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14 de julio de 2011

¿Por qué nunca acierto con el tiempo de calentamiento del microondas?

       En un contexto de agitados movimientos económicos, sociales y políticos en el que la atención mediática se centra en los “grandes temas” de la actualidad, es habitual que pasen desapercibidos debates quizá no tan llamativos pero no por ello irrelevantes: temas que parecen nimios son, en realidad, lo que verdaderamente preocupa a la gente en el día a día. La inexistencia de un debate en la sociedad acerca de la viabilidad del denominado “paradigma lineal” en el temporizador de los microondas quizás sea el mejor ejemplo de cómo un problema que afecta a decenas de millones de personas en nuestro país y muchos más en todo el mundo puede ser completamente ignorado por culpa del velo de silencio extendido por los grandes medios: sirva esta entrada como denuncia.
      El problema con los sistemas de temporizado rápido de muchos microondas es ampliamente conocido entre los expertos del tema, pero la gran mayoría de la población ni siquiera se ha planteado si es la forma óptima de ajustar el temporizador del microondas fácilmente. La idea detrás del “paradigma lineal” parece sencilla y fácil de entender: “el temporizador comienza a cero, mientras que cada pulsación del botón añade 30 segundos”. No obstante, como muchas otras ideas “rápidas”, “simples” y “fáciles de programar”, comienza a presentar múltiples problemas en cuanto la analizamos en un contexto riguroso. Vamos a considerar tres magnitudes en nuestro análisis: el número de pulsaciones del botón necesarias N, el error relativo e_r (t) definido como la diferencia entre el tiempo deseado y el tiempo seleccionable en el temporizador más cercano, expresada en porcentaje, y el error relativo máximo e_{rm} en cada tramo. Cuando representamos ambas magnitudes en función del tiempo de calentamiento (suponiendo que el usuario escoge, de los dos números de pulsaciones más cercanos, aquel que le proporciona el menor error relativo), el análisis se vuelve diáfano y los defectos del paradigma lineal se muestran con total claridad:
Resultados del paradigma lineal

-Resultados del paradigma lineal
       Los problemas son ahora tan obvios que a todos nos parece mentira que no los hubiéramos identificado previamente. En primer lugar, cada vez que quieres calentar algo de más de cinco minutos tienes que darle un montón de veces al botón. No es que me considere un tipo debilucho, pero seamos sinceros, al cabo de un rato empieza a cansar el click-click-click (y no hablemos del desgaste asociado de sus componentes electromécanicos) y, en un mundo en el que el tiempo es escaso y valioso, no podemos desperdiciarlo de esta forma en “darle al botón”. Francamente, a mí no me gustaría llegar al final de mis días, mirar atrás, y ver que mi vida pasaba mientras me dedicaba a hacer cosas como activar el microondas o instalar Linux.
      Pero el verdadero fallo garrafal del paradigma lineal radica en la falta de precisión en los tiempos bajos. Si la temperatura óptima para la taza de leche que quiero desayunar se consigue con unos 45 segundos, sólo puedo elegir entre poner 30 segundos (y, con ello, bebérmela medio fría) o 60 segundos, con lo que o me la tomo caliente o espero a que se enfríe natural o artificalmente, con el consiguiente derroche de energía. Es más, el hecho de que la precisión sea diferente dependiendo de cuál sea el tiempo de calentamiento no tiene ningún sentido, si lo pensamos detenidamente. El principal determinante del tiempo de calentamiento no es tanto la temperatura (la gran mayoría de los alimentos que calentamos en el microondas alcanzan unas temperaturas parecidas) sino la capacidad calorífica del alimento, magnitud que depende tanto de los calores específicos de las sustancias que lo componen como de la cantidad en la que se encuentran presentes: nos guste o no, calentar una taza de colacao siempre será más rápido que calentar una lasaña precocinada recién sacada del congelador.
      La consecuencia de este hecho es que en un microondas en el que la potencia se mantenga aproximadamente constante durante todo el calentamiento (y si esto no ocurre en el suyo, comience a preocuparse) y que se opere mediante el paradigma lineal, los mayores errores de temperaturas ocurrirán en los alimentos con menor capacidad calorífica y menos tiempo de calentamiento: es decir, los alimentos que consumimos más frecuentemente.  La pérdida de bienestar social es inmensa. Si fuera usted a comprar unas tijeras de cocina, ¿compraría unas que se atascan con carne, pescado o verduras pero recortan cartulinas y polipropilenos con precisión de cirujano? Si fuera a jugar al fútbol, ¿compraría usted unas botas que resultaran incómodas al correr y defectuosas al chutar pero que le permitieran saltar medio milímetro más al rematar un saque de esquina?
      A pesar de que todo lo mencionado son hechos y razonamientos irrefutables, basados en premisas que sólo un loco o un inconsciente podría negar, la sociedad presenta un marcado sesgo hacia el statu quo, y por ello reacciona ante cualquier crítica con las palabras mágicas: “¿qué pasa, que tú lo harías mejor?”. Pero en este caso existe claramente una alternativa con la que responder “Sí” a la dichosa cuestión y atravesar con una estocada dialéctica la armadura de conformismo del interlocutor. Se trata del paradigma exponencial, y el hecho de que usted no haya oído nunca hablar de él es otra prueba de que el sistema sabe protegerse. El principio del paradigma exponencial es simple: el error absoluto máximo de temperaturas debe de ser independiente del tiempo de cocción deseado, y ello se consigue si el error relativo máximo en el tiempo de cocción es también constante. Un ejemplo que responde a estas especificaciones es aquél en el que la primera pulsación añade 30 segundos y cada pulsación sucesiva aumenta en un 25% el tiempo de cocción. Los resultados son los siguientes:
Paradigma exponencial

-Paradigma exponencial
      Los resultados han mejorado sustancialmente: ahora la precisión es constante y limita a un 10% el error máximo entre lo calentado y lo deseado, y no hace falta dejarse un dedo en el botón para calentar un congelado de varios minutos. A la vista de esta mejora de la efectividad, lo que cualquier ciudadano con pensamiento crítico debería preguntarse es: ¿por qué no adoptamos estas ideas? No es por desconocimiento: aunque en público la industria del electrodoméstico trate de desacreditar los estudios que pongan en cuestión la verdad manufacturada por sus departamentos de PR, en privado sus ingenieros confiesan que las críticas son válidas y, por ello, los últimos años han observado tímidos avances al respecto: que cada pulsación añada 1 minuto en lugar de 30 segundos a partir de una determinada cantidad de tiempo y la aparición de controles adicionales en algunos modelos para ajustar con mayor precisión el tiempo son avances inspirados por las propuestas de los críticos; avances que tratan de aplicar un parche al fallido modelo lineal para salvarlo.
       Sólo el silencio de los grandes medios y el peso de las viejas tradiciones, como el fetichismo por los números redondos, impiden la sustitución final del paradigma lineal por el paradigma exponencial en los nuevos microondas: un cambio real que produciría un incremento sustancial del beneficio del consumidor y una mejora comparable del bienestar social y la eficiencia económica. Se trataría de un pequeño cambio en la cantidad de segundos que ascienden al marcador, pero también de un gran avance para la Humanidad.

 FUENTE: Magnetotrouble

22 de noviembre de 2010

Adelgaza con el microondas

        El horno microondas te permite cocinar platos rápidos y más sanos

       Uno de los grandes enemigos de nuestra salud y nuestra línea es la comida rápida y con demasiada grasa, el microondas es una buena solución para combatirlos porque permite preparar una gran variedad de platos sanos en poco tiempo. Como la cocción es muy rápida, los condimentos no se absorben y es más fácil preparar comidas sabrosas y bajas en grasa. Además, los alimentos se hacen en su jugo y normalmente no es necesaria la adición de grasas. Sólo tienes que tener en cuenta algunos consejos:
 ·  Tapa todos los alimentos con salsa o los líquidos. Tienden a saltar y mancharlo todo. También es necesario tapar las carnes (ternera, cerdo, conejo, pollo, etc.) para que se reparta el calor y queden tiernas.
 ·  Para cocer verduras y frutas (por ejemplo, en compotas) normalmente no es necesaria agua. Este sistema es ideal porque consigues que conserven la mayor parte de sus vitaminas.
 ·  ¡Cuidado con los huevos! Exigen un tiempo de preparación muy breve. Si te pasas, pueden estallar. Normalmente, bastan 20 segundos.
 ·  El microondas es ideal para el pescado. Permite incluso cocinarlo según lo sacas del congelador, pero sólo sin son piezas no demasiado grandes. También debes taparlo.

11 de marzo de 2010

Las microondas mantienen la calidad de los vegetales

      El uso de las microondas para la conservación de alimentos se conoce desde finales de los años cuarenta. Este método se engloba dentro de las denominadas nuevas tecnologías, entre las que destacan también la aplicación de altas presiones o de campos de luz pulsada. El ámbito más común de las microondas es el doméstico. En el industrial, investigadores de la Universidad de Navarra proponen ahora su uso para el procesado de las conservas vegetales y así sustituir el escaldado con agua, la técnica que se utiliza hoy en día en los vegetales para inactivar enzimas, aumentar la fijación de la clorofila y ablandar el producto antes de congelarlo. El objetivo es que el nuevo proceso reduzca el gasto de energía y el consumo de agua sin alterar las características de vegetales como la acelga, la alcachofa, la borraja, el cardo y la judía verde.

-Tiempo y potencia

      Tanto en el ámbito doméstico como industrial, tiempo y potencia son fundamentales en el uso de las microondas. En el domicilio, debe tenerse en cuenta el tamaño de la pieza o el producto que se calienta y, según la potencia del electrodoméstico, aplicar el tiempo necesario. Si no hay uniformidad en este tándem, tiempo-potencia, la temperatura que alcanza el alimento puede repercutir en la calidad final del producto, ya sea por exceso o por defecto. Si falta alguno de ellos, se crean los denominados puntos fríos, en los que no se inactivan patógenos de forma adecuada. Por el contrario, un exceso provoca puntos calientes, donde pueden originarse degradaciones excesivas y perderse importantes propiedades organolépticas y sensoriales del alimento.
      En el ámbito industrial, también deben tenerse en cuenta estos parámetros ya que las consecuencias son las mismas. En el estudio navarro se ha evaluado el efecto del tiempo y la potencia de las microondas en los vegetales. También se han valorado parámetros como la pérdida de peso del alimento, la reducción del tamaño, la actividad enzimática, la textura, el color y el comportamiento del ácido ascórbico (la vitamina C).

-Encontrar el punto óptimo

      Con el uso de las microondas, las verduras aumentan su temperatura, pierden peso e inactivan enzimas, de acuerdo con la intensidad del tratamiento que se aplica. A mayor intensidad, mayores pérdidas y viceversa. También se ha podido determinar la temperatura y la potencia óptimas para evitar pérdidas.
      Otro aspecto valorado ha sido el tamaño de la materia prima que, en un inicio, sufre una importante reducción, una consecuencia evitable si se somete a periodos de tiempo prolongados. También se ha constatado que, en unas condiciones de temperatura y potencia suaves, los vegetales incrementan de forma tímida la firmeza de sus tejidos y a la inversa, conforme el tratamiento se prolonga, los vegetales experimentan un ablandamiento progresivo de sus tejidos. Por tanto, una vez más, es necesario determinar de forma correcta el tiempo y la potencia de las microondas para obtener un alimento firme, sin perder parte de su masa inicial, adecuado desde el punto de vista organoléptico y libre de patógenos.

-Propiedades nutricionales intactas

      Esta premisa es la base del éxito de los microondas, tanto en casa como en la industria. Los responsables del estudio hacen hincapié en que, con el uso de las microondas como método de escaldado en las industrias, se obtiene un vegetal con una actividad enzimática nula y con las características de color y textura casi similares al producto original, además de una mejora del producto final en comparación con las conservas obtenidas mediante escaldado. Tras diversas pruebas con distintos vegetales, los mejores resultados se registraron en la judía verde, la alcachofa, el cardo y la borraja.
      Los investigadores concluyen también que "para las condiciones óptimas de escaldado, la retención de ácido ascórbico (vitamina C) es similar, e incluso superior, y, por otro lado, la pérdida de peso es razonable desde el punto de vista de la rentabilidad. Además, se emplea menos tiempo que con un escaldado convencional". Pero serán necesarias más investigaciones para evaluar el escaldado con microondas a escala industrial, en casos reales y en más vegetales.

-UN USO SEGURO

       El uso de los hornos microondas ha supuesto un importante avance en la vida cotidiana. La falta de tiempo y la búsqueda de mayor comodidad ha propiciado que este electrodoméstico sea uno de los más utilizados en la actualidad. Sin embargo, siempre se deben tener en cuenta unas pautas para garantizar la seguridad de los alimentos y, por tanto, del consumidor. Los siguientes parámetros son fundamentales para conseguir una perfecta cocción, al evitar los puntos fríos y calientes.
  • Colocar el alimento en un plato o recipiente adecuado para el microondas.
  • Cubrir el alimento con una tapadera de plástico u otro material adecuado para el uso y evitar zonas resecas.
  • No cocinar las piezas grandes a la máxima potencia. Es preferible cocinarlas a una potencia media y durante un periodo más largo de tiempo para que el calor llegue de manera uniforme al alimento.
  • Realizar una precocción si después se quiere terminar la cocción en una sartén o mediante otro método de forma inmediata. Nunca se deben guardar los alimentos precocinados.
  • En cocciones largas, debe darse la vuelta a los alimentos cuando haya transcurrido la mitad del tiempo para asegurar el total calentamiento.
  • Lo más adecuado es usar un termómetro para los alimentos y medir su temperatura en el interior para asegurar una cocción total.

8 de marzo de 2010

Receta de Lasaña de berenjenas y carne en salsa de queso a la pimienta

-Ingredientes para 2 personas:
  • 1 berenjena
  • 1 lata de magro de carne de lata, o cualquier otro fiambre de carne (300 gr aproximadamente)
  • 50 gr queso tipo manchego (si te parece muy fuerte de sabor, utiliza queso en lonchas o en porciones)
  • 100 ml de nata
  • Pimienta molida (negra, verde y rosa)
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración:
      Cocemos las berenjenas en el microondas, para ello las envolvemos en papel film transparente y las metemos en el microondas durante 4-5 minutos a la máxima potencia. La dejamos reposar y templar, y la cortamos en rodajas. Salpimentamos.

      Con ayuda de un molde redondo o rectangular hacemos las milhojas, para ello, sobre el plato de presentación, ponemos una capa de berenjena a la que regaremos con unas gotitas de aceite, y una capa de carne. Continuamos con la misma operación hasta conseguir la altura que queramos y terminaremos con una capa de carne.

      En un bol meclamos la nata, el queso (si es el manchego que esté rallado e incluso molido) y la pimienta molida al gusto, cocemos al microondas unos minutos hasta que el queso se deshaga, la nata espese y tome consistencia la crema, homogénea.
      En el momento de servir, retirar el molde de las milhojas, calentar 2 minutos en el microondas a máxima potencia y regar con la crema bien caliente.

3 de marzo de 2010

Una manera saludable de cocinar

       El estilo de vida de miles de personas ha cambiado radicalmente desde que se introdujo en nuestras cocinas el horno microondas, hasta el extremo de que a muchos se nos antoja ya impensable no disponer de este aparato en casa. Las bondades del microondas se basan, fundamentalmente, en su rapidez para calentar alimentos y en la comodidad y sencillez de su uso, lo que ha permitido a este electrodoméstico adaptarse perfectamente al actual modo de vida, poco dado a alardes culinarios y más orientado a recalentar y descongelar alimentos ya preparados.
      Pero el horno microondas ofrece muchas más posibilidades que el calentamiento de los alimentos, y se puede utilizar incluso para elaborar sofritos y salsas.

-Funcionamiento de las microondas

      El horno microondas funciona de forma totalmente distinta al resto de hornos convencionales. Posee una fuente emisora de ondas electromagnéticas, las microondas, que provocan una fricción entre las moléculas de agua del interior del alimento, lo que produce calor que se transmite al resto de moléculas por contacto. Así se calienta el alimento. Las microondas penetran 1 ó 2 centímetros de profundidad y posteriormente el calor se difunde. La velocidad de calentamiento es cuatro veces superior a la de los hornos convencionales.

-Los utensilios adecuados

      Para que los alimentos se calienten, las microondas deben atravesar el propio alimento y los recipientes que los contienen. Son adecuadas las vasijas de vidrio, porcelana, loza, cerámica y las de plástico que indican explícitamente su compatibilidad con las microondas. Se ha demostrado que algunos plásticos, al calentarse, pueden desprender parte de sus componentes y pueden resultar tóxicos, por lo que se deben utilizar sólo recipientes que hayan sido fabricados especialmente para ser usados en los hornos microondas (llevan una etiqueta o símbolo que lo indica). Sirven como materiales auxiliares, el papel absorbente, el film transparente, las bolsas de cocción para horno, el papel de estraza y los moldes de papel. Nunca se deben utilizar metales, incluido el papel de aluminio o cubertería, ya que reflejan las microondas contra las paredes del horno y éste puede averiarse.  Ocurre lo mismo con las vajillas de cerámica con dibujos o adornos con algún elemento metálico. El papel o el cartón pueden quemarse.

-Posibilidades del horno microondas

-Rapidez en la preparación de las recetas
      Los alimentos deshidratados o con poco contenido en agua se calientan antes que los más líquidos, y pueden calentarse excesivamente o quemarse si son cocinados a potencias muy altas. El microondas permite que los alimentos se descongelen en pocos minutos a la vez que las radiaciones destruyen los gérmenes. Calienta directamente el alimento en su propio recipiente o lo cocina a una velocidad increíble. Con el fin de que la comida no se enfríe tan rápido, observación común entre muchos usuarios, los técnicos aseguran que se debe revolver la comida una o dos veces durante la cocción o el recalentado, y dejarla reposar unos 20 segundos una vez que se haya apagado el horno para que la temperatura se equilibre. El horno microondas hace posible la preparación de incontables platos, de forma perfecta y en tiempos muy breves. Es el caso de sofritos, jugos, salsas, primeros platos, sopas...
-Comodidad
      Se puede cocinar en el mismo recipiente que se usará después para comer. Además, limpiar el microondas sólo requiere pasar a las paredes un paño húmedo con bicarbonato y limón.
-Sabores más naturales
      Al cocerse los alimentos en su propio jugo conservan las sales minerales y se aprecia mejor el sabor real del alimento.

-Influencia sobre el valor nutritivo

       En lo que se refiere al valor nutritivo de los alimentos, hasta la fecha no se ha comprobado que las microondas provoquen mayores pérdidas nutritivas que otros métodos de cocción tradicional. Incluso en el caso de los productos congelados, al ser la cocción más rápida, se reduce la pérdida vitamínica. Además, los alimentos se cuecen en su propio jugo, de modo que se reduce la pérdida de nutrientes que se produce cuando se cocinan en medios líquidos.
      No obstante, debe manejarse con cuidado a la hora de cocinar distintos alimentos. El tiempo de cocción en el microondas se calcula con relación al volumen de comida. Si se supera el tiempo, los alimentos pierden vitaminas y se desnaturalizan algunos de sus componentes como las proteínas. Se ha comprobado en muchos estudios que los alimentos cocinados con microondas tienen un aroma más débil y menos agradable. Y los alimentos no quedan ni tostados ni crujientes a menos que el aparato incorpore un tostador convencional.
     
    El riesgo principal de los microondas no deviene de la naturaleza de las ondas electromagnéticas, sino de su superior eficacia y potencia para calentar los alimentos, lo que puede provocar sobre calentamientos en los platos y quemaduras diversas. Para disipar todo resquemor, la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), aseguró ya en 1992 que no existe ninguna prueba científica de que la salud de los consumidores de alimentos preparados en los hornos microondas corra algún riesgo, siempre que se sigan las instrucciones del fabricante.

-Sofritos y salsas

  • Los sofritos exigen poco condimento, ya que éste no es absorbido a causa de la rapidez de la cocción, de forma que resultan sabrosos, ligeros y muy digestivos.
  • Las salsas se cocerán preferiblemente en recipientes anchos y bajos para favorecer la rapidez y la evaporación, con la ventaja de que no se pegan en el recipiente.

-Primeros platos: pasta, arroz, sopas y verduras

  • La cocción de la pasta y del arroz en el microondas se hace prácticamente de la misma manera que en la cocción tradicional: triple volumen de agua que de alimento.
  • La sopa es preferible cocerla destapada, directamente en el recipiente de servicio o en tazones individuales. Se tapan exclusivamente las más caldosas para evitar salpicaduras.
  • Los líquidos están muy calientes aun cuando el recipiente en el que se calientan está frío. Los líquidos calentados pueden no generar vapor, incluso cuando han superado el punto de ebullición, y esto es lo que provoca más de una quemadura.
  • Las verduras se colocan en un recipiente mojadas con el agua del lavado, se cubren y a la mitad de la cocción se revuelven. Se pueden cocinar enteras y con cáscara (calabacín, patata, berenjena, tomate...), previamente pinchadas con un tenedor o con pequeños cortes para evitar que el aumento de la presión las haga explotar.

-Segundos platos: carnes, pescados...

  • Los trozos grandes de carne se deshuesan y se cocinan al 50% de potencia durante más tiempo, de forma que el calor llega al interior sin sobrecalentar la superficie.
  • Los huevos no deben cocinarse nunca con cáscara, ya que explotan.
  • Los pescados admiten muy bien el microondas: solos con unas gotas de agua, sal, aceite y limón, o combinados con verduras cortadas en trozos pequeños para que la cocción sea homogénea.

-Trucos para cocinar diversos alimentos

  • Ordene la comida de manera uniforme en el recipiente, cúbralo con un film o una tapa, sin que éstos toquen la comida.
  • Si calienta más de un plato a la vez, procure que las raciones sean similares para que estén a punto al mismo tiempo.
  • Si es necesario, remueva la comida dentro del recipiente varias veces durante la cocción o el calentamiento.
  • Para cocer la mayoría de los alimentos apenas se necesita agua porque aprovechan el contenido acuoso del propio alimento.
  • Los moldes se rellenan hasta la mitad, porque este tipo de cocción tiende a expandir más los batidos que el horno convencional.
  • Tenga precaución cuando caliente los biberones o las comidas de los bebés.

Postres en microondas: mermelada de kiwi

     ¡Mermelada casera! Qué delicia. Si tan sólo convenciéramos a la abuela de que nos prepare una… O no, podríamos hacerla las nuestras, con nuestras propias manitas. Una mermelada casera de frutas exóticas no nos vendría nada mal. ¿Pero como la hacemos? Ya sé, al microondas. Sí, eso: mermelada casera de kiwi al microondas.


-Ingredientes para 4 personas
8 Kiwis, 1 bien maduro
1/2 taza de Azúcar
1 cda. de Limón exprimido

-Preparación
     Pela los kiwis, al más maduro aplástelo con el tenedor en el bol y corte los restantes en cubitos. Mida la cantidad de 2 tazas de kiwi y añádalas al que está en el bol.
    Luego, agregua el azúcar y rocíe con el limón. Después, lleve al microondas por 10 min., en potencia máxima, retire y revuelva.
Lleva nuevamente al micro a la misma potencia unos 3 min., retire, revuelva nuevamente y deje cocer otros 4  min. o hasta que introduciendo la cuchara, cuando la retire el dulce cubra el dorso de ésta.
Entonces, retire deje reposar hasta que esté frío y envase.

8 de febrero de 2010

Patatas al microondas con jamón y queso

     Una receta fácil de preparar, que no toma mucho tiempo.

-Ingredientes para 4 personas:

4 patatas medianas
100 gramos de jamón cocido
100 gramos de queso fresco
1 tomate fresco
2 zanahorias
1 pepino

-Elaboración:

     Se lavan las patatas y se meten al microondas unos 15 minutos a potencia media.
     Después se sacan y se cortan por la mitad. Las vaciamos con una cuchara dejando una capa de patata no muy gruesa.
     Cortamos el jamón cocido en tiras, picamos los tomates y otras verduras en dados y mezclamos con el queso. Rellenar las patatas con ello.
     Se vuelve a meter al microondas con el grill (o tostamos un poco en el horno, varios minutos para que el queso y jamón se doren ligeramente.
patatas queso micro
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14 de julio de 2011

¿Por qué nunca acierto con el tiempo de calentamiento del microondas?

       En un contexto de agitados movimientos económicos, sociales y políticos en el que la atención mediática se centra en los “grandes temas” de la actualidad, es habitual que pasen desapercibidos debates quizá no tan llamativos pero no por ello irrelevantes: temas que parecen nimios son, en realidad, lo que verdaderamente preocupa a la gente en el día a día. La inexistencia de un debate en la sociedad acerca de la viabilidad del denominado “paradigma lineal” en el temporizador de los microondas quizás sea el mejor ejemplo de cómo un problema que afecta a decenas de millones de personas en nuestro país y muchos más en todo el mundo puede ser completamente ignorado por culpa del velo de silencio extendido por los grandes medios: sirva esta entrada como denuncia.
      El problema con los sistemas de temporizado rápido de muchos microondas es ampliamente conocido entre los expertos del tema, pero la gran mayoría de la población ni siquiera se ha planteado si es la forma óptima de ajustar el temporizador del microondas fácilmente. La idea detrás del “paradigma lineal” parece sencilla y fácil de entender: “el temporizador comienza a cero, mientras que cada pulsación del botón añade 30 segundos”. No obstante, como muchas otras ideas “rápidas”, “simples” y “fáciles de programar”, comienza a presentar múltiples problemas en cuanto la analizamos en un contexto riguroso. Vamos a considerar tres magnitudes en nuestro análisis: el número de pulsaciones del botón necesarias N, el error relativo e_r (t) definido como la diferencia entre el tiempo deseado y el tiempo seleccionable en el temporizador más cercano, expresada en porcentaje, y el error relativo máximo e_{rm} en cada tramo. Cuando representamos ambas magnitudes en función del tiempo de calentamiento (suponiendo que el usuario escoge, de los dos números de pulsaciones más cercanos, aquel que le proporciona el menor error relativo), el análisis se vuelve diáfano y los defectos del paradigma lineal se muestran con total claridad:
Resultados del paradigma lineal

-Resultados del paradigma lineal
       Los problemas son ahora tan obvios que a todos nos parece mentira que no los hubiéramos identificado previamente. En primer lugar, cada vez que quieres calentar algo de más de cinco minutos tienes que darle un montón de veces al botón. No es que me considere un tipo debilucho, pero seamos sinceros, al cabo de un rato empieza a cansar el click-click-click (y no hablemos del desgaste asociado de sus componentes electromécanicos) y, en un mundo en el que el tiempo es escaso y valioso, no podemos desperdiciarlo de esta forma en “darle al botón”. Francamente, a mí no me gustaría llegar al final de mis días, mirar atrás, y ver que mi vida pasaba mientras me dedicaba a hacer cosas como activar el microondas o instalar Linux.
      Pero el verdadero fallo garrafal del paradigma lineal radica en la falta de precisión en los tiempos bajos. Si la temperatura óptima para la taza de leche que quiero desayunar se consigue con unos 45 segundos, sólo puedo elegir entre poner 30 segundos (y, con ello, bebérmela medio fría) o 60 segundos, con lo que o me la tomo caliente o espero a que se enfríe natural o artificalmente, con el consiguiente derroche de energía. Es más, el hecho de que la precisión sea diferente dependiendo de cuál sea el tiempo de calentamiento no tiene ningún sentido, si lo pensamos detenidamente. El principal determinante del tiempo de calentamiento no es tanto la temperatura (la gran mayoría de los alimentos que calentamos en el microondas alcanzan unas temperaturas parecidas) sino la capacidad calorífica del alimento, magnitud que depende tanto de los calores específicos de las sustancias que lo componen como de la cantidad en la que se encuentran presentes: nos guste o no, calentar una taza de colacao siempre será más rápido que calentar una lasaña precocinada recién sacada del congelador.
      La consecuencia de este hecho es que en un microondas en el que la potencia se mantenga aproximadamente constante durante todo el calentamiento (y si esto no ocurre en el suyo, comience a preocuparse) y que se opere mediante el paradigma lineal, los mayores errores de temperaturas ocurrirán en los alimentos con menor capacidad calorífica y menos tiempo de calentamiento: es decir, los alimentos que consumimos más frecuentemente.  La pérdida de bienestar social es inmensa. Si fuera usted a comprar unas tijeras de cocina, ¿compraría unas que se atascan con carne, pescado o verduras pero recortan cartulinas y polipropilenos con precisión de cirujano? Si fuera a jugar al fútbol, ¿compraría usted unas botas que resultaran incómodas al correr y defectuosas al chutar pero que le permitieran saltar medio milímetro más al rematar un saque de esquina?
      A pesar de que todo lo mencionado son hechos y razonamientos irrefutables, basados en premisas que sólo un loco o un inconsciente podría negar, la sociedad presenta un marcado sesgo hacia el statu quo, y por ello reacciona ante cualquier crítica con las palabras mágicas: “¿qué pasa, que tú lo harías mejor?”. Pero en este caso existe claramente una alternativa con la que responder “Sí” a la dichosa cuestión y atravesar con una estocada dialéctica la armadura de conformismo del interlocutor. Se trata del paradigma exponencial, y el hecho de que usted no haya oído nunca hablar de él es otra prueba de que el sistema sabe protegerse. El principio del paradigma exponencial es simple: el error absoluto máximo de temperaturas debe de ser independiente del tiempo de cocción deseado, y ello se consigue si el error relativo máximo en el tiempo de cocción es también constante. Un ejemplo que responde a estas especificaciones es aquél en el que la primera pulsación añade 30 segundos y cada pulsación sucesiva aumenta en un 25% el tiempo de cocción. Los resultados son los siguientes:
Paradigma exponencial

-Paradigma exponencial
      Los resultados han mejorado sustancialmente: ahora la precisión es constante y limita a un 10% el error máximo entre lo calentado y lo deseado, y no hace falta dejarse un dedo en el botón para calentar un congelado de varios minutos. A la vista de esta mejora de la efectividad, lo que cualquier ciudadano con pensamiento crítico debería preguntarse es: ¿por qué no adoptamos estas ideas? No es por desconocimiento: aunque en público la industria del electrodoméstico trate de desacreditar los estudios que pongan en cuestión la verdad manufacturada por sus departamentos de PR, en privado sus ingenieros confiesan que las críticas son válidas y, por ello, los últimos años han observado tímidos avances al respecto: que cada pulsación añada 1 minuto en lugar de 30 segundos a partir de una determinada cantidad de tiempo y la aparición de controles adicionales en algunos modelos para ajustar con mayor precisión el tiempo son avances inspirados por las propuestas de los críticos; avances que tratan de aplicar un parche al fallido modelo lineal para salvarlo.
       Sólo el silencio de los grandes medios y el peso de las viejas tradiciones, como el fetichismo por los números redondos, impiden la sustitución final del paradigma lineal por el paradigma exponencial en los nuevos microondas: un cambio real que produciría un incremento sustancial del beneficio del consumidor y una mejora comparable del bienestar social y la eficiencia económica. Se trataría de un pequeño cambio en la cantidad de segundos que ascienden al marcador, pero también de un gran avance para la Humanidad.

 FUENTE: Magnetotrouble

22 de noviembre de 2010

Adelgaza con el microondas

        El horno microondas te permite cocinar platos rápidos y más sanos

       Uno de los grandes enemigos de nuestra salud y nuestra línea es la comida rápida y con demasiada grasa, el microondas es una buena solución para combatirlos porque permite preparar una gran variedad de platos sanos en poco tiempo. Como la cocción es muy rápida, los condimentos no se absorben y es más fácil preparar comidas sabrosas y bajas en grasa. Además, los alimentos se hacen en su jugo y normalmente no es necesaria la adición de grasas. Sólo tienes que tener en cuenta algunos consejos:
 ·  Tapa todos los alimentos con salsa o los líquidos. Tienden a saltar y mancharlo todo. También es necesario tapar las carnes (ternera, cerdo, conejo, pollo, etc.) para que se reparta el calor y queden tiernas.
 ·  Para cocer verduras y frutas (por ejemplo, en compotas) normalmente no es necesaria agua. Este sistema es ideal porque consigues que conserven la mayor parte de sus vitaminas.
 ·  ¡Cuidado con los huevos! Exigen un tiempo de preparación muy breve. Si te pasas, pueden estallar. Normalmente, bastan 20 segundos.
 ·  El microondas es ideal para el pescado. Permite incluso cocinarlo según lo sacas del congelador, pero sólo sin son piezas no demasiado grandes. También debes taparlo.

11 de marzo de 2010

Las microondas mantienen la calidad de los vegetales

      El uso de las microondas para la conservación de alimentos se conoce desde finales de los años cuarenta. Este método se engloba dentro de las denominadas nuevas tecnologías, entre las que destacan también la aplicación de altas presiones o de campos de luz pulsada. El ámbito más común de las microondas es el doméstico. En el industrial, investigadores de la Universidad de Navarra proponen ahora su uso para el procesado de las conservas vegetales y así sustituir el escaldado con agua, la técnica que se utiliza hoy en día en los vegetales para inactivar enzimas, aumentar la fijación de la clorofila y ablandar el producto antes de congelarlo. El objetivo es que el nuevo proceso reduzca el gasto de energía y el consumo de agua sin alterar las características de vegetales como la acelga, la alcachofa, la borraja, el cardo y la judía verde.

-Tiempo y potencia

      Tanto en el ámbito doméstico como industrial, tiempo y potencia son fundamentales en el uso de las microondas. En el domicilio, debe tenerse en cuenta el tamaño de la pieza o el producto que se calienta y, según la potencia del electrodoméstico, aplicar el tiempo necesario. Si no hay uniformidad en este tándem, tiempo-potencia, la temperatura que alcanza el alimento puede repercutir en la calidad final del producto, ya sea por exceso o por defecto. Si falta alguno de ellos, se crean los denominados puntos fríos, en los que no se inactivan patógenos de forma adecuada. Por el contrario, un exceso provoca puntos calientes, donde pueden originarse degradaciones excesivas y perderse importantes propiedades organolépticas y sensoriales del alimento.
      En el ámbito industrial, también deben tenerse en cuenta estos parámetros ya que las consecuencias son las mismas. En el estudio navarro se ha evaluado el efecto del tiempo y la potencia de las microondas en los vegetales. También se han valorado parámetros como la pérdida de peso del alimento, la reducción del tamaño, la actividad enzimática, la textura, el color y el comportamiento del ácido ascórbico (la vitamina C).

-Encontrar el punto óptimo

      Con el uso de las microondas, las verduras aumentan su temperatura, pierden peso e inactivan enzimas, de acuerdo con la intensidad del tratamiento que se aplica. A mayor intensidad, mayores pérdidas y viceversa. También se ha podido determinar la temperatura y la potencia óptimas para evitar pérdidas.
      Otro aspecto valorado ha sido el tamaño de la materia prima que, en un inicio, sufre una importante reducción, una consecuencia evitable si se somete a periodos de tiempo prolongados. También se ha constatado que, en unas condiciones de temperatura y potencia suaves, los vegetales incrementan de forma tímida la firmeza de sus tejidos y a la inversa, conforme el tratamiento se prolonga, los vegetales experimentan un ablandamiento progresivo de sus tejidos. Por tanto, una vez más, es necesario determinar de forma correcta el tiempo y la potencia de las microondas para obtener un alimento firme, sin perder parte de su masa inicial, adecuado desde el punto de vista organoléptico y libre de patógenos.

-Propiedades nutricionales intactas

      Esta premisa es la base del éxito de los microondas, tanto en casa como en la industria. Los responsables del estudio hacen hincapié en que, con el uso de las microondas como método de escaldado en las industrias, se obtiene un vegetal con una actividad enzimática nula y con las características de color y textura casi similares al producto original, además de una mejora del producto final en comparación con las conservas obtenidas mediante escaldado. Tras diversas pruebas con distintos vegetales, los mejores resultados se registraron en la judía verde, la alcachofa, el cardo y la borraja.
      Los investigadores concluyen también que "para las condiciones óptimas de escaldado, la retención de ácido ascórbico (vitamina C) es similar, e incluso superior, y, por otro lado, la pérdida de peso es razonable desde el punto de vista de la rentabilidad. Además, se emplea menos tiempo que con un escaldado convencional". Pero serán necesarias más investigaciones para evaluar el escaldado con microondas a escala industrial, en casos reales y en más vegetales.

-UN USO SEGURO

       El uso de los hornos microondas ha supuesto un importante avance en la vida cotidiana. La falta de tiempo y la búsqueda de mayor comodidad ha propiciado que este electrodoméstico sea uno de los más utilizados en la actualidad. Sin embargo, siempre se deben tener en cuenta unas pautas para garantizar la seguridad de los alimentos y, por tanto, del consumidor. Los siguientes parámetros son fundamentales para conseguir una perfecta cocción, al evitar los puntos fríos y calientes.
  • Colocar el alimento en un plato o recipiente adecuado para el microondas.
  • Cubrir el alimento con una tapadera de plástico u otro material adecuado para el uso y evitar zonas resecas.
  • No cocinar las piezas grandes a la máxima potencia. Es preferible cocinarlas a una potencia media y durante un periodo más largo de tiempo para que el calor llegue de manera uniforme al alimento.
  • Realizar una precocción si después se quiere terminar la cocción en una sartén o mediante otro método de forma inmediata. Nunca se deben guardar los alimentos precocinados.
  • En cocciones largas, debe darse la vuelta a los alimentos cuando haya transcurrido la mitad del tiempo para asegurar el total calentamiento.
  • Lo más adecuado es usar un termómetro para los alimentos y medir su temperatura en el interior para asegurar una cocción total.

8 de marzo de 2010

Receta de Lasaña de berenjenas y carne en salsa de queso a la pimienta

-Ingredientes para 2 personas:
  • 1 berenjena
  • 1 lata de magro de carne de lata, o cualquier otro fiambre de carne (300 gr aproximadamente)
  • 50 gr queso tipo manchego (si te parece muy fuerte de sabor, utiliza queso en lonchas o en porciones)
  • 100 ml de nata
  • Pimienta molida (negra, verde y rosa)
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración:
      Cocemos las berenjenas en el microondas, para ello las envolvemos en papel film transparente y las metemos en el microondas durante 4-5 minutos a la máxima potencia. La dejamos reposar y templar, y la cortamos en rodajas. Salpimentamos.

      Con ayuda de un molde redondo o rectangular hacemos las milhojas, para ello, sobre el plato de presentación, ponemos una capa de berenjena a la que regaremos con unas gotitas de aceite, y una capa de carne. Continuamos con la misma operación hasta conseguir la altura que queramos y terminaremos con una capa de carne.

      En un bol meclamos la nata, el queso (si es el manchego que esté rallado e incluso molido) y la pimienta molida al gusto, cocemos al microondas unos minutos hasta que el queso se deshaga, la nata espese y tome consistencia la crema, homogénea.
      En el momento de servir, retirar el molde de las milhojas, calentar 2 minutos en el microondas a máxima potencia y regar con la crema bien caliente.

3 de marzo de 2010

Una manera saludable de cocinar

       El estilo de vida de miles de personas ha cambiado radicalmente desde que se introdujo en nuestras cocinas el horno microondas, hasta el extremo de que a muchos se nos antoja ya impensable no disponer de este aparato en casa. Las bondades del microondas se basan, fundamentalmente, en su rapidez para calentar alimentos y en la comodidad y sencillez de su uso, lo que ha permitido a este electrodoméstico adaptarse perfectamente al actual modo de vida, poco dado a alardes culinarios y más orientado a recalentar y descongelar alimentos ya preparados.
      Pero el horno microondas ofrece muchas más posibilidades que el calentamiento de los alimentos, y se puede utilizar incluso para elaborar sofritos y salsas.

-Funcionamiento de las microondas

      El horno microondas funciona de forma totalmente distinta al resto de hornos convencionales. Posee una fuente emisora de ondas electromagnéticas, las microondas, que provocan una fricción entre las moléculas de agua del interior del alimento, lo que produce calor que se transmite al resto de moléculas por contacto. Así se calienta el alimento. Las microondas penetran 1 ó 2 centímetros de profundidad y posteriormente el calor se difunde. La velocidad de calentamiento es cuatro veces superior a la de los hornos convencionales.

-Los utensilios adecuados

      Para que los alimentos se calienten, las microondas deben atravesar el propio alimento y los recipientes que los contienen. Son adecuadas las vasijas de vidrio, porcelana, loza, cerámica y las de plástico que indican explícitamente su compatibilidad con las microondas. Se ha demostrado que algunos plásticos, al calentarse, pueden desprender parte de sus componentes y pueden resultar tóxicos, por lo que se deben utilizar sólo recipientes que hayan sido fabricados especialmente para ser usados en los hornos microondas (llevan una etiqueta o símbolo que lo indica). Sirven como materiales auxiliares, el papel absorbente, el film transparente, las bolsas de cocción para horno, el papel de estraza y los moldes de papel. Nunca se deben utilizar metales, incluido el papel de aluminio o cubertería, ya que reflejan las microondas contra las paredes del horno y éste puede averiarse.  Ocurre lo mismo con las vajillas de cerámica con dibujos o adornos con algún elemento metálico. El papel o el cartón pueden quemarse.

-Posibilidades del horno microondas

-Rapidez en la preparación de las recetas
      Los alimentos deshidratados o con poco contenido en agua se calientan antes que los más líquidos, y pueden calentarse excesivamente o quemarse si son cocinados a potencias muy altas. El microondas permite que los alimentos se descongelen en pocos minutos a la vez que las radiaciones destruyen los gérmenes. Calienta directamente el alimento en su propio recipiente o lo cocina a una velocidad increíble. Con el fin de que la comida no se enfríe tan rápido, observación común entre muchos usuarios, los técnicos aseguran que se debe revolver la comida una o dos veces durante la cocción o el recalentado, y dejarla reposar unos 20 segundos una vez que se haya apagado el horno para que la temperatura se equilibre. El horno microondas hace posible la preparación de incontables platos, de forma perfecta y en tiempos muy breves. Es el caso de sofritos, jugos, salsas, primeros platos, sopas...
-Comodidad
      Se puede cocinar en el mismo recipiente que se usará después para comer. Además, limpiar el microondas sólo requiere pasar a las paredes un paño húmedo con bicarbonato y limón.
-Sabores más naturales
      Al cocerse los alimentos en su propio jugo conservan las sales minerales y se aprecia mejor el sabor real del alimento.

-Influencia sobre el valor nutritivo

       En lo que se refiere al valor nutritivo de los alimentos, hasta la fecha no se ha comprobado que las microondas provoquen mayores pérdidas nutritivas que otros métodos de cocción tradicional. Incluso en el caso de los productos congelados, al ser la cocción más rápida, se reduce la pérdida vitamínica. Además, los alimentos se cuecen en su propio jugo, de modo que se reduce la pérdida de nutrientes que se produce cuando se cocinan en medios líquidos.
      No obstante, debe manejarse con cuidado a la hora de cocinar distintos alimentos. El tiempo de cocción en el microondas se calcula con relación al volumen de comida. Si se supera el tiempo, los alimentos pierden vitaminas y se desnaturalizan algunos de sus componentes como las proteínas. Se ha comprobado en muchos estudios que los alimentos cocinados con microondas tienen un aroma más débil y menos agradable. Y los alimentos no quedan ni tostados ni crujientes a menos que el aparato incorpore un tostador convencional.
     
    El riesgo principal de los microondas no deviene de la naturaleza de las ondas electromagnéticas, sino de su superior eficacia y potencia para calentar los alimentos, lo que puede provocar sobre calentamientos en los platos y quemaduras diversas. Para disipar todo resquemor, la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), aseguró ya en 1992 que no existe ninguna prueba científica de que la salud de los consumidores de alimentos preparados en los hornos microondas corra algún riesgo, siempre que se sigan las instrucciones del fabricante.

-Sofritos y salsas

  • Los sofritos exigen poco condimento, ya que éste no es absorbido a causa de la rapidez de la cocción, de forma que resultan sabrosos, ligeros y muy digestivos.
  • Las salsas se cocerán preferiblemente en recipientes anchos y bajos para favorecer la rapidez y la evaporación, con la ventaja de que no se pegan en el recipiente.

-Primeros platos: pasta, arroz, sopas y verduras

  • La cocción de la pasta y del arroz en el microondas se hace prácticamente de la misma manera que en la cocción tradicional: triple volumen de agua que de alimento.
  • La sopa es preferible cocerla destapada, directamente en el recipiente de servicio o en tazones individuales. Se tapan exclusivamente las más caldosas para evitar salpicaduras.
  • Los líquidos están muy calientes aun cuando el recipiente en el que se calientan está frío. Los líquidos calentados pueden no generar vapor, incluso cuando han superado el punto de ebullición, y esto es lo que provoca más de una quemadura.
  • Las verduras se colocan en un recipiente mojadas con el agua del lavado, se cubren y a la mitad de la cocción se revuelven. Se pueden cocinar enteras y con cáscara (calabacín, patata, berenjena, tomate...), previamente pinchadas con un tenedor o con pequeños cortes para evitar que el aumento de la presión las haga explotar.

-Segundos platos: carnes, pescados...

  • Los trozos grandes de carne se deshuesan y se cocinan al 50% de potencia durante más tiempo, de forma que el calor llega al interior sin sobrecalentar la superficie.
  • Los huevos no deben cocinarse nunca con cáscara, ya que explotan.
  • Los pescados admiten muy bien el microondas: solos con unas gotas de agua, sal, aceite y limón, o combinados con verduras cortadas en trozos pequeños para que la cocción sea homogénea.

-Trucos para cocinar diversos alimentos

  • Ordene la comida de manera uniforme en el recipiente, cúbralo con un film o una tapa, sin que éstos toquen la comida.
  • Si calienta más de un plato a la vez, procure que las raciones sean similares para que estén a punto al mismo tiempo.
  • Si es necesario, remueva la comida dentro del recipiente varias veces durante la cocción o el calentamiento.
  • Para cocer la mayoría de los alimentos apenas se necesita agua porque aprovechan el contenido acuoso del propio alimento.
  • Los moldes se rellenan hasta la mitad, porque este tipo de cocción tiende a expandir más los batidos que el horno convencional.
  • Tenga precaución cuando caliente los biberones o las comidas de los bebés.

Postres en microondas: mermelada de kiwi

     ¡Mermelada casera! Qué delicia. Si tan sólo convenciéramos a la abuela de que nos prepare una… O no, podríamos hacerla las nuestras, con nuestras propias manitas. Una mermelada casera de frutas exóticas no nos vendría nada mal. ¿Pero como la hacemos? Ya sé, al microondas. Sí, eso: mermelada casera de kiwi al microondas.


-Ingredientes para 4 personas
8 Kiwis, 1 bien maduro
1/2 taza de Azúcar
1 cda. de Limón exprimido

-Preparación
     Pela los kiwis, al más maduro aplástelo con el tenedor en el bol y corte los restantes en cubitos. Mida la cantidad de 2 tazas de kiwi y añádalas al que está en el bol.
    Luego, agregua el azúcar y rocíe con el limón. Después, lleve al microondas por 10 min., en potencia máxima, retire y revuelva.
Lleva nuevamente al micro a la misma potencia unos 3 min., retire, revuelva nuevamente y deje cocer otros 4  min. o hasta que introduciendo la cuchara, cuando la retire el dulce cubra el dorso de ésta.
Entonces, retire deje reposar hasta que esté frío y envase.

8 de febrero de 2010

Patatas al microondas con jamón y queso

     Una receta fácil de preparar, que no toma mucho tiempo.

-Ingredientes para 4 personas:

4 patatas medianas
100 gramos de jamón cocido
100 gramos de queso fresco
1 tomate fresco
2 zanahorias
1 pepino

-Elaboración:

     Se lavan las patatas y se meten al microondas unos 15 minutos a potencia media.
     Después se sacan y se cortan por la mitad. Las vaciamos con una cuchara dejando una capa de patata no muy gruesa.
     Cortamos el jamón cocido en tiras, picamos los tomates y otras verduras en dados y mezclamos con el queso. Rellenar las patatas con ello.
     Se vuelve a meter al microondas con el grill (o tostamos un poco en el horno, varios minutos para que el queso y jamón se doren ligeramente.
patatas queso micro