tomate; en puré; con arroz y lomo adobado; en ensalada con gambas;
  • Potaje con judías blancas; con fetuccines y salsa de queso; revuelto de judías verdes y jamón; en sopa con zanahorias y picatostes...
 
-Verduras, un juego de niños
      
        Niños y verduras no siempre se entienden. de hecho, lo más habitual es que a los más pequeños "lo verde" se les atragante. para evitar esta situación es recomendable seguir estos consejos:
  • Presentar los platos de forma divertida, con ingredientes que aporten colorido y refuercen el atractivo. Usar la imaginación y utilizar diferentes verduras para dibujar caras, paisajes, animales... Este tipo de trucos llama la atención del niño, que se fijará más en la presentación del plato y no tanto en si la receta lleva verduras.
  • No repetir la misma verdura más de una vez a la semana. Y si no es posible, cocínala de distintas maneras: frita, como relleno de pasta o con arroz, al horno, como guarnición de segundos platos, etc.
  • Verduras congeladas o en conserva cuando sea imposible conseguir productos frescos, para que los niños no pasen días sin comer verduras variadas.
  • Añadir verduras cortadas o en puré a los platos de carne, pescado o huevo. Por ejemplo: pastel de puerros y gambas, pollo con salsa de pimientos, espaguetis con champiñones y jamón, paella de la huerta... Puede servir de ayuda utilizar las verduras picadas finamente o ralladas para mezclarlas con carne picada y elaborar así unas sabrosas albóndigas o hamburguesas caseras, o bien como ingrediente de guisos de carne, pescado o recetas con huevo.
  • ¿Postres de hortalizas? Tarta de zanahoria, bocaditos dulces de calabaza... Son otra idea original de beneficiarse de ellas.
  • Permite que los más pequeños participen en su preparación. Pueden ayudarte en la elaboración de las ensaladas así como en la preparación de pizzas caseras a las que se puede añadir variedad de hortalizas, con un toque de creatividad, como por ejemplo intentando dibujar una cara, un animal u otra cosa con los ingredientes seleccionados.

-El poder de las verduras

           La insistencia de los nutricionistas en comer hortalizas y verduras a diario no es casual. Son, junto con las frutas, los únicos grupos de alimentos sobre los que hay claras evidencias de que previenen distintas patologías, desde las cardiovasculares o las degenerativas hasta distintos tipos de cáncer.
De todas las hortalizas las que más hierro tienen son las verduras
        Para conseguir estos efectos saludables, la recomendación de consumo es de unos 600 gramos diarios de frutas y hortalizas (5 raciones al día de frutas y verduras). Comer cada día la cantidad recomendada sigue siendo la asignatura pendiente para gran parte de la población. 'Algo verde' tanto en la comida como en la cena; al menos una pequeña ensalada y algo de verdura como plato principal, guarnición o ingrediente de otra receta, es la aportación ideal de estos alimentos para un consumo habitual.
  • Anemia. De todas las hortalizas, las que más hierro tienen son las verduras, distinguidas del resto por el color verde de sus hojas. Es el caso de acelgas, espinacas, brócoli o romanesco (una variedad de coliflor), judías verdes, guisantes frescos y berros. No obstante, la cantidad de hierro que contienen, alrededor de 2 mg/100g, es pequeña en comparación con otros vegetales como las legumbres (triplican el contenido en hierro) y los frutos secos (lo duplican). El valor añadido de incluir estas verduras en caso de anemia es que también destacan por su contenido en vitamina C, nutriente que aumenta la absorción y favorece el aprovechamiento del hierro no hemo de los vegetales. Una ración (un plato) de cualquiera de las verduras señaladas, crudas, salteadas o cocidas 'al dente' -para minimizar la pérdida de vitamina C por efecto del cocinado- cubre los requerimientos diarios de vitamina C, 60 miligramos diarios para una persona adulta sana.
  • Contracturas musculares. Las más indicadas en estos casos son las verduras y hortalizas más ricas en magnesio. Este mineral forma parte de la clorofila, pigmento que da color verde a las hojas y tallos de los vegetales. El magnesio desempeña una función primordial en la relajación muscular, en el buen funcionamiento del músculo cardiaco (corazón) y forma parte de la matriz ósea de los huesos. Su deficiencia puede originar excitación nerviosa y muscular que originan calambres, temblores, mialgias o dolor muscular intenso, síntomas que degeneran en tensión muscular y cansancio continuo. El magnesio abunda en acelgas (81 mg/100 g) y espinacas (58 mg/100 g) y su contenido es moderado en los guisantes frescos (34 mg/100 g), el brécol, las judías verdes y las alcachofas (25 mg/100 g). Los frutos secos superan con creces el contenido en magnesio de las verduras (250-350 mg/100 g), si bien su ración de consumo recomendada (25 gramos) hace que el aporte sea parejo al de la ración de verduras (un plato de 200-300 gramos). Con las legumbres, que contienen entre 120 y 180 mg/100 g de magnesio, sucede algo similar (la ración de consumo es 80-100 gramos por persona). Por ello, incluir estas verduras en el menú contribuye a alcanzar sin dificultad las ingestas recomendadas para este mineral, que se sitúan en 300 mg/día para las mujeres y 350 mg/día para los hombres.
  • Salud ósea y coagulación sanguínea. Las verduras de hoja destacan sobre el resto por su contenido en filoquinona o vitamina K1, el compuesto químico que sintetizan las plantas y la fuente dietética principal de vitamina K. De todas ellas, destacan la col o repollo, espinacas, lechugas, acelga, brócoli y coles de Bruselas. Esta vitamina participa de manera directa en la síntesis de compuestos que regulan la coagulación de la sangre, los llamados factores de coagulación. Su ingesta evita pérdidas de sangre al frenar las hemorragias. No obstante, comer estas verduras en exceso puede interferir con medicamentos recetados para regular la coagulación sanguínea como el acenocumarol (también conocido como Sintrom). En algunos individuos, la respuesta del organismo al fármaco anticoagulante varía según la concentración plasmática de vitamina K1. Esto puede suceder si la persona afectada come habitualmente verdura en una de las comidas. En estos casos, el médico es quien debe aconsejar moderar su consumo. Pero las funciones de la vitamina K van más allá de la coagulación sanguínea. Interviene también en la salud de los huesos, ya que la osteocalcina, una proteína específica de la matriz ósea, requiere de vitamina K para su maduración. La osteocalcina participa de modo directo en la mineralización de los huesos ya que es necesaria para unir de forma efectiva el calcio con la matriz ósea. La cantidad diaria recomendada de vitamina K (90 microgramos para mujeres adultas y 120 para los hombres) se cubre por medio del consumo de alimentos ricos en ella, como las verduras de hoja.
  • Salud ocular. Las verduras de hoja verde oscuro son la fuente dietética más común de luteína y zeaxantina, dos tipos de carotenoides antioxidantes. Se encuentra en espinacas, acelgas, lechugas, brócoli, berros, achicoria y los brotes más verdes del apio. Hay un gran número de ensayos clínicos y estudios epidemiológicos que apoyan la idea de que ambos compuestos desempeñan funciones vitales en sendos tejidos oculares al proteger la mácula o parte central de la retina y el cristalino de la acción oxidante de la luz ultravioleta. Por ello, se les asocia un papel potencial en la prevención y el tratamiento de enfermedades oculares como la degeneración macular relacionada con la edad, cataratas y retinitis pigmentosa.

18 de enero de 2011

Para un mejor color de piel, abundantes frutas y verduras con carotenos

       El consumo de frutas y verduras, como zanahorias y tomates, entre otras, proporcionaría un tono dorado más saludable que el sol, según los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.
       Estos expertos descubrieron que las personas que consumían más frutas y verduras por día tenían un color de piel más dorado gracias a las sustancias llamadas carotenos propias de estos alimentos. Estos compuestos son los responsables de dar el color rojo – anaranjado a estos vegetales.
       Para el ser humano, se trata de antioxidantes que ayudan a absorber los compuestos dañinos producidos por el estrés y las tensiones de la vida diaria, en especial, cuando el cuerpo está combatiendo una enfermedad. Además, son de ayuda para el sistema inmune y el reproductivo.

Ian Stephen, director del estudio, cuyos resultados salieron publicados recientemente en Journal Evolution and Human Behaviour, aseguró que “la mayoría de la gente piensa que la mejor manera de mejorar el color de la piel es tomar el sol, pero nuestra investigación ha demostrado que comer mucha fruta y mucha verdura es, en realidad, más efectivo“.
       “Hemos descubierto que, dando la opción de elegir entre el color de piel causado por el sol y el causado por carotenos, la gente prefiere el color de la piel generado por los carotenos, así es que si se quiere conseguir un color de piel más atractivo y saludable, lo mejor es consumir una dieta saludable que incluya mucha fruta y vegetales que tumbarse bajo el sol”, aconsejó Stephen.

9 de enero de 2011

Chips de verduras, texturas crujientes en el plato

        Cuando se han seleccionado las mejores partes para elaborar los chips, se deslavan en agua fría para eliminar posibles restos de tierra o bichos que pudieran tener. Se escurren bien y se secan con papel de cocina o un trapo de hilo para que eliminen el agua superficial y no salten cuando se haga la fritura. También se pueden elaborar chips con productos como los tubérculos y raíces. Para ello, se utilizan, además de las patatas, los boniatos, la remolacha, las alcachofas, las zanahorias o los nabos.

-Condiciones de fritura

        Para elaborar chips de estos últimos alimentos, es necesaria una elaboración previa. Antes hay que pelar los tubérculos y raíces y, con una mandolina (una especie de cortador manual que ayuda a sacar finísimas láminas de los tubérculos), cortar láminas finas, del grosor de una hoja. Todas las hortalizas deben tener un tamaño homogéneo para que en el momento de freírse se cocinen por igual.
       Cuando las piezas están preparadas se pueden mezclar, aunque es preferible freírlas según variedades: las hojas por un lado y los tubérculos y raíces, por otro. Para ello, se utilizará una freidora o un cazo con aceite de oliva, limpio, a una temperatura de unos 170ºC. Poco a poco se introducen las láminas de hortalizas y, con una espumadera, se sumergen para que no floten y se cocinen de forma rápida sin que absorba excesiva grasa.
      Las láminas de hortalizas tienden a perder su color original y adoptan un tono entre marrón tostado y dorado, en el caso de las más coloristas. En el momento que cambian de color, los chips están listos en unos segundos y, por tanto, se pueden retirar y escurrir en una bandeja con papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite. Al contacto con el aire y escurridas del aceite, se vuelven duras y crujientes. El último paso es ponerlas a punto de sal. El resultado es un aperitivo sano y crujiente.

-Freir hojas:

      Las hojas se fríen de la misma manera, es decir, se agregan poco a poco a la fritura con una espumadera. En unos segundos, se pueden sacar en una bandeja con papel absorbente para que se cristalicen y obtener así unas crujientes hojas. En este caso, adquieren una tonalidad más brillante y aumenta la intensidad de su color. Se ponen a punto de sal y se consigue un crujiente aperitivo, un complemento para ensaladas o una rica guarnición para platos de pescado y asados de carne.
      Para mantener su estructura tan especial, es recomendable colocarlas en el plato justo en el momento de servir. Así no absorben humedad ni pierden su textura crujiente.

17 de mayo de 2010

El peligro de comer verduras frescas por la noche

      Que las verduras son buenas para la salud todos lo tenemos en cuenta, por ello las incorporamos a nuestra dieta diaria para obtener un correcto aporte de vitaminas y minerales sin nada de grasa y apenas unas pocas calorías. A pesar de todo existen momentos en los que las verduras no son nada recomendables, y es que muchas personas no las toleran como es debido, por ello queremos destacar lo malo que puede ser para la salud la ingesta de verduras crudas por la noche.
     Es cierto que el contenido en vitaminas de las verduras las convierte en un tesoro para la salud. A esto hay que sumar la gran cantidad de clorofila y demás nutrientes que nos brindan y que nos ayudan a proteger las células de las agresiones de los radicales libres. A pesar de todo esto las verduras tienen algunas dificultades a la hora de ser digeridas, y es que contienen muchas cantidades de fibra que las convierte en un alimento que para muchas personas puede ser indigesto y por las noches mucho más.

15 de marzo de 2010

Receta de Ensalada de puerros y jamón.

       El puerro me encanta, y respondiendo al comentario de un buen amigo, casi hermano mio, aquí os planto una tanda de recetas relacionadas con el puerro.
       Es una de esas verduras que parece que no pueden encajar en platos frescos y originales y tenga que estar limitado a recetas especificas y de siglos pasados. Aquí estamos para romper estos tópicos y así dar al puerro la importancia que se merece.
      Os presento una ensalada a base de puerro marinado en una vinagreta junto con unos canónigos que podríamos sustituir por otra hoja (rúcula, lechuga, mezclum, etc.) y unas lonchas de jamón serrano con el que podemos estirarnos un poquito más a la hora de elegirlo ya que ponemos muy poca cantidad y la verdad, se nota cuando el jamón es de calidad.Un plato ligero y original para sorprender a la familia y a los amigos. Con esta ensalada de puerros y jamón podremos disfrutar de la dulzura del puerro, la sutil acidez de la vinagreta y el sabor del buen jamón. Una buena idea para antes de estos días de “excesos” que nos esperan.

-Ingredientes para 4 personas

8 puerros medianos
agua
150 gramos de canónigos limpios
100 gramos de jamón serrano
60ml de aceite de Oliva
15ml de vinagre de Módena
sal y pimienta.

14 de marzo de 2010

La isodieta, un método adelgazante dudoso

      Esta nueva estrategia dietética comparte características comunes con otros métodos adelgazantes revolucionarios y milagrosos que hacen dudar de su eficacia y seguridad
      La isodieta se promueve como una "revolución anti-obesidad", a pesar de perfilarse como un sistema dietético poco serio, que choca de manera directa con la más elemental evidencia científica en materia de hábitos alimentarios y protección de la salud. Las importantes tasas de obesidad en el mundo, el aumento de los factores de riesgo para sufrir enfermedades asociadas a ella y los condicionantes estéticos facilitan la proliferación de remedios milagrosos y revolucionarios sin base científica que los respalde. En este marco, los ciudadanos están, a menudo, desprotegidos, ya que carecen de argumentos científicos para rebatir las manifestaciones de tan variopintos métodos adelgazantes.
      La isodieta sugiere seguir una alimentación con una alta proporción de grasas y proteínas, en especial de origen animal. Supone, en definitiva, la ingesta de grasas saturadas o colesterol, además de implicar riesgos de sufrir cetoacidosis y desmineralización ósea, entre otros.

      La Asociación Americana de Dietética publicó en 2006, tras una concienzuda recopilación bibliográfica, un artículo en el que se citaban de forma expresa y detallada las características generales que, de manera habitual, tienen los distintos sistemas adelgazantes poco o nada rigurosos. Según este artículo, conviene dudar de un sistema adelgazante si tiene alguna de estas particularidades:
  • Promete resultados rápidos.
  • Advierte de manera alarmante sobre los resultados perjudiciales de seguir otros regímenes o consumir ciertos productos.
  • Hace alegaciones demasiado buenas.
  • Saca conclusiones simplistas de cuestiones complejas.
  • Promueve recomendaciones basadas en un único estudio u otros publicados sin una revisión de expertos en la materia.
  • Realiza aseveraciones categóricas en contradicción con prestigiosas organizaciones científicas.
  • Contiene listas de alimentos permitidos (buenos) y no permitidos (malos).
  • Recomienda de manera sutil que se compre un producto concreto (asociado con frecuencia a esa dieta particular).
  • Emite consejos sin tener en cuenta una posible variabilidad interpersonal o entre colectivos, es decir, recomienda dietas "para todo el mundo".

      Jaime Brugos, autor del libro "Isodieta (Dieta Isolipoproteica)", confunde a la población con las cifras y los valores recomendados de ingesta de hidratos de carbono de este nuevo planteamiento dietético. El autor critica que se recomiende un 55% de carbohidratos, tanto para personas delgadas como obesas, pero esta igualdad en términos relativos no lo es en términos absolutos. Los profesionales de la alimentación aconsejan que el 55% del valor calórico total de la dieta proceda de carbohidratos, lo que supone que, a menor ingesta total, se debe consumir una menor cantidad de carbohidratos, y a la inversa.
      Una de las mayores polémicas suscitada por este sistema es su particular visión negativa de los alimentos de origen vegetal y la recomendación de no consumirlos. La comunidad científica cierra filas y critica este posicionamiento de manera unánime y sin el menor género de dudas. El consumo adecuado y diario de frutas y hortalizas es una de las claves tanto del tratamiento como de la prevención de numerosas enfermedades crónicas, degenerativas y cardiovasculares, además de la obesidad o diversos tipos de cáncer.

-Los principios de la isodieta

      El planteamiento de Brugos parte del descubrimiento, según afirma, de un error "histórico clave" en el momento de entender la nutrición, en referencia a la equivocada interpretación del Ciclo de Krebs como el esquema bioquímico básico que caracteriza el metabolismo de los seres vivos. Según el autor, desde mediados del siglo XX, cuando se describieron las rutas metabólicas de los tres principios inmediatos (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y su confluencia en el mencionado Ciclo de Krebs para la obtención de energía a partir de ellos, se realizó una interpretación errónea del mismo. Se consideraron los hidratos de carbono como una clase más de macronutrientes equiparables o comparables con los otros dos, las proteínas y las grasas.
      Según sus argumentaciones, con este error de concepto, las autoridades sanitarias han transmitido un mensaje equivocado a la población general sobre el reparto idóneo de macronutrientes en la alimentación (55% de las calorías totales en forma de carbohidratos, 15% de proteínas y 30-35% de lípidos), que sirve de base para configurar la imagen gráfica de la pirámide de la alimentación saludable.
      Estos mensajes, en opinión de Brugos, tienen gran parte de la culpa de la actual tasa de obesidad, ya que no se puede recomendar la misma proporcionalidad para todo el mundo, sean personas delgadas y con una actividad física elevada, u obesas con una vida sedentaria. Los preceptos de la isodieta enfatizan en el aspecto negativo que tienen sobre la salud los alimentos ricos en hidratos de carbono (con independencia de sus diferencias digestivas y metabólicas) y se desaconseja con énfasis su consumo. Con estas premisas, se llega a desaconsejar, incluso, el consumo de alimentos de origen vegetal de manera genérica y, por tanto, de todos los alimentos ricos en hidratos de carbono, ya que "sólo pertenecen al reino vegetal".
      Compara la composición nutricional de un vaso de zumo de naranja con la de un vaso de agua con azúcar. Tras un análisis bromatológico, se puede comprobar cómo el zumo de naranja, además de los azúcares naturales de la fruta (sobre todo fructosa), contiene variedad de fitonutrientes antioxidantes, vitaminas, minerales y fibra, ausentes por naturaleza en el agua con azúcar. El autor afirma que no debe haber un mayor interés nutricional en el primero respecto al segundo. Lo intenta justificar al afirmar que, si hoy en día, en pleno siglo XXI, la producción animal se caracteriza por la suplementación con diversos tipos de nutrientes esenciales en los piensos animales, la alimentación humana no tiene que ser menos. Esto le da motivos para que el sistema de la isodieta se base en la comercialización de una línea de complementos concentrados de vitaminas, aminoácidos, proteínas y demás sustancias, con el fin de añadirlos a la alimentación.

-Una dieta milagro más en la bolsa:

       Las cuestiones referidas a la efectividad de un sistema adelgazante "novedoso" pueden pasar a un segundo plano cuando, además, se pone en tela de juicio su seguridad. Su seguimiento puede acarrear consecuencias negativas para la salud y resultar perjudiciales, como lo demuestran los datos para muchas dietas y métodos milagrosos.
      No hay soluciones inmediatas ni atajos para perder peso. Por tanto, antes de lanzarse a seguir novedosos sistemas dietéticos de los que podrían derivarse complicaciones para la salud, es recomendable ponerse en manos de un profesional.

11 de marzo de 2010

Las microondas mantienen la calidad de los vegetales

      El uso de las microondas para la conservación de alimentos se conoce desde finales de los años cuarenta. Este método se engloba dentro de las denominadas nuevas tecnologías, entre las que destacan también la aplicación de altas presiones o de campos de luz pulsada. El ámbito más común de las microondas es el doméstico. En el industrial, investigadores de la Universidad de Navarra proponen ahora su uso para el procesado de las conservas vegetales y así sustituir el escaldado con agua, la técnica que se utiliza hoy en día en los vegetales para inactivar enzimas, aumentar la fijación de la clorofila y ablandar el producto antes de congelarlo. El objetivo es que el nuevo proceso reduzca el gasto de energía y el consumo de agua sin alterar las características de vegetales como la acelga, la alcachofa, la borraja, el cardo y la judía verde.

-Tiempo y potencia

      Tanto en el ámbito doméstico como industrial, tiempo y potencia son fundamentales en el uso de las microondas. En el domicilio, debe tenerse en cuenta el tamaño de la pieza o el producto que se calienta y, según la potencia del electrodoméstico, aplicar el tiempo necesario. Si no hay uniformidad en este tándem, tiempo-potencia, la temperatura que alcanza el alimento puede repercutir en la calidad final del producto, ya sea por exceso o por defecto. Si falta alguno de ellos, se crean los denominados puntos fríos, en los que no se inactivan patógenos de forma adecuada. Por el contrario, un exceso provoca puntos calientes, donde pueden originarse degradaciones excesivas y perderse importantes propiedades organolépticas y sensoriales del alimento.
      En el ámbito industrial, también deben tenerse en cuenta estos parámetros ya que las consecuencias son las mismas. En el estudio navarro se ha evaluado el efecto del tiempo y la potencia de las microondas en los vegetales. También se han valorado parámetros como la pérdida de peso del alimento, la reducción del tamaño, la actividad enzimática, la textura, el color y el comportamiento del ácido ascórbico (la vitamina C).

-Encontrar el punto óptimo

      Con el uso de las microondas, las verduras aumentan su temperatura, pierden peso e inactivan enzimas, de acuerdo con la intensidad del tratamiento que se aplica. A mayor intensidad, mayores pérdidas y viceversa. También se ha podido determinar la temperatura y la potencia óptimas para evitar pérdidas.
      Otro aspecto valorado ha sido el tamaño de la materia prima que, en un inicio, sufre una importante reducción, una consecuencia evitable si se somete a periodos de tiempo prolongados. También se ha constatado que, en unas condiciones de temperatura y potencia suaves, los vegetales incrementan de forma tímida la firmeza de sus tejidos y a la inversa, conforme el tratamiento se prolonga, los vegetales experimentan un ablandamiento progresivo de sus tejidos. Por tanto, una vez más, es necesario determinar de forma correcta el tiempo y la potencia de las microondas para obtener un alimento firme, sin perder parte de su masa inicial, adecuado desde el punto de vista organoléptico y libre de patógenos.

-Propiedades nutricionales intactas

      Esta premisa es la base del éxito de los microondas, tanto en casa como en la industria. Los responsables del estudio hacen hincapié en que, con el uso de las microondas como método de escaldado en las industrias, se obtiene un vegetal con una actividad enzimática nula y con las características de color y textura casi similares al producto original, además de una mejora del producto final en comparación con las conservas obtenidas mediante escaldado. Tras diversas pruebas con distintos vegetales, los mejores resultados se registraron en la judía verde, la alcachofa, el cardo y la borraja.
      Los investigadores concluyen también que "para las condiciones óptimas de escaldado, la retención de ácido ascórbico (vitamina C) es similar, e incluso superior, y, por otro lado, la pérdida de peso es razonable desde el punto de vista de la rentabilidad. Además, se emplea menos tiempo que con un escaldado convencional". Pero serán necesarias más investigaciones para evaluar el escaldado con microondas a escala industrial, en casos reales y en más vegetales.

-UN USO SEGURO

       El uso de los hornos microondas ha supuesto un importante avance en la vida cotidiana. La falta de tiempo y la búsqueda de mayor comodidad ha propiciado que este electrodoméstico sea uno de los más utilizados en la actualidad. Sin embargo, siempre se deben tener en cuenta unas pautas para garantizar la seguridad de los alimentos y, por tanto, del consumidor. Los siguientes parámetros son fundamentales para conseguir una perfecta cocción, al evitar los puntos fríos y calientes.
  • Colocar el alimento en un plato o recipiente adecuado para el microondas.
  • Cubrir el alimento con una tapadera de plástico u otro material adecuado para el uso y evitar zonas resecas.
  • No cocinar las piezas grandes a la máxima potencia. Es preferible cocinarlas a una potencia media y durante un periodo más largo de tiempo para que el calor llegue de manera uniforme al alimento.
  • Realizar una precocción si después se quiere terminar la cocción en una sartén o mediante otro método de forma inmediata. Nunca se deben guardar los alimentos precocinados.
  • En cocciones largas, debe darse la vuelta a los alimentos cuando haya transcurrido la mitad del tiempo para asegurar el total calentamiento.
  • Lo más adecuado es usar un termómetro para los alimentos y medir su temperatura en el interior para asegurar una cocción total.

8 de marzo de 2010

Receta de Lasaña de berenjenas y carne en salsa de queso a la pimienta

-Ingredientes para 2 personas:
  • 1 berenjena
  • 1 lata de magro de carne de lata, o cualquier otro fiambre de carne (300 gr aproximadamente)
  • 50 gr queso tipo manchego (si te parece muy fuerte de sabor, utiliza queso en lonchas o en porciones)
  • 100 ml de nata
  • Pimienta molida (negra, verde y rosa)
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración:
      Cocemos las berenjenas en el microondas, para ello las envolvemos en papel film transparente y las metemos en el microondas durante 4-5 minutos a la máxima potencia. La dejamos reposar y templar, y la cortamos en rodajas. Salpimentamos.

      Con ayuda de un molde redondo o rectangular hacemos las milhojas, para ello, sobre el plato de presentación, ponemos una capa de berenjena a la que regaremos con unas gotitas de aceite, y una capa de carne. Continuamos con la misma operación hasta conseguir la altura que queramos y terminaremos con una capa de carne.

      En un bol meclamos la nata, el queso (si es el manchego que esté rallado e incluso molido) y la pimienta molida al gusto, cocemos al microondas unos minutos hasta que el queso se deshaga, la nata espese y tome consistencia la crema, homogénea.
      En el momento de servir, retirar el molde de las milhojas, calentar 2 minutos en el microondas a máxima potencia y regar con la crema bien caliente.

4 de marzo de 2010

Diferencias nutricionales entre un alimento natural y su versión en conserva

      Las productos enlatados o en conserva, siempre han tenido mala fama, pues es verdad que a ellos se adicionan conservantes que modifican su composición nutricional respecto al alimento en su estado nutricional. Sin embargo, al parecer nada es tan grave y lo práctico de estos alimentos pueden ayudarnos a llevar una dieta equilibrada.
     Por eso, para disolver algunas dudas, expongo una tabla comparativa en la cual se muestran las diferencias nutricionales entre un alimento natural y su versión en conserva. Claro está que los valores se muestran por cada 100 gramos de cada producto.

3 de marzo de 2010

Receta de Sándwiches de repollo colorado


   Si disfrutas de los vegetales no debes dejar de lado esta receta de sándwiches de repollo colorado. Tienen un color realmente espectacular y lo más importante de todo: ¡son realmente sabrosos! En un par de minutos podrás tener este rapidísimo plato pronto para degustar.

-Ingredientes para dos sandwuiches:
1/4 cabeza de repollo colorado, picado muy finamente
2 cucharadas de yogurt de soja o natural
1 cucharada de vinagre de modena
1 poco de aceite y una pizca de sal
4 rebanadas de pan integral

-Preparación:
     
Tritura finamente el repollo. Calienta un poco de aceite en una sartén y añade el vinagre de modena. Añade el repollo y saltealo hasta que esté marchito. Retiralo del fuego y agrega el yogurt . Mezcla bien. Sazona a gusto con sal.

1 de marzo de 2010

Receta de Codornices con manzanas

-INGREDIENTES para 4 personas
4 codornices.
2 cebollas.
1 Zanahoria.
1 diente de Ajo.
3 Manzana reineta.
4 cucharadas de Aceite de oliva.
1 vaso de vino blanco.
1 vaso de agua.
Unos ramilletes de Perejil.
Pimienta negra en grano.
Sal.


-ELABORACIÓN:

      Picamos las cebollas en tiras finas (corte en juliana), junto con la zanahoria en rodajitas, el ajo en láminas y la manzana en trozos, y sofreímos en una cazuela con el aceite caliente.
      Limpiamos las codornices y las sazonamos por dentro y por fuera.
      Incorporamos las codornices a la verdura y a la manzana sofrita y rehogamos el conjunto.
      Cuando las codornices estén doradas vertemos el vino blanco, la pimienta, el perejil y un poquito de sal al gusto.
      Rehogamos el conjunto y añadimos un vaso de agua.
      Cocemos lentamente todos los ingredientes, hasta que consigamos que las codornices estén tiernas y la verdura cocinada.
      Sacamos las verduras de la cazuela, las pasamos por el pasapurés y a continuación por el colador.
      Volvemos a introducir las codornices en la salsa y damos un hervor poniendo a punto de sal el conjunto si hiciese falta.
      Para la guarnición pelamos unas manzanas reinetas, las cortamos en gajos y les quitamos el corazón.
      Con un poquito de aceite de oliva y una pizca de sal y azúcar, introducimos las manzanas en el microondas a media potencia, tapadas con un poco de papel transparente.
     En dos minutos tenemos lista la guarnición con la que acompañaremos las codornices en salsa.

Receta de lasaña de patatas

-Ingredientes para 6 personas:

  • Para la salsa de carne:300 gr de carne picada, 2 puerros, 1 cebolla, 1 pimiento verde, 2 zanahorias, 2 ajos, 800 gr de tomate natural triturado, pimienta negra recién molida, hierbas aromáticas a la elección, aceite y sal.
  • Para la lasaña de patatas, 1 kg de patatas y 2 bolas de mozzarella de búfala. Esta vez sin bechamel.

-Elaboración:

     Primero hacemos la salsa. Picamos en pequeño las verduras y las hacemos en una cazuela a fuego lento. Le añadimos la carne, el tomate, aderezamos y dejamos que se haga a fuego lento y que reduzca la salsa hasta que quede bien espesa.
     Mientras, pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en lonchas un poco gruesas y las cocemos durante 5 minutos en agua hirviendo con sal.
     Montamos la lasaña, capa de patatas, salsa y así sucesivamente hasta llegar al final terminando con una capa de salsa y el queso.

     Esta receta de lasaña de patatas se come como otra cualquiera. Si queremos le podemos añadir salsa bechamel por encima, un poco de queso rallado y a gratinar.

24 de febrero de 2010

Receta de Cous cous con vinagreta de alcachofa asada.


-Ingredientes para 4 personas
  • 200 gr de cous cous
  • 8 alcachofas asadas
  • 2 tomates
  • 2 escalonias o cebolletas
  • 1 pepino,
  • 200 ml de aceite de oliva,
  • 50 ml de vinagre de jerez y sal.

-Elaboración:

      Si no tenemos las alcachofas asadas las pondremos con un poco de aceite, sal y pimienta en el horno a 180ºC durante unos 45 minutos a hacerse. Mientras podemos preparar la vinagreta.
      En un bol ponemos el aceite de oliva y el vinagre. Y echamos todos los ingredientes: tomates, escalonias, pepino cortados en cuadraditos. Añadimos sal y mezclamos bien.
      Cuando saquemos la alcachofas asadas las dejamos enfriar, cortamos, quitamos las hojas secas y duras y cortamos en cuartos. Añadimos a la vinagreta.
      Hacemos el cous cous según costumbre y servimos.

      Servir el cous cous de base y encima la vinagreta y si lo comemos frio mucho mejor que del tiempo.

18 de febrero de 2010

Receta de Pizza blanca de alcachofas y jamón York.

     Las pizzas blancas reciben este nombre porque como base se utiliza únicamente mozzarella de búfala. Es decir, que al tomate por aquí no se le ve el pelo.

-Ingredientes para 4 personas

  • 250 gr de harina
  • 125 ml de agua templada
  • 6 gr de levadura de panadería instantánea
  • 15 ml de aceite de oliva y sal.
  • 100 gr de mozzarella 
  • 3 alcachofas asadas
  • 50 gr de jamón york
  • 2 ajos y una pizca de orégano.

17 de febrero de 2010

Los puerros, sanos y ricos



      Los puerros son una muy buena opción para comer más sano y natural: se consumen cocidos, con otras verduras, en puré o en sopas (sobre todo, en épocas invernales), o en salsas y otras preparaciones. En cuanto a la compra de los puerros siempre conviene escoger aquellos que sean más bien pequeños, y es preferible evitar la parte más verde ya que es más indigesta.
     En el campo de la nutrición es conocido que uno de los grupos de alimentos más ricos nutricionalmente, que más cantidad de minerales y vitaminas aporta, es el de los vegetales. En este familia encontramos a los puerros, una opción sabrosa y, por lo general, de fácil digestión.
     Debido a su bajo nivel de calorías y casi nulidad de grasas, los puerros son muy bien considerados para dietas de adelgazamiento: sólo aportan poco más de 25 calorías por cada 100 gramos de producto. Así también, al contener fibras otorgan sensación de saciedad más rápidamente y, por ende, se tenderá a comer menos luego.
    Otra propiedad importante es su aporte de potasio: de aquí, que sean indicados para nivelar los líquidos en el organismo, y evitar la retención e hinchazón. Destaca su nivel de vitamina C -100 gramos de este alimento puede significar cerca del 50 por ciento de la necesidad diaria de esta vitamina-, de E,  B1, B6 y folato, lo que ayuda a tener glóbulos rojos más fuertes y mejor sistema inmune. En cuanto a los minerales, los puerros contienen -además de potasio- selenio, hierro y calcio.

15 de febrero de 2010

Receta de salpicón crujiente

-Ingredientes para 4 personas:
2 zanahorias
2 tallos de apio
1 trozo de hinojo
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
manzana verde troceada
jugo de 1 limón
1 lata de guisantes
Para el aliño usaremos: 100 mL de leche
                                    100 gramos de mahonesa
                                    perejil picado, sal y pimienta.

-Elaboración:

     Se cortan las zanahorias, el apio, el hinojo y los pimientos en tiras finas. Por otra parte rociamos la manzana con el jugo de limón y se mezcla con las hortalizas.
     Añadimos los guisamen y mezclamos.
     Para aderezar mezclamos la leche con la mahonesa y perejil picado. Salpimentar. Condimentar el salpicón con el aderezo.
salpicon crocante