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11 de diciembre de 2012

Receta de Escabeche de hongos con membrillo y queso manchego


-Ingredientes para 4 personas

5 hongos de 150 gr
medio litro de aceite de oliva virgen extra
25 gr de vinagre
laurel, tomillo, pimienta negra
tres dientes de ajo
100 gr de carne de membrillo
100 gr de queso curado manchego en lascas o trozos delgados

-Preparación. Tiempo de reposo del escabeche 36 horas. Tiempo de realización 15 minutos.

1. Limpiar los hongos.
2. En una cazuela se pone el aceite a calentar con los dientes de ajo sin pelar, el laurel, tomillo, el vinagre.
3. Cuando esté caliente pero sin hervir se introducen los hongos limpios y enteros. Se quita el fuego de inmediato. Se deja reposar 36 horas.
Presentación
4. Se cortan los hongos en finas láminas y se disponen en platos. Se templan y se añaden las lascas de queso y los trocitos de membrillo. Se monta el plato con un poco de estética y se salsea con el escabeche de hongos. Se puede acompañar de hierbas como la rúcula.

12 de julio de 2011

Entrantes ligeros para un menú veraniego equilibrado

       Un aperitivo saludable, fresco y liviano sirve de entrada compartida a la comida o la cena sin cargar de calorías el menú. Tomados como lo que son, aperitivos y no comidas en sí mismas, estas doce ideas de entrantes proporcionan apenas 100 calorías o incluso menos.
  1. Melón con jamón ibérico. No cabe duda de los ingredientes de estas recetas, pero se puede innovar con la presentación del melón con jamón ibérico en forma de brocheta, sopa o gazpacho. El jamón ibérico se puede sustituir por el jamón de pato. El gusto agridulce de la piña congenia bien con el salado del jamón ibérico, en brocheta en forma de lasaña de láminas finas, la piña con jamón ibérico resulta deliciosa.
  2. Gambas a la plancha en lugar de al ajillo y embadurnadas de aceite o rebozadas. Un aperitivo con cuatro o cinco gambas recién cocinadas con refrito de ajo y limón o de perejil y limón se convierte en un plato de lujo y muy buen gusto.
  3. Rabas de calamar y chopitos tienen muchas menos calorías que el resto de fritos (aros de calamar, croquetas, jamón y queso, pimientos, tigres o gambas). Sendos alimentos se pasan por pan rallado, por lo que apenas se rebozan, de manera que no absorben tanto aceite.
  4. Mejillones al vapor con salsa picante o escabechados se pueden alternar con otros mariscos elaborados de forma sencilla, como la receta de pulpo a feira o pulpo salteado con verduras.
  5. Pimientos rellenos de marisco en salsa ligera, sin rebozados ni adornos de salsas grasas, sino acompañados de una salsa ligera de pimiento suavizada con tomate. Son ligeras las recetas de pimientos del piquillo rellenos de pescado, de espinacas y gambas, receta en la que se prescinde de la nata, o de setas.
  6. Gazpachos de sabores y colores. Al tradicional gazpacho andaluz, que mezcla tomate, pepino y pimiento, le han salido como alternativas deliciosas y refrescantes sopas frías, como el gazpacho de melón, de sandía, de fresas o de lechuga.
  7. Tartaletas o volovanes con rellenos ligeros. Las verduras crudas al natural, con aliños suaves, sin salsas, o las verduras asadas son una acertada elección para el relleno. La base del hojaldre o la tartaleta será lo más energético del aperitivo. Sugerentes propuestas son las de hojaldre relleno de verduras asadas y huevos de codorniz, de verduras de temporada, de champiñón y huevo al horno, de ensalada de atún, salmón y aceitunas o la original tartaleta de boniato salteado con verduritas, avellanas y tofu a la miel.
  8. Minibrochetas sorprendentes como la de tomate cherry, queso y anchoas. Se parte el tomatito por la mitad y se coloca en el inicio y el final de la brocheta, en la que se intercalan tacos de queso fresco, trozos de anchoa y láminas de pepino. El resultado es una minibrocheta muy vistosa, sabrosa y ligera. Las propuestas de brochetas calientes son la de pollo con salsa de manzana, de langostinos salteados y la de verduras asadas con salsa agridulce de naranja.
  9. Encurtidos rellenos como los pepinillos y cebolletas grandes, con mezcla de atún o de ensaladilla o de palitos de cangrejo. Otra posibilidad es servir una mezcla de pepinillos y cebolletas en vinagre con o sin aceitunas.
  10. Banderillas o "montaditos". Aperitivos ligeros son los canapés de atún, huevo duro y gamba cubiertos con una fina capa de mayonesa aligerada o una vinagreta con cebolleta fresca bien picada.
  11. Patés vegetales. Hummus o paté de garbanzos, de champiñones, tofu, aguacate, berenjenas asadas y trituradas con nueces, de zanahoria y aceitunas, de pimiento, puré de aceitunas, de setas y nueces. Igual de sorprendentes son las cremas untables elaboradas con todo tipo de verduras y de restos que han sobrado de la comida, desde remolacha, zanahorias, alcachofas o espárragos. Los patés vegetales, servidos bien fríos y sobre tostadas finas de pan de semillas o de multicereales, resultan unos entrantes gustosos y saludables. Otra propuesta de presentación es servir de relleno de volovanes o tartaletas como la deliciosa y original receta de volovanes de paté de berenjena y chips de verduras.
  12. Palomitas caseras en lugar de patatas fritas y demás snacks salados. Las palomitas que se venden embolsadas y listas para cocinar en el microondas tienen más aceite, del que no siempre se conoce el tipo, y abundante sal, por lo que no son equivalentes a las palomitas caseras de grano.
      Si se tiene costumbre de tomar el aperitivo fuera de casa, la oferta de los establecimientos de restauración y hostelería cada vez es más variada. Entre las opciones siempre figuran algunas más adecuadas, ligeras y saludables para no alterar el plan dietético que se sigue.

       Las salsas tienen su fundamento en muchos platos: ligan los ingredientes, dan cuerpo a la receta, potencian el sabor o lo hacen más jugoso, pero al mismo tiempo, pueden duplicar o triplicar las calorías y la cantidad de grasas de la receta. Algunos trucos para adaptar las recetas de salsas tradicionales y convertirlas en una opción baja en grasa y calorías es usar leche desnatada y caldos desgrasados, además de prescindir de las ligazones espesas, como natas, mantequillas o mayonesas. Al mismo tiempo, es esencial reducir la cantidad de aceite acostumbrada. El aderezo con hierbas aromáticas da un gusto especial, al igual que el toque de un vino flambeado.

FUENTE: Consumer Eroski

4 de julio de 2011

Échale imaginación San jacobo

      Los san jacobos son unas preparaciones muy populares que se incluyen en la variedad de fritos y que pueden elaborarse con pollo, ternera o cerdo.


       Los ingredientes más habituales de los san jacobos son el jamón york y el queso graso. Para elaborarlos, basta con envolver la loncha de queso con el jamón york, pasarlo por harina, huevo batido y pan rallado y freírlo hasta que la superficie quede dorada. Tras la fritura, se coloca en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
      Los san jacobos pueden elaborarse de distintas maneras, siempre a partir de la receta básica descrita, en la que se pueden cambiar e incorporar ingredientes, ousar diferentes técnicas de coocción como el horneado. Una de ellas consiste en utilizar una pechuga de pollo abierta muy fina para que se cocine todo a la vez. En la pechuga puede introducirse una loncha de jamón serrano, en lugar de york, y empanarla y freírla como se haría con el jamón york.

-Alternativa al pollo y al queso

Además de pollo, puede utilizarse filete de ternera o lomo de cerdo, así como fiambre de pavo para el relleno
       Otra de las variantes utiliza, en lugar de pechuga de pollo, filete de ternera o lomo de cerdo, todo cortado muy fino. El relleno también puede variar y, en lugar de usar jamón, puede utilizarse fiambre de pavo o distintos tipos de queso. No solo es adecuado el queso de fundir tipo cheddar (el más utilizado), sino que se puede probar con otros más cremosos, como el queso azul, u otro más curado, como el de oveja.
       Los distintos quesos aportan toques diferentes de sabor y textura. Aunque el aspecto exterior sea muy parecido una vez fritos, debe distinguirse entre san jacobo tradicional, de pollo, de ternera o de lomo de cerdo. La variante más laboriosa acompaña esta preparación con una salsa bechamel, bien para el interior con el queso o como complemento para el exterior. En este último caso, la bechamel deberá enfriarse y endurecer antes de empanar el san jacobo y freírlo.

-Acompañar con ensalada

       Por su alto contenido en proteínas y grasas, tanto en su composición como en la técnica que se emplea (fritura), es recomendable acompañar este plato con una guarnición de verduras, ya sea en forma de ensalada o en panaché de verduras cocidas y después salteadas con un poco de aceite de oliva y aromatizado con ajo o hierbas aromáticas. 

Fuente: Consumer Eroski

22 de junio de 2011

Receta de ensalada de judías verdes y gambas con vinagreta de tomate

      Esta receta presenta una ensalada nutritiva y muy fácil de preparar. Las judías verdes junto con el resto de hortalizas que componen la ensalada, la convierten en un plato rico en diferentes vitaminas y minerales, así como en sustancias con acción antioxidante, muy beneficiosas para la salud. Las gambas por su parte, son el ingrediente que aporta a la ensalada proteínas de alto valor biológico.
       La composición y características nutricionales de los ingredientes que componen la ensalada, hacen que ésta sea un plato de bajo contenido calórico, que podría estar indicado para personas que necesiten llevar a cabo una dieta de adelgazamiento.

-Ingredientes (4 personas)

800 gramos de judías verdes.
400 gramos de gambas peladas.
200 gramos de tomate rojo.
250 gramos de cebolleta fresca.
8 cucharadas de aceite de oliva virgen.
3 cucharadas de vino de Jerez.
Sal.
Perejil picado.


-Elaboración:

       Cocemos en agua con sal las gambas peladas durante 2 minutos.
       Cortamos el tomate y la cebolleta en dados pequeños.
       En un bol, ponemos el tomate, la cebolla, el aceite, la sal y el vinagre y mezclamos todo bien con una cuchara.
       Limpiamos las vainas quitándoles el hilo exterior con ayuda de un pelador y las troceamos en tiras gruesas.
       Las cocemos en abundante agua con un poco de sal hasta que queden tiernas.
      A continuación las sacamos del agua y reservamos.
      En el centro del plato colocamos las vainas, encima de ellas las gambas y cubrimos con la vinagreta de tomate y perejil picado.

24 de mayo de 2011

Trucos para aligerar los desayunos

      Siete propuestas de desayunos diferentes, uno para cada día de la semana, con menos calorías, azúcar y grasas, pero más saludables e igual de dulces y jugosos.

      El objetivo de introducir pequeños cambios en el desayuno es aligerar las calorías, los azúcares y las grasas de esta primera comida del día, un planteamiento vital que redundará en una mejor calidad nutricional de la dieta.


      Se puede comenzar por diseñar un plan de siete propuestas diferentes de desayuno, uno para cada día de la semana, con el fin de alternar los alimentos más sustanciosos (no siempre galletas). Otra opción es desayunar productos naturales o poco procesados, como tostadas elaboradas con pan del día anterior. Interesa conocer estos trucos para aligerar los desayunos que más gustan, de modo que se pueda conseguir un bizcocho casero esponjoso y menos calórico, o bien desayunar algo diferente a lo convencional, como una tostada de pan con aceite y jamón, en lugar de mantequilla y mermelada.

La bollería no debe formar parte habitual de los desayunos, ya que suma demasiadas calorías, azúcares y grasas

      Adiós a la bollería. Un solo alimento, como puede ser un cruasán de chocolate, aporta 365 Kcal, el 20% del total de las calorías de una dieta normocalórica equilibrada de 2.000 Kcal, además de una cantidad sustanciosa de azúcares y de grasas, grasas saturadas y/o grasas trans. Un trozo de bizcocho casero (40 g) proporciona casi la mitad de calorías (unas 190 Kcal), es fácil de elaborar y más saludable, con menos azúcar y menos grasa, pero igual de dulce y jugoso.

      Bizcocho casero esponjoso menos calórico, en lugar de muffins o magdalenas. El bizcocho es un alimento energético en sí mismo, debido a la combinación de sus ingredientes principales: harina, azúcar y aceite. Por ello, cuanto menos pese un bizcocho, menor será su aporte energético. El truco para conseguir que resulte más esponjoso (con más aire entre las migas) y más ligero está en montar muy bien las claras a punto de nieve y remover de forma constante todos los ingredientes hasta obtener una masa espumosa. También sirve sustituir parte de la harina por pulpa de manzana rallada. Si se añade la mitad de azúcar y se sustituye el resto por un puñado de pasas batidas con los demás ingredientes, el bizcocho queda menos azucarado, más ligero e igual de dulce.

      El muesli sustituye a los cereales azucarados. El muesli es una mezcla de cereales (arroz, avena, copos de maíz) con frutos secos y frutas desecadas. Es un alimento dulce, que obtiene este dulzor de los ingredientes naturales. Aunque un bol de muesli con leche o bebida de avena o arroz aporte las mismas calorías que un bol de cereales azucarados, chocolateados o con miel, el efecto en la glucemia, y por tanto en la sensación de vitalidad y energía, es bien distinto. El muesli tiene una carga glicémica menor, lo cual se traduce en que se digiere de forma más lenta, proporciona la energía al cuerpo de manera gradual, por lo que sacia más y quita el hambre durante más tiempo. Otra posibilidad similar consiste en comer pan de muesli, remojado en la leche o la infusión o acompañado de frutos secos o jamón.

      Para los lamineros: mezclar fruta fresca y fruta desecada. Un aperitivo dulce y ligero es un milhojas de manzana o pera, intercalado con orejones de melocotón u otra fruta desecada. Para ello, se quita el corazón de la fruta, se corta en láminas y se hornean durante 5 minutos. Al mismo tiempo, se hierven los orejones o la mezcla de frutas secas en un poco de agua aromatizada con canela y luego se tritura hasta obtener un puré. Se intercalan capas de láminas de fruta con crema de frutas secas y se espolvorea con canela. Esta receta sirve para endulzar la tostada del desayuno.

      Pan integral y tostado para cada día, en lugar de galletas o bollería. Un posible desayuno mediterráneo consiste en tomar una infusión y una tostada de pan aderezada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra aromatizado con hierbas. Se puede untar con puré de tomate natural y una loncha de jamón ibérico.

      Queso fresco y requesón en lugar de mantequilla. La mantequilla es la grasa más común usada para untar las tostadas del desayuno. Una porción de mantequilla (15 g) proporciona unas 110 calorías y 12 gramos de grasa, mientras que una ración de queso fresco o requesón (40 g) bien extendido por el pan equivale a 75 Kcal y apenas grasa. Si el queso es desnatado, aporta incluso menos calorías y grasa. El pan integral tostado untado con queso fresco y unos hilitos de miel o de mermelada es una buena propuesta matutina para romper el ayuno.

      Canela en sustitución del azúcar. Menos azúcar en el café, menos calorías en el desayuno. Especias como la canela, el clavo o la vainilla emulan el sabor dulce y potencian el dulzor de los alimentos naturales, como las frutas o la leche. Un complemento adecuado del desayuno son las naranjas a la canela o un puré de manzana para cubrir y endulzar la tostada. Con el toque de canela queda delicioso el queso mató con frutos secos tostados. Con canela, además de espolvorear el café, la infusión o la leche del desayuno, o dejarla hervir con una ramita, se pueden escoger para desayunar unos copos de avena con manzana rallada y leche de avena aromatizada.

      No tomar fruta en el desayuno no es malo ni desequilibra esta comida. Las dos o tres raciones diarias aconsejadas de este grupo de alimentos se pueden comer en cualquier momento del día. Entre horas, a media mañana o media tarde pueden ser buenas ocasiones.

      El consejo es variar las frutas y dar preferencia a las de temporada, para apreciar mejor su sabor y beneficiarse de sus indudables propiedades nutritivas. Un bol de fresas, un puñado de cerezas, una pera dulce y sabrosa o los primeros melocotones y albaricoques son una pizca de la amplia gama de frutas frecuentes en la época cercana al verano.

FUENTE: Consumer Erosky

18 de mayo de 2011

Dados de pollo al yogur de pimiento rojo

-Ingredientes principales


-pimiento rojo cortado en dado
-2 cucharaditas de ñora en polvo
-2 tarrinas de 125grs de yogur
-1 cucharadita de pimienta rosa
-2 pechuga de pollo cortada cubos de 4cms aprox.
-1 puñado de cilantro fresco
-1 nuez de jengibre rallado
-Pimienta cayena(opcional)
-Sal gruesa
-Aceite de oliva

-Preparación de la receta

•Trituramos el pimiento rojo, la pimienta rosa, la ñora y el cilantro en una licuadora o minipimer.
•Luego sofreímos el jengibre en una sartén a fuego medio durante 1 minuto
•Agregamos el triturado y vamos removiendo con una cuchara de madera durante 5 minutos más.
•Cuando se esté consumiendo el agua le agregamos los tacos de pollo y subimos un poco la llama hasta que se cocine, suelen ser unos 8 minutos.
•Finalmente bajamos la llama y agregamos el yoghourt Danone y sal al gusto; si quieres darle un toque picante también puedes agregar cayena a tu gusto.
•Removemos constantemente para que el yoghourt se fusione con las especies y el pollo durante 3 minutos más y listo.

      Servirlo con arroz blanco es delicioso para mojarlo en la salsa, yo siempre que puedo y la estética del plato me lo permita lo complemento con chips de plátano macho y aguacate

Verduras en diferentes cocciones, crema de calabaza y crujiente jamón

-Ingredientes principales (para 4 personas)


•1 kg de calabaza asada
•1 coliflor pequeña
•4 alcachofas cocidas y rebozadas
•12 tomatitos cherry asados al horno
•1 manojo de acelgas
•12 espárragos verdes
•4 lonchas de jamón ibérico
•Aceite de oliva suave
•Sal

-Preparación de la receta

    Asamos la calabaza en el horno envuelta en papel de aluminio.Una vez asada, triturarla añadiendo agua y aceite de oliva hasta conseguir una crema fina y homogénea. Rectificar de sal y reservar.
    Hornear los tomates cherry a baja temperatura hasta pocharlos.Hervir la coliflor y las alcachofas por separado.Una vez listas, las cortamos a rodajas finas y las rebozamos en harina y huevo y, freímos todo en aceite de oliva.
     Hervir las acelgas troceadas y saltearlas en un poco de aceite de oliva.Cortar las puntas de los espárragos y saltearlas en un poco de aceite de oliva.
     Colocar las lonchas de jamón en una sartén caliente y darles calor hasta que queden crujientes.
     Colocar la crema de calabaza en el fondo de un plato y disponer todas las verduras armoniosamente.
     Colocar el crujiente de jamón encima

17 de mayo de 2011

Terrina de verduras naturales con compota de cebolla

-Ingredientes principales:


•400 gr de puerros
•400 gr de zanahoria
•300 gr de coliflor
•300 gr de judía verde
•7 huevos
•1/4 l de leche
•Pimienta negra
•Nuez moscada
•Sal
•1/2 kg de cebolla en juliana
•2 clavos
•15 mL de aceite de oliva (dos cucharadas mas o menos)

-Preparación de la receta
      Limpiamos bien todas las verduras.Las cocemos por separado en agua y sal.Las dejamos escurrir entre dos paños para secarlas bien.
      En un recipiente mezclamos los huevos y la leche, batimos con una varilla y sazonamos.
      Cogemos una terrina, a poder ser de acero inoxidable, y la untamos con aceite y pan rallado.En el fondo de la terrina empezamos por colocar las zanahorias.Seguidamente las cubriremos con un poco de cuajo que tenemos preparado.Después las judías verdes y hacemos lo mismo.A continuación la coliflor y, por último, el puerro, cubriendo al final con el cuajo que nos quede.
      Cocer al baño maría en el horno suave durante una hora a 150 grados.
      Pochar la cebolla con la mantequilla durante 20 minutos, añadir el clavo y cocer lentamente hasta conseguir una mezcla suave.

Magret de pato asado con acompañamientos ligeros

       Puesto que el pato es un ave con abundante grasa, se aconseja que las salsas y las guarniciones que acompañen al magret sean ligeras para equilibrar la dieta.

      El magret de pato es una pieza de carne magra, localizada en la pechuga del ave. Su carne es rojiza y tiene una piel con gran cantidad de grasa, ya que procede de patos cebados de manera exagerada para hipertrofiar su hígado y conseguir el preciado foie. Al estar el animal sobrealimentado, el exceso de grasa también se acumula en su piel. El asado es la mejor técnica culinaria para cocinar el magret, ya que al ser el pato un alimento graso, por efecto del calor, se derrite parte de la grasa. No obstante, los jugos del asado se emplean a menudo para elaborar la base de una salsa o una crema, de ahí que las recetas de pato resulten muy calóricas y se aconseje un consumo excepcional.


      Esta carne sabrosa admite gran variedad de acompañamientos, desde salsas a guarniciones de frutas y verduras, ya sea en trozos, en cremas y purés o con panaché. Una salsa deliciosa y ligera se obtiene con el desglasado del asado, mezclada con zumo de naranja o zumo de mandarina y pomelo, o la compota de agrios, que se elabora con naranja, manzana y limón. Más tradicional es la salsa de vino Oporto, para la cual también se emplea parte de los jugos del asado. El resultado se puede mezclar con un caldo de carne y se liga con un poco de maicena exprés, hasta conseguir el espesor deseado.

      Esta carne admite desde salsas a guarniciones de frutas y verduras, purés y cremas

      Los purés y cremas, como el puré de manzana, buscan contrastes de sabor, al utilizar los toque ácidos y dulces con trozos de frutas, como las frambuesas y fresas, las grosellas, la mezcla con frutas del bosque o con higos secos. Una sencilla guarnición con verduras salteadas y aliñadas con vinagres balsámicos, como la receta de magret con shitakes y tallos de espárragos verdes resulta un plato sencillo, a la par que original.

      El pato es una de las aves que más calorías aporta, debido a la gran cantidad de grasa que tiene debajo de la piel (subcutánea), en particular, los patos domésticos. Los patos salvajes contienen menos grasa, que difiere según la edad, la época del año y la alimentación del animal. Las hembras tienen una carne más fina y menos grasa. Otra diferencia importante es que la carne de los patos de granja es muy tierna, mientras que los patos salvajes tienen más tejido conjuntivo, lo que explica que su carne sea más dura y que requiera maceración para que se ablande.

       Las recetas con pato resultan, en general, indigestas, debido a que el pato tiene abundante grasa. A esto se suman las salsas, algunas contundentes, que acompañan a estos platos. Al cocinar magret de pato, para que la receta resulte más ligera y digestiva, en lugar de freírlo, es preferible asarlo, hornearlo, hervirlo o cocinarlo en microondas. De igual modo, se aconseja que las salsas y guarniciones sean ligeras para equilibrar la dieta. No obstante, a pesar de su elevado contenido graso, no hay grandes diferencias respecto al aporte de colesterol, si se compara el pato con otras aves, como el pavo, la gallina o el pollo.

      La forma más común de presentación comercial del magret de pato se corresponde con una pieza única, deshuesado y envasado. Para cocinarlo, se debe sacar del envase y reservar a temperatura ambiente unos veinte minutos antes.

      Cabe hacer distinción si el magret procede de un pato salvaje. Si es así, hay que eliminar las plumas y los huesos localizados en la parte delantera de las costillas y, antes de cocinarlo, se ha de marinar para que la carne más dura se ablande. Si el pato es de granja, se puede marinar o no, según el gusto que se desee aportar al magret.

      El marinado consiste en mezclar en un recipiente el magret cubierto de vino tinto y con un toque aromático de hierbas, como el tomillo, o un toque de vainilla o de canela. La marinada admite un gusto frutal suave si se añade un chorrito de zumo de naranja o de pomelo. Se consigue un sabor agradable si se añaden unos granitos de pimientas variadas.

      La marinada permanecerá dentro del frigorífico tapada durante 5 horas. Transcurrido este tiempo, se saca del frigorífico, se escurre el magret del líquido de cobertura y se espera hasta que vuelva a adquirir la temperatura ambiente necesaria para que el asado sea correcto. Si la carne está fría, cuesta más que el calor llegue al interior de la pieza y el resultado, a efectos de textura y sabor, cambia.

       Para cocinar el magret se deben realizar una serie de incisiones en forma de cuadrícula en la piel del magret, sin llegar a cortar la carne. El cocinado se comienza al tostar la parte de la piel en una sartén antiadherente previamente calentada, hasta que se funda parte de la grasa y quede una costra dorada y reducida a un tercio de su tamaño.

      A continuación, se retira la grasa fundida de la sartén, se marca ligeramente la parte de la carne, hasta que se selle el magret para no perder sus jugos, y se termina de cocinar en el horno a temperatura de 180ºC hasta que el interior del magret alcance 65ºC. Entonces se retira del calor, se deja reposar durante 5 minutos y se trincha o filetea en rodajas gruesas, de manera que quede rosado y jugoso en su interior.

9 de mayo de 2011

La pasta fresca en ensalada

        La ventaja de la pasta fresca es que se cuece en la mitad de tiempo que la seca y sorprende por su suave textura.


       Uno de los platos más recomendables para disfrutar de las distintas variedades de pasta -tagliatelles, espaguetis, bucatinis, fusillis, farfulle- son las ensaladas.  La ventaja de cocinar la pasta fresca es que se cuece en la mitad de tiempo y sorprende por una textura suave. El resultado del plato es mejor si la pasta se cocina "al dente", es decir, en su punto justo de cocción.
     Una vez que la pasta fresca está cocida, se puede servir de base de una ensalada. El siguiente paso es elegir los ingredientes con los que se acompañará, algo que resulta fácil porque la pasta fresca, debido a su sabor neutro, se puede combinar con casi cualquier alimento.
La pasta fresca, por su sabor neutro, se puede combinar en el plato con casi cualquier alimento
       Con verduras frescas, como lechugas variadas, tomatitos, pepino y cebolleta, que conforman una ensalada de pasta colorida; o con verduras cocinadas, como judías verdes, alcachofas, calabacines o berenjenas. Ya sea con un salteado o con un pequeño pisto de verduras y una guarnición proteica, como marisco, pescado o carnes suaves de pechuga de pavo y pollo.
       Como aderezo, se puede aliñar con cualquier vinagreta refrescante elaborada  con aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico o de manzana, e incluso, se sugiere sustituir el vinagre por zumo de alguna fruta cítrica. No se debe descartar la utilización de alguna hierba aromática para dar un toque especial a la ensalada.

       Lo habitual al servir un plato de pasta es acompañarla de salsas tomatadas, boloñesa, de queso, con nata o carbonara. También hay recetas más digestivas y ligeras, como el salteado de pasta con verduras, y con salsas suaves, como las aromatizadas con toques cítricos, la salsa de ajo ligado con un poco de zumo de pomelo o acompañada de gambas.
La pasta aliñada solo con aceite de oliva y hierbas aromáticas frescas es una guarnición sencilla y sabrosa para carnes y pescados a la plancha
        Pero la pasta se puede elaborar de múltiples maneras, ya sea como elemento de guarnición o como elemento principal de una receta. La pasta ligeramente aliñada con aceite de oliva y unas hierbas frescas troceadas como albahaca, tomillo o un poco de cebollino recién troceado es una guarnición sencilla y sabrosa para carnes y pescados cocinados a la plancha o asados. La combinación conforma un plato único muy completo, que aporta proteínas e hidratos de carbono.
      
      La pasta está "al dente" cuando está cocida en el exterior, pero en el interior queda un pequeño hilo de pasta cruda. En ese momento, se retira del fuego y se escurre, se pasa el escurridor por agua fría del grifo, se vuelve a escurrir y se unta con un poco de aceite de oliva para que no se apelmace.
       
       Para cocinar la pasta "al dente", lo más adecuado es cocerla en agua hirviendo (un litro de agua por cada 100 gramos de alimento). Al agua de cocción se añade un chorro de aceite de oliva y, cuando rompa a hervir, un poco de sal. Cuando alcanza el punto de ebullición, se añade la pasta y se remueve de vez en cuando para que no se apelmace.

23 de abril de 2011

El bacalao: de "pobre" alimento de cuaresma a plato de lujo todo el año

      "Más demócrata que la patata, más útil que el cerdo y casi tan influyente como el cacique". Así definía al bacalao en 1901, Manuel María Puga, "Picadillo", un prestigioso gastrónomo que escribió el libro "36 maneras de guisar el bacalao".

      El consumo de bacalao en España ha estado vinculado a la cuaresma por la tradición católica de no comer carne, pero desde hace tiempo este pescado ha saltado de la tasca al restaurante, convirtiéndose en un auténtico lujo gastronómico por su precio y por su versatilidad.

 

     "Más demócrata que la patata, más útil que el cerdo y casi tan influyente como el cacique". Así definía al bacalao en 1901, Manuel María Puga, "Picadillo", un prestigioso gastrónomo que escribió el libro "36 maneras de guisar el bacalao".

      Más de un siglo después, el bacalao sigue siendo un alimento muy dúctil en la cocina, que se consume tanto en fresco como en salazón en toda la geografía nacional y en todas las épocas del año, aunque preferentemente en fechas previas a la Semana Santa por la tradición de no comer carne en cuaresma.

      España importa anualmente unas 23.000 toneladas de bacalao en salazón, el más consumido en estas fechas, según los datos de Aduanas.

     En las últimas décadas han aumentado las compras exteriores de bacalao porque el consumo se ha generalizado y ha pasado en pocos años "de la tasca al restaurante" para protagonizar todo tipo de platos, como bien sabe el presidente de la "Cofradía del bacalao", Jaume Font Martí, que dedica buena parte de su tiempo a probar las exquisiteces bacaladeras de los restaurantes.

     Esta cofradía, que es de ámbito catalán y su origen se remonta a 1496, tiene por objeto proteger el consumo de buen bacalao en la hostelería, algo que cada vez es más difícil porque la materia prima que llega a nuestros mercados ya no es como la de hace años.

    Font advierte de que las nuevas tecnologías permiten congelar el bacalao en alta mar y que ahora es frecuente que el producto llegue al mercado solo con un "punto de sal", no como una "momia seca" como ocurría antes.

    También hace años Noruega era "el campeón" de las ventas mundiales de bacalao en salazón, pero actualmente venden más "skrei" (bacalao fresco), mientras que otros países como Islandia han incrementado su cuota de mercado.

    En cuanto a la "ruta del bacalao" en España, Jaume Font señala que el País Vasco "tiene la fama" pero Cataluña consume más a lo largo del año y las zonas de interior (Castilla y León, Castilla-La Mancha o Madrid) han desarrollado una cocina muy creativa en torno a este pescado.

    En cualquier caso, de una u otra forma el bacalao está presente en las mesas de todo el territorio nacional e incluso en estas fechas se organizan jornadas gastronómicas en torno a él.

    Tal es el caso de Gaztelubide (Madrid), que desde hace 10 años ofrece a sus clientes un menú con "todas las versiones" de este singular pescado, como asegura Darío Prada, propietario de la empresa.

    Como buenos representantes de la cocina vasca, en su carta no falta la porrusalda o el bacalao al "pil pil" y a la vizcaína, pero también hay platos más modernos como el carpaccio de bacalao con pulpa de tomate fresco, el asado con verduras o el bacalao con muselina de ajetes en fondo de crema fina de espinacas, que es la presentación con el nombre más largo de toda su carta.

    De innovación en la cocina también sabe mucho Luis Miguel González, ganador del primer concurso de cocina "Bacalao de Semana Santa" de la Escuela Municipal de Hostelería de León, con un plato denominado "Raviolis de mango y bacalao marinado con eneldo y jengibre".

    González, que es un enamorado del bacalao y de la cocina exótica, considera que este pescado en salazón tiene muchas posibilidades culinarias por su textura y sabor, y que lo más importante es desalarlo bien.

    Para que el bacalao en salazón esté en su punto es necesario tenerlo en agua al menos 36 horas, asegura González, si bien muchos restaurantes lo mantienen sumergido por encima de las 48.

   Otro de los "secretos" de este singular pescado es que sus partes más sabrosas no son los lomos, sino la cola, que es donde se concentra toda la energía del pez y donde la carne es más gelatinosa, como advierte Jaume Font que para algo es el "Rei Moixó" de la Cofradía del Bacalao.

   También son muy apreciadas las orejas y las cocochas (la barbilla del pescado), con las que se elaboran exquisitos guisos.

   En definitiva, del bacalao se aprovecha todo y, como ocurre con el cerdo, este pescado tiene bonito "hasta los nadares.

22 de abril de 2011

Descubrir el placer de comer pescado

      El objetivo es dar más protagonismo al pescado en los menús semanales y descubrir el placer de comer este nutritivo alimento.



      La oferta actual en el mercado de pescados y mariscos es inmensa gracias a las novedosas técnicas de distribución, preparación previa y conservación. Las formas en las que se puede cocinar cada variedad de pescado son incalculables. Sin embargo, las costumbres gastronómicas de cada región o país hacen que cada pescado se relacione con una elaboración característica. Esto ocurre con el bacalao al pil-pil, la merluza al horno o en salsa verde o la lubina a la sal.

      El pescado es un alimento rico en proteínas de alto valor biológico. En función de la cantidad de grasa que aporta, se distinguen en azules o grasos y blancos o magros. La grasa insaturada es la más abundante en la composición de los pescados azules, en particular los ácidos grasos omega-3.


      El valor nutricional del pescado mejora la dieta si se incluye de manera periódica

      Respecto a su contenido en micronutrientes, destacan las vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B12), las liposolubles A y D (sobre todo en los pescados grasos) y ciertos minerales (fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro y yodo), en cantidades variables según el pescado. El pescado marino es más rico en sodio, yodo y cloro que el pescado de agua dulce. Para seguir una dieta equilibrada se recomienda consumir pescado de tres a cuatro veces por semana, con el fin de sacar rédito a sus excelentes cualidades nutritivas. El valor nutricional del pescado hace que, al incluirlo periódicamente en la dieta, ésta mejore en sus perfiles nutricionales.

-Pescados blancos: bacalao, faneca, gallo, lenguado, lubina, merluza, perca, platija, rape y raya. Se recomienda cocinarlos cocidos, tanto en agua como al vapor, guisados, fritos o acompañados de un rehogado de verduras, ya que así quedan mucho más jugosos.
-Pescados semigrasos: besugo, breca, cabracho, chanquete, congrio, dorada, halibut, mero, pez espada, rodaballo, salmonete, sargo y trucha. La mejor manera de cocinar estos pescados es en seco, es decir, asados al horno, a la parrilla o en papillote.
-Pescados grasos: anguila, arenque, atún, bonito del norte, bonito del sur, boquerón, caballa, chicharro, palometa, salmón y sardina. Conviene asarlos a la parrilla o en papillote, ya que de esta manera se cocinan en su propia grasa. En guisos, estos pescados también resultan muy apetecibles y sabrosos como el popular marmitako de bonito, típico del País Vasco y Navarra.


     Las siguientes son varias propuestas de recetas con los pescados más consumidos, tanto para recuperar las preparaciones más tradicionales, como para innovar en la cocina con nuevas combinaciones de alimentos, formas de elaboración y sugerentes presentaciones.


•Bacalao: recetas tradicionales y curiosas. El bacalao salado, fresco o congelado es uno de los pescados más consumidos en los hogares y con el que se cocinan recetas tan arraigadas como el ajoarriero, la tortilla de bacalao, el bacalao en salsa verde, los garbanzos con bacalao o la exqueixada. Este pescado no se debe confundir con el abadejo, de la misma familia, pero que resulta de menor calidad, si bien sirve para elaborar las mismas recetas.
      Si el bacalao se cocina con piel, se obtienen recetas gelatinosas como el tradicional bacalao al pil-pil. Aparte de las recetas más tradicionales, este pescado resulta muy sabroso para añadirlo a una ensalada, como ingrediente de una receta original milhojas de berenjena, sirve de base a unos pastelitos de bacalao, a un pastel frío con gambas o a unas cebollas rellenas.
      También se puede desmenuzar para emplearlo como ingrediente principal en recetas más elaboradas, como croquetas, buñuelos, albóndigas y empanadas, que resultarán jugosas y sabrosas y más apetitosas para los niños, a quienes hay que educar en los sabores del mar.

•Merluza y pescadilla: pescados de siempre con toque original. La merluza y la pescadilla son dos pescados que, por su suave sabor, y en gran medida por su precio asequible, forman parte de la cesta de la compra semanal de muchos hogares. La receta de merluza al horno es asequible en cuanto a elaboración y siempre sale bien si la merluza es fresca y quien cocina conoce el funcionamiento y la potencia calorífica del horno. Para no alejarse de la receta tradicional, pero hacerla más apetitosa y sabrosa, se puede sorprender con el acompañamiento, que puede ser de champiñones y pimiento verde o de patatas y tomates, o bien cubrirse con una original salsa de avellanas y almendras.
     La merluza rellena es otra de las recetas clásicas. La parte creativa la componen los ingredientes del relleno que se prestan a innovar. Se proponen tres recetas diferentes para el picadillo: hacer una mezcla con puerros y langostinos, con un rehogado de cebolla, champiñones y gambas o probar la receta más exquisita de ajoarriero de centollo. Tres recetas de merluza que permiten salir de la rutina y sorprender a los comensales son las que cambian por completo la presentación. Éste es el caso de los canelones de merluza al pimiento del piquillo, la hamburguesa de merluza con salsa de tomate o la sorprendente receta de calabacines rellenos de merluza y trigueros.
      Quienes se consideran principiantes en la cocina pueden comenzar con recetas sencillas que se elaboran en menos de diez minutos, como la merluza con verduritas al microondas o en papillote. Estas mismas preparaciones se pueden aplicar a la pescadilla, aunque los tiempos de cocinado se tienen que adaptar a este pescado más menudo, ya que es probable que se cocine antes.

•Caballa: pescado en primavera. La caballa o verdel es un pescado de temporada en los meses de primavera. Por ello, durante estos meses, si gusta, se puede comprar verdel todas las semanas y estrenarse cada vez con una receta nueva, en lugar de limitarse a cocinarlo siempre de la misma manera. Es un pescado con carne prieta que, si se cocina demasiado, resulta seco, poco jugoso. Por ello, al elaborar la caballa se ha de pensar en recetas que tengan jugo, como la de caballa en papillote con verduras o la de albóndigas de verdel.
      Se puede preparar marinado para que resulte más suculento y, de esta manera, da un toque sabroso a una ensalada de pasta. El resultado es un plato combinado que bien puede servirse como plato único.


      Eroski Consumer, en su objetivo de informar y formar al consumidor sobre las bondades de los pescados y mariscos y de la necesidad de aumentar su consumo, publicó la "Guía práctica de Pescados y Mariscos". A lo largo de varios capítulos, se recopila toda la información que más utilidad le reporta al consumidor, como el valor nutricional al detalle de cada pescado particular y su asociación con la salud, consejos y técnicas culinarias, métodos de conservación idóneos para cada caso, el calendario de temporada de pescados y mariscos. Dedica un capítulo aparte a describir distintas posibilidades que hacen que el pescado guste más a los niños.


      También el FROM (Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) ha editado un "Manual practico sobre pescados y mariscos frescos" con el objetivo de dar a conocer, tanto al consumidor final como a los profesionales de la hostelería y la restauración, los sesenta pescados y mariscos frescos más populares, frecuentes y comunes de los mercados, por medio de fichas para cada una de las especies.

7 de abril de 2011

Espárragos trigueros: más nutrientes que el blanco

      Los meses de marzo y abril inauguran la temporada de recolecta de las variedades principales de espárragos: el blanco y el verde, este último también conocido como espárrago triguero. La diferencia entre ambos no se limita al color, consistencia y sabor, sino también a su valor nutricional. El hecho de que el espárrago blanco crezca bajo tierra y no reciba luz determina su menor contenido en nutrientes reguladores y compuestos bioactivos, en comparación con el espárrago triguero. Por otra parte, durante su elaboración industrial, se corta parte de los tallos y, en algunos casos, se pelan. Estos restos vegetales resultan de gran interés científico e industrial. Diversos centros de investigación se dedican a determinar los compuestos bioactivos de los espárragos, en particular de los trigueros, por su potencial aportación tanto a la industria alimentaria, en forma de ingrediente de alimentos funcionales, como a otros sectores (pienso para animales, etc.).

      El espárrago triguero es una hortaliza de consumo tradicional y apreciado en los países mediterráneos. Aunque crece de forma espontánea y silvestre, el mercado de este vegetal y la posibilidad de adquirirlo en épocas del año distintas a su temporada natural ha favorecido el desarrollo del cultivo a mayor escala. En general, los silvestres se distinguen de los cultivados en que los primeros son más delgados, tienen púas o espolones debajo de las escamas, los tallos adquieren tonos más oscuros (bronce y morado) y, en el aspecto organoléptico, se caracterizan por un sabor más amargo y un fuerte aroma.


      El espárrago verde es un alimento saludable, muy bajo en calorías y con efecto laxante y diurético

      Respecto al consumo, el espárrago triguero se aprecia por sus características organolépticas, su textura tierna y carnosa, su agradable aroma y su sabor a vegetal fresco y sabroso. En relación a su valor dietético, cabe resaltar las diferencias entre los espárragos blancos y verdes. En general, el contenido en nutrientes es superior en el espárrago verde en comparación con el blanco, aunque este último es más abundante en proteínas y azúcares. El compendio nutritivo se resume en sus escasas calorías, alrededor de 30 Kcal/100 g, y la alta presencia de minerales (potasio, fósforo, calcio y magnesio) y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, ácido fólico y C), junto con las vitaminas antioxidantes A y E. Además, contienen una sustancia denominada ácido aspargínico, que estimula la diuresis, es decir, aumenta la producción de orina. Es un alimento saludable, muy bajo en calorías y con efecto laxante y diurético, pero esta variedad de espárragos destaca también por su contenido en compuestos bioactivos (fitoquímicos) con potenciales efectos beneficiosos para la salud.

      Entre los fitoquímicos, se engloban compuestos fenólicos como los flavonoides, saponinas, esteroles (beta-sitosterol es uno de los más abundantes) y fructanos como la inulina y los fructooligosacáridos, además de fibra insoluble. Estos últimos son compuestos no digeribles por las enzimas del intestino delgado, también llamados prebióticos. Como tales, son susceptibles de que los microorganismos del intestino grueso les degraden, con los consiguientes efectos fisiológicos positivos en el plano orgánico (mejora del ritmo intestina, mejores digestiones, menos hinchazón y flatulencias), mejor regulación de parámetros bioquímicos (colesterol, glucosa y triglicéridos). Las saponinas y los esteroles influyen sobre el metabolismo lipídico y ayudan a disminuir los niveles de colesterol en el organismo. Esta variedad de fitoquímicos eleva al espárrago triguero a la categoría de alimento funcional.

-Recetas para la ocasión

      Los espárragos trigueros forman parte de la gastronomía local en algunas regiones del territorio peninsular, como Andalucía. El espárrago autóctono de Huetor Tajar, en Granada, donde se cultivan grandes extensiones, es un ejemplo de espárrago triguero, que goza del reconocimiento de calidad como Indicación Geográfica Protegida. De todas las variedades, son los más sabrosos y los más indicados para consumir con un aliño de aceite de oliva y sal gorda, preparados a la plancha.

      A la plancha, aliñados con aceite y sal gorda resultan sabrosos y ligeros

      Son variadas las formas de cocinar los espárragos trigueros. La manera más adecuada para que conserven todas sus propiedades nutritivas pasa por cocinarlos al vapor, agrupados en manojos para evitar que se rompan. Los meses de primavera son idóneos para sacar el máximo partido a esta hortaliza y no comerla siempre de la misma manera, sino emplearla de guarnición de platos originales como el de atún fresco marinado o mezclarla con variedad de tropiezos, como en la receta de arroz con pollo y espárragos, tallarines con jamón a la crema y trigueros o chirlas o almejas con guisantes.

      Los espárragos verdes resultan sabrosos revueltos con huevo y setas o con ajetes y gambas. Aportan un sabor vegetal y una textura particular si se añaden como ingrediente de relleno. Es el caso de la dorada rellena o la lasaña de setas y trigueros.

9 de enero de 2011

Chips de verduras, texturas crujientes en el plato

        Cuando se han seleccionado las mejores partes para elaborar los chips, se deslavan en agua fría para eliminar posibles restos de tierra o bichos que pudieran tener. Se escurren bien y se secan con papel de cocina o un trapo de hilo para que eliminen el agua superficial y no salten cuando se haga la fritura. También se pueden elaborar chips con productos como los tubérculos y raíces. Para ello, se utilizan, además de las patatas, los boniatos, la remolacha, las alcachofas, las zanahorias o los nabos.

-Condiciones de fritura

        Para elaborar chips de estos últimos alimentos, es necesaria una elaboración previa. Antes hay que pelar los tubérculos y raíces y, con una mandolina (una especie de cortador manual que ayuda a sacar finísimas láminas de los tubérculos), cortar láminas finas, del grosor de una hoja. Todas las hortalizas deben tener un tamaño homogéneo para que en el momento de freírse se cocinen por igual.
       Cuando las piezas están preparadas se pueden mezclar, aunque es preferible freírlas según variedades: las hojas por un lado y los tubérculos y raíces, por otro. Para ello, se utilizará una freidora o un cazo con aceite de oliva, limpio, a una temperatura de unos 170ºC. Poco a poco se introducen las láminas de hortalizas y, con una espumadera, se sumergen para que no floten y se cocinen de forma rápida sin que absorba excesiva grasa.
      Las láminas de hortalizas tienden a perder su color original y adoptan un tono entre marrón tostado y dorado, en el caso de las más coloristas. En el momento que cambian de color, los chips están listos en unos segundos y, por tanto, se pueden retirar y escurrir en una bandeja con papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite. Al contacto con el aire y escurridas del aceite, se vuelven duras y crujientes. El último paso es ponerlas a punto de sal. El resultado es un aperitivo sano y crujiente.

-Freir hojas:

      Las hojas se fríen de la misma manera, es decir, se agregan poco a poco a la fritura con una espumadera. En unos segundos, se pueden sacar en una bandeja con papel absorbente para que se cristalicen y obtener así unas crujientes hojas. En este caso, adquieren una tonalidad más brillante y aumenta la intensidad de su color. Se ponen a punto de sal y se consigue un crujiente aperitivo, un complemento para ensaladas o una rica guarnición para platos de pescado y asados de carne.
      Para mantener su estructura tan especial, es recomendable colocarlas en el plato justo en el momento de servir. Así no absorben humedad ni pierden su textura crujiente.

31 de diciembre de 2010

Receta de pavo al Whisky para un fin de año

        No se me ocurre otra forma mejor de despedir este estupendo año, y saludar al recién llegado. ¡Hasta el año que viene!

-Ingredientes:

- Pavo de tres kilos.
- 1 botella de whisky.
- 150 gramos de panceta.
- Aceite de Oliva.
- Pimienta.
- Sal.

 -Preparación:

 1º Tomarse un buen vaso de whisky antes de comenzar.

 2º Rellenar el pavo con la panceta, salpimentarlo y echarle un chorrito de aceite de oliva.

 3º Precalentar el horno a 180º durante 10 minutos.

 4º Mientras se calienta el horno, servirse otro pelotazo de whisky.

 5º Meter el pavo en el horno.

 6º Mientras el pavo está en el horno, tomarse otro pelotazo y cantarle una mijita al pavo.

 7º Sublir el horno a 220º, darle caña al derbostato y esberar veinte binutos.

 8º Servirse otro belotasso.

 9º Al cabo de un drato, hornir el abro para gondrolar y echar un chodretón de güiqui al babo y otro a uno bismo.

10º Darle la güerta al babo.

11º Cantarle un fandango al babo mientras se sicharra.

12º Redirar el babo del honno. Si se te dresbala, bruscarlo por el suelo.

13º Odro pelotazo pa inicia dra busqureda.

14º Darse un jardasso al resfalar con la grassa del suelo.

15º Plobar la sarsa del ssuelo que ya estradá fleshquita.

16º Tromarse otra copita e inblitar al babo questa tumbao al lao.

17º Indendar levandarse y desidir que en el suelo se está de gojones.

18º Abarese la barienta, engüendra el babo en el basillo, lo tira a la bassura y te forma la de Dió.

19º Tomarse odro güisqui.

20º Y adrora a comé..., ¿y el babo?..., ¿dronde eshta el babo?... El hio puta sa bebio el wishhki y se a io.

22 de diciembre de 2010

Sopa de castañas con piña en tempura

      Ojala pudiesemos meter el espiritud de navidad en jarros y abrir un jarro cada mes del año. Mientras esto sea posible, os recomiendo a llenar ese jarro con esta rica receta de sopa, ideal para estos dias de frio, lluvia y alegria.


-Ingredientes:
  • 200 gr de castañas en almibar
  • ½ litro de leche
  • 2 vasos de agua
  • 10gr de azúcar
  • 250gr de harina
  • 200gr de piña fresca
  • 1 sobre de levadura
  • Una pizca de sal

-Elaboración:

       Cocer en una cazuela durante unos 10 minutos las castañas con la leche. Triturar las castañas, colar y reservar.

       A parte, preparamos la tempura mezclando el agua con la sal, el azúcar y la levadura. Añadir la harina y reservar durante una hora.

        Partir la piña en tiras y meterlas al congelador. Cuando se hayan congelado, la rebozamos en la tempura y freimos en una sarten con aceite caliente. Feliz receta de Navidad.

21 de diciembre de 2010

Lenguado a la Naranja

      Hasta que uno no sienta la verdadera alegría de Navidad, no existe. Todo lo demás es apariencia - muchos adornos. Porque no son los adornos, no es la nieve. No es el árbol, ni la chimenea. La Navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante.
     Una muestra de generosidad es ofrecer a tus allegados momentos de compartir comidas y experiencias, de este modo os brindo esta deliciosa receta para esas ocasiones.

-Ingredientes:
  • 1 lenguado por persona
  • 3 naranjas
  • Almendras picadas
  • Harina
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración

       Rebozar los lenguados con un poco de harina y freirlos en una sarten. Exprimimos el zumo de las naranjas. Preparamos la salsa de almendras con naranja, para ello ponemos a calentar el horno mientras calentamos 2 cucharadas de aceite en un cazo. Añadimos al cazo las almendras picadas y cuando empiecen a dorar añadimos el zumo de naranja. Hervir a fuego lento unos minutos.

       Con el horno caliente, colocamos los lenguados sobre la bandeja y por encima la salsa de almendras con naranja. Horneamos durante 10 minutos.

14 de diciembre de 2010

receta de quesillo a la vainilla

   Sin más comentarios, os dejo con esta peculiar y sabrosa receta, para alumbrar los postres de banquetes a los que  darles un toque de desenfado y placer.

-Ingredientes para 6 personas.
6 huevos.
1 bote de Leche condensada
1 taza de leche 
1.limon
Una cucharada sopera de Vainilla. 

maizena.

-Preparación.

      Primero coloca los 6 huevos en la licuadora o batidora, luego añadele el bote de Leche condensada, luego agregale un chorrito de limon, y una taza de leche

      Agregar un chorrito de vainilla, una cucharadita de maizena para que esponje.
      Una vez que esten todos los ingredientes batidos, dejas que se cocine y pasas a un molde donde cuaje. 

      A continuación colocas bastante agua en una olla para poner encima el molde  on la masa de quesillo, bien tapado, se deja 2 horas dejas que repose en un. molde le das la vuelta y listo a servir.

10 de diciembre de 2010

Una con vainilla: Piña a la plancha con salsa de vainilla

        Una forma divertida, fácil, sabrosa y nutritiva de aplicar la vainilla en la cocina. Espero disfruteis esta forma de consumir piña.

-Ingredientes para 4 personas:
 
1 piña grande
20 mL de aceite de oliva (dos cucharas soperas, suave a ser posible)
El zumo de un limón
1 l. de zumo de piña
30 cl. de ron blanco (opcional)
5 ramas de vainilla

 
-Elaboración:
 

       Pelar la piña y cortarla en rodajas de 1 c. de grosor.
       Cocer de 15 a 20 minutos, el zumo de limón, el de piña, y el rom
      Añadir las ramas de vainilla, y deja cocer hasta la obtención del espesor deseado (se puede añadir placas de gelatina si se desea). Ya tenemos la salsa de vainilla hecha.
       Cocinar las rodajas de piña a la plancha durante 5 minutos por cada lado, y servir de inmediato con la salsa.

-Consejos :
      
Unta ligeramente con mantequilla las rodajas de piña antes de cocinarlas, para que no se peguen.

27 de noviembre de 2010

Degustación nuevos alimentos en FEHISPOR

     Este pasado viernes 26, en FEHISPOR, dentro del stand de "Punto Radio", se realizó una degustación a base de alimentos de nuevo diseño. Estos alimentos son parte de los proyectos premiados por CTAEX para este año: por un lado, cebolla caramelizada con aloe vera, y por otro unos caramelos con aromas de vino.
   


Para su degustación pensé en las siguientes combinaciones:
           
-Bocaditoos de cebolla caramelizada con aloe vera: consistente en unos minibiscotes acompañados con queso de untar y la cebolla en cuestión. Un apetitoso manjar donde dulces, salados, ácidos se mezclan al son de las diferentes texturas

-Uvas en crujiente de caramelo al vino: exquisita uva a la que se vertió caramelo fundido (aderezado con vino reducido) y enfrió para formar una dulce costra con recuerdos de vino.

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11 de diciembre de 2012

Receta de Escabeche de hongos con membrillo y queso manchego


-Ingredientes para 4 personas

5 hongos de 150 gr
medio litro de aceite de oliva virgen extra
25 gr de vinagre
laurel, tomillo, pimienta negra
tres dientes de ajo
100 gr de carne de membrillo
100 gr de queso curado manchego en lascas o trozos delgados

-Preparación. Tiempo de reposo del escabeche 36 horas. Tiempo de realización 15 minutos.

1. Limpiar los hongos.
2. En una cazuela se pone el aceite a calentar con los dientes de ajo sin pelar, el laurel, tomillo, el vinagre.
3. Cuando esté caliente pero sin hervir se introducen los hongos limpios y enteros. Se quita el fuego de inmediato. Se deja reposar 36 horas.
Presentación
4. Se cortan los hongos en finas láminas y se disponen en platos. Se templan y se añaden las lascas de queso y los trocitos de membrillo. Se monta el plato con un poco de estética y se salsea con el escabeche de hongos. Se puede acompañar de hierbas como la rúcula.

12 de julio de 2011

Entrantes ligeros para un menú veraniego equilibrado

       Un aperitivo saludable, fresco y liviano sirve de entrada compartida a la comida o la cena sin cargar de calorías el menú. Tomados como lo que son, aperitivos y no comidas en sí mismas, estas doce ideas de entrantes proporcionan apenas 100 calorías o incluso menos.
  1. Melón con jamón ibérico. No cabe duda de los ingredientes de estas recetas, pero se puede innovar con la presentación del melón con jamón ibérico en forma de brocheta, sopa o gazpacho. El jamón ibérico se puede sustituir por el jamón de pato. El gusto agridulce de la piña congenia bien con el salado del jamón ibérico, en brocheta en forma de lasaña de láminas finas, la piña con jamón ibérico resulta deliciosa.
  2. Gambas a la plancha en lugar de al ajillo y embadurnadas de aceite o rebozadas. Un aperitivo con cuatro o cinco gambas recién cocinadas con refrito de ajo y limón o de perejil y limón se convierte en un plato de lujo y muy buen gusto.
  3. Rabas de calamar y chopitos tienen muchas menos calorías que el resto de fritos (aros de calamar, croquetas, jamón y queso, pimientos, tigres o gambas). Sendos alimentos se pasan por pan rallado, por lo que apenas se rebozan, de manera que no absorben tanto aceite.
  4. Mejillones al vapor con salsa picante o escabechados se pueden alternar con otros mariscos elaborados de forma sencilla, como la receta de pulpo a feira o pulpo salteado con verduras.
  5. Pimientos rellenos de marisco en salsa ligera, sin rebozados ni adornos de salsas grasas, sino acompañados de una salsa ligera de pimiento suavizada con tomate. Son ligeras las recetas de pimientos del piquillo rellenos de pescado, de espinacas y gambas, receta en la que se prescinde de la nata, o de setas.
  6. Gazpachos de sabores y colores. Al tradicional gazpacho andaluz, que mezcla tomate, pepino y pimiento, le han salido como alternativas deliciosas y refrescantes sopas frías, como el gazpacho de melón, de sandía, de fresas o de lechuga.
  7. Tartaletas o volovanes con rellenos ligeros. Las verduras crudas al natural, con aliños suaves, sin salsas, o las verduras asadas son una acertada elección para el relleno. La base del hojaldre o la tartaleta será lo más energético del aperitivo. Sugerentes propuestas son las de hojaldre relleno de verduras asadas y huevos de codorniz, de verduras de temporada, de champiñón y huevo al horno, de ensalada de atún, salmón y aceitunas o la original tartaleta de boniato salteado con verduritas, avellanas y tofu a la miel.
  8. Minibrochetas sorprendentes como la de tomate cherry, queso y anchoas. Se parte el tomatito por la mitad y se coloca en el inicio y el final de la brocheta, en la que se intercalan tacos de queso fresco, trozos de anchoa y láminas de pepino. El resultado es una minibrocheta muy vistosa, sabrosa y ligera. Las propuestas de brochetas calientes son la de pollo con salsa de manzana, de langostinos salteados y la de verduras asadas con salsa agridulce de naranja.
  9. Encurtidos rellenos como los pepinillos y cebolletas grandes, con mezcla de atún o de ensaladilla o de palitos de cangrejo. Otra posibilidad es servir una mezcla de pepinillos y cebolletas en vinagre con o sin aceitunas.
  10. Banderillas o "montaditos". Aperitivos ligeros son los canapés de atún, huevo duro y gamba cubiertos con una fina capa de mayonesa aligerada o una vinagreta con cebolleta fresca bien picada.
  11. Patés vegetales. Hummus o paté de garbanzos, de champiñones, tofu, aguacate, berenjenas asadas y trituradas con nueces, de zanahoria y aceitunas, de pimiento, puré de aceitunas, de setas y nueces. Igual de sorprendentes son las cremas untables elaboradas con todo tipo de verduras y de restos que han sobrado de la comida, desde remolacha, zanahorias, alcachofas o espárragos. Los patés vegetales, servidos bien fríos y sobre tostadas finas de pan de semillas o de multicereales, resultan unos entrantes gustosos y saludables. Otra propuesta de presentación es servir de relleno de volovanes o tartaletas como la deliciosa y original receta de volovanes de paté de berenjena y chips de verduras.
  12. Palomitas caseras en lugar de patatas fritas y demás snacks salados. Las palomitas que se venden embolsadas y listas para cocinar en el microondas tienen más aceite, del que no siempre se conoce el tipo, y abundante sal, por lo que no son equivalentes a las palomitas caseras de grano.
      Si se tiene costumbre de tomar el aperitivo fuera de casa, la oferta de los establecimientos de restauración y hostelería cada vez es más variada. Entre las opciones siempre figuran algunas más adecuadas, ligeras y saludables para no alterar el plan dietético que se sigue.

       Las salsas tienen su fundamento en muchos platos: ligan los ingredientes, dan cuerpo a la receta, potencian el sabor o lo hacen más jugoso, pero al mismo tiempo, pueden duplicar o triplicar las calorías y la cantidad de grasas de la receta. Algunos trucos para adaptar las recetas de salsas tradicionales y convertirlas en una opción baja en grasa y calorías es usar leche desnatada y caldos desgrasados, además de prescindir de las ligazones espesas, como natas, mantequillas o mayonesas. Al mismo tiempo, es esencial reducir la cantidad de aceite acostumbrada. El aderezo con hierbas aromáticas da un gusto especial, al igual que el toque de un vino flambeado.

FUENTE: Consumer Eroski

4 de julio de 2011

Échale imaginación San jacobo

      Los san jacobos son unas preparaciones muy populares que se incluyen en la variedad de fritos y que pueden elaborarse con pollo, ternera o cerdo.


       Los ingredientes más habituales de los san jacobos son el jamón york y el queso graso. Para elaborarlos, basta con envolver la loncha de queso con el jamón york, pasarlo por harina, huevo batido y pan rallado y freírlo hasta que la superficie quede dorada. Tras la fritura, se coloca en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
      Los san jacobos pueden elaborarse de distintas maneras, siempre a partir de la receta básica descrita, en la que se pueden cambiar e incorporar ingredientes, ousar diferentes técnicas de coocción como el horneado. Una de ellas consiste en utilizar una pechuga de pollo abierta muy fina para que se cocine todo a la vez. En la pechuga puede introducirse una loncha de jamón serrano, en lugar de york, y empanarla y freírla como se haría con el jamón york.

-Alternativa al pollo y al queso

Además de pollo, puede utilizarse filete de ternera o lomo de cerdo, así como fiambre de pavo para el relleno
       Otra de las variantes utiliza, en lugar de pechuga de pollo, filete de ternera o lomo de cerdo, todo cortado muy fino. El relleno también puede variar y, en lugar de usar jamón, puede utilizarse fiambre de pavo o distintos tipos de queso. No solo es adecuado el queso de fundir tipo cheddar (el más utilizado), sino que se puede probar con otros más cremosos, como el queso azul, u otro más curado, como el de oveja.
       Los distintos quesos aportan toques diferentes de sabor y textura. Aunque el aspecto exterior sea muy parecido una vez fritos, debe distinguirse entre san jacobo tradicional, de pollo, de ternera o de lomo de cerdo. La variante más laboriosa acompaña esta preparación con una salsa bechamel, bien para el interior con el queso o como complemento para el exterior. En este último caso, la bechamel deberá enfriarse y endurecer antes de empanar el san jacobo y freírlo.

-Acompañar con ensalada

       Por su alto contenido en proteínas y grasas, tanto en su composición como en la técnica que se emplea (fritura), es recomendable acompañar este plato con una guarnición de verduras, ya sea en forma de ensalada o en panaché de verduras cocidas y después salteadas con un poco de aceite de oliva y aromatizado con ajo o hierbas aromáticas. 

Fuente: Consumer Eroski

22 de junio de 2011

Receta de ensalada de judías verdes y gambas con vinagreta de tomate

      Esta receta presenta una ensalada nutritiva y muy fácil de preparar. Las judías verdes junto con el resto de hortalizas que componen la ensalada, la convierten en un plato rico en diferentes vitaminas y minerales, así como en sustancias con acción antioxidante, muy beneficiosas para la salud. Las gambas por su parte, son el ingrediente que aporta a la ensalada proteínas de alto valor biológico.
       La composición y características nutricionales de los ingredientes que componen la ensalada, hacen que ésta sea un plato de bajo contenido calórico, que podría estar indicado para personas que necesiten llevar a cabo una dieta de adelgazamiento.

-Ingredientes (4 personas)

800 gramos de judías verdes.
400 gramos de gambas peladas.
200 gramos de tomate rojo.
250 gramos de cebolleta fresca.
8 cucharadas de aceite de oliva virgen.
3 cucharadas de vino de Jerez.
Sal.
Perejil picado.


-Elaboración:

       Cocemos en agua con sal las gambas peladas durante 2 minutos.
       Cortamos el tomate y la cebolleta en dados pequeños.
       En un bol, ponemos el tomate, la cebolla, el aceite, la sal y el vinagre y mezclamos todo bien con una cuchara.
       Limpiamos las vainas quitándoles el hilo exterior con ayuda de un pelador y las troceamos en tiras gruesas.
       Las cocemos en abundante agua con un poco de sal hasta que queden tiernas.
      A continuación las sacamos del agua y reservamos.
      En el centro del plato colocamos las vainas, encima de ellas las gambas y cubrimos con la vinagreta de tomate y perejil picado.

24 de mayo de 2011

Trucos para aligerar los desayunos

      Siete propuestas de desayunos diferentes, uno para cada día de la semana, con menos calorías, azúcar y grasas, pero más saludables e igual de dulces y jugosos.

      El objetivo de introducir pequeños cambios en el desayuno es aligerar las calorías, los azúcares y las grasas de esta primera comida del día, un planteamiento vital que redundará en una mejor calidad nutricional de la dieta.


      Se puede comenzar por diseñar un plan de siete propuestas diferentes de desayuno, uno para cada día de la semana, con el fin de alternar los alimentos más sustanciosos (no siempre galletas). Otra opción es desayunar productos naturales o poco procesados, como tostadas elaboradas con pan del día anterior. Interesa conocer estos trucos para aligerar los desayunos que más gustan, de modo que se pueda conseguir un bizcocho casero esponjoso y menos calórico, o bien desayunar algo diferente a lo convencional, como una tostada de pan con aceite y jamón, en lugar de mantequilla y mermelada.

La bollería no debe formar parte habitual de los desayunos, ya que suma demasiadas calorías, azúcares y grasas

      Adiós a la bollería. Un solo alimento, como puede ser un cruasán de chocolate, aporta 365 Kcal, el 20% del total de las calorías de una dieta normocalórica equilibrada de 2.000 Kcal, además de una cantidad sustanciosa de azúcares y de grasas, grasas saturadas y/o grasas trans. Un trozo de bizcocho casero (40 g) proporciona casi la mitad de calorías (unas 190 Kcal), es fácil de elaborar y más saludable, con menos azúcar y menos grasa, pero igual de dulce y jugoso.

      Bizcocho casero esponjoso menos calórico, en lugar de muffins o magdalenas. El bizcocho es un alimento energético en sí mismo, debido a la combinación de sus ingredientes principales: harina, azúcar y aceite. Por ello, cuanto menos pese un bizcocho, menor será su aporte energético. El truco para conseguir que resulte más esponjoso (con más aire entre las migas) y más ligero está en montar muy bien las claras a punto de nieve y remover de forma constante todos los ingredientes hasta obtener una masa espumosa. También sirve sustituir parte de la harina por pulpa de manzana rallada. Si se añade la mitad de azúcar y se sustituye el resto por un puñado de pasas batidas con los demás ingredientes, el bizcocho queda menos azucarado, más ligero e igual de dulce.

      El muesli sustituye a los cereales azucarados. El muesli es una mezcla de cereales (arroz, avena, copos de maíz) con frutos secos y frutas desecadas. Es un alimento dulce, que obtiene este dulzor de los ingredientes naturales. Aunque un bol de muesli con leche o bebida de avena o arroz aporte las mismas calorías que un bol de cereales azucarados, chocolateados o con miel, el efecto en la glucemia, y por tanto en la sensación de vitalidad y energía, es bien distinto. El muesli tiene una carga glicémica menor, lo cual se traduce en que se digiere de forma más lenta, proporciona la energía al cuerpo de manera gradual, por lo que sacia más y quita el hambre durante más tiempo. Otra posibilidad similar consiste en comer pan de muesli, remojado en la leche o la infusión o acompañado de frutos secos o jamón.

      Para los lamineros: mezclar fruta fresca y fruta desecada. Un aperitivo dulce y ligero es un milhojas de manzana o pera, intercalado con orejones de melocotón u otra fruta desecada. Para ello, se quita el corazón de la fruta, se corta en láminas y se hornean durante 5 minutos. Al mismo tiempo, se hierven los orejones o la mezcla de frutas secas en un poco de agua aromatizada con canela y luego se tritura hasta obtener un puré. Se intercalan capas de láminas de fruta con crema de frutas secas y se espolvorea con canela. Esta receta sirve para endulzar la tostada del desayuno.

      Pan integral y tostado para cada día, en lugar de galletas o bollería. Un posible desayuno mediterráneo consiste en tomar una infusión y una tostada de pan aderezada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra aromatizado con hierbas. Se puede untar con puré de tomate natural y una loncha de jamón ibérico.

      Queso fresco y requesón en lugar de mantequilla. La mantequilla es la grasa más común usada para untar las tostadas del desayuno. Una porción de mantequilla (15 g) proporciona unas 110 calorías y 12 gramos de grasa, mientras que una ración de queso fresco o requesón (40 g) bien extendido por el pan equivale a 75 Kcal y apenas grasa. Si el queso es desnatado, aporta incluso menos calorías y grasa. El pan integral tostado untado con queso fresco y unos hilitos de miel o de mermelada es una buena propuesta matutina para romper el ayuno.

      Canela en sustitución del azúcar. Menos azúcar en el café, menos calorías en el desayuno. Especias como la canela, el clavo o la vainilla emulan el sabor dulce y potencian el dulzor de los alimentos naturales, como las frutas o la leche. Un complemento adecuado del desayuno son las naranjas a la canela o un puré de manzana para cubrir y endulzar la tostada. Con el toque de canela queda delicioso el queso mató con frutos secos tostados. Con canela, además de espolvorear el café, la infusión o la leche del desayuno, o dejarla hervir con una ramita, se pueden escoger para desayunar unos copos de avena con manzana rallada y leche de avena aromatizada.

      No tomar fruta en el desayuno no es malo ni desequilibra esta comida. Las dos o tres raciones diarias aconsejadas de este grupo de alimentos se pueden comer en cualquier momento del día. Entre horas, a media mañana o media tarde pueden ser buenas ocasiones.

      El consejo es variar las frutas y dar preferencia a las de temporada, para apreciar mejor su sabor y beneficiarse de sus indudables propiedades nutritivas. Un bol de fresas, un puñado de cerezas, una pera dulce y sabrosa o los primeros melocotones y albaricoques son una pizca de la amplia gama de frutas frecuentes en la época cercana al verano.

FUENTE: Consumer Erosky

18 de mayo de 2011

Dados de pollo al yogur de pimiento rojo

-Ingredientes principales


-pimiento rojo cortado en dado
-2 cucharaditas de ñora en polvo
-2 tarrinas de 125grs de yogur
-1 cucharadita de pimienta rosa
-2 pechuga de pollo cortada cubos de 4cms aprox.
-1 puñado de cilantro fresco
-1 nuez de jengibre rallado
-Pimienta cayena(opcional)
-Sal gruesa
-Aceite de oliva

-Preparación de la receta

•Trituramos el pimiento rojo, la pimienta rosa, la ñora y el cilantro en una licuadora o minipimer.
•Luego sofreímos el jengibre en una sartén a fuego medio durante 1 minuto
•Agregamos el triturado y vamos removiendo con una cuchara de madera durante 5 minutos más.
•Cuando se esté consumiendo el agua le agregamos los tacos de pollo y subimos un poco la llama hasta que se cocine, suelen ser unos 8 minutos.
•Finalmente bajamos la llama y agregamos el yoghourt Danone y sal al gusto; si quieres darle un toque picante también puedes agregar cayena a tu gusto.
•Removemos constantemente para que el yoghourt se fusione con las especies y el pollo durante 3 minutos más y listo.

      Servirlo con arroz blanco es delicioso para mojarlo en la salsa, yo siempre que puedo y la estética del plato me lo permita lo complemento con chips de plátano macho y aguacate

Verduras en diferentes cocciones, crema de calabaza y crujiente jamón

-Ingredientes principales (para 4 personas)


•1 kg de calabaza asada
•1 coliflor pequeña
•4 alcachofas cocidas y rebozadas
•12 tomatitos cherry asados al horno
•1 manojo de acelgas
•12 espárragos verdes
•4 lonchas de jamón ibérico
•Aceite de oliva suave
•Sal

-Preparación de la receta

    Asamos la calabaza en el horno envuelta en papel de aluminio.Una vez asada, triturarla añadiendo agua y aceite de oliva hasta conseguir una crema fina y homogénea. Rectificar de sal y reservar.
    Hornear los tomates cherry a baja temperatura hasta pocharlos.Hervir la coliflor y las alcachofas por separado.Una vez listas, las cortamos a rodajas finas y las rebozamos en harina y huevo y, freímos todo en aceite de oliva.
     Hervir las acelgas troceadas y saltearlas en un poco de aceite de oliva.Cortar las puntas de los espárragos y saltearlas en un poco de aceite de oliva.
     Colocar las lonchas de jamón en una sartén caliente y darles calor hasta que queden crujientes.
     Colocar la crema de calabaza en el fondo de un plato y disponer todas las verduras armoniosamente.
     Colocar el crujiente de jamón encima

17 de mayo de 2011

Terrina de verduras naturales con compota de cebolla

-Ingredientes principales:


•400 gr de puerros
•400 gr de zanahoria
•300 gr de coliflor
•300 gr de judía verde
•7 huevos
•1/4 l de leche
•Pimienta negra
•Nuez moscada
•Sal
•1/2 kg de cebolla en juliana
•2 clavos
•15 mL de aceite de oliva (dos cucharadas mas o menos)

-Preparación de la receta
      Limpiamos bien todas las verduras.Las cocemos por separado en agua y sal.Las dejamos escurrir entre dos paños para secarlas bien.
      En un recipiente mezclamos los huevos y la leche, batimos con una varilla y sazonamos.
      Cogemos una terrina, a poder ser de acero inoxidable, y la untamos con aceite y pan rallado.En el fondo de la terrina empezamos por colocar las zanahorias.Seguidamente las cubriremos con un poco de cuajo que tenemos preparado.Después las judías verdes y hacemos lo mismo.A continuación la coliflor y, por último, el puerro, cubriendo al final con el cuajo que nos quede.
      Cocer al baño maría en el horno suave durante una hora a 150 grados.
      Pochar la cebolla con la mantequilla durante 20 minutos, añadir el clavo y cocer lentamente hasta conseguir una mezcla suave.

Magret de pato asado con acompañamientos ligeros

       Puesto que el pato es un ave con abundante grasa, se aconseja que las salsas y las guarniciones que acompañen al magret sean ligeras para equilibrar la dieta.

      El magret de pato es una pieza de carne magra, localizada en la pechuga del ave. Su carne es rojiza y tiene una piel con gran cantidad de grasa, ya que procede de patos cebados de manera exagerada para hipertrofiar su hígado y conseguir el preciado foie. Al estar el animal sobrealimentado, el exceso de grasa también se acumula en su piel. El asado es la mejor técnica culinaria para cocinar el magret, ya que al ser el pato un alimento graso, por efecto del calor, se derrite parte de la grasa. No obstante, los jugos del asado se emplean a menudo para elaborar la base de una salsa o una crema, de ahí que las recetas de pato resulten muy calóricas y se aconseje un consumo excepcional.


      Esta carne sabrosa admite gran variedad de acompañamientos, desde salsas a guarniciones de frutas y verduras, ya sea en trozos, en cremas y purés o con panaché. Una salsa deliciosa y ligera se obtiene con el desglasado del asado, mezclada con zumo de naranja o zumo de mandarina y pomelo, o la compota de agrios, que se elabora con naranja, manzana y limón. Más tradicional es la salsa de vino Oporto, para la cual también se emplea parte de los jugos del asado. El resultado se puede mezclar con un caldo de carne y se liga con un poco de maicena exprés, hasta conseguir el espesor deseado.

      Esta carne admite desde salsas a guarniciones de frutas y verduras, purés y cremas

      Los purés y cremas, como el puré de manzana, buscan contrastes de sabor, al utilizar los toque ácidos y dulces con trozos de frutas, como las frambuesas y fresas, las grosellas, la mezcla con frutas del bosque o con higos secos. Una sencilla guarnición con verduras salteadas y aliñadas con vinagres balsámicos, como la receta de magret con shitakes y tallos de espárragos verdes resulta un plato sencillo, a la par que original.

      El pato es una de las aves que más calorías aporta, debido a la gran cantidad de grasa que tiene debajo de la piel (subcutánea), en particular, los patos domésticos. Los patos salvajes contienen menos grasa, que difiere según la edad, la época del año y la alimentación del animal. Las hembras tienen una carne más fina y menos grasa. Otra diferencia importante es que la carne de los patos de granja es muy tierna, mientras que los patos salvajes tienen más tejido conjuntivo, lo que explica que su carne sea más dura y que requiera maceración para que se ablande.

       Las recetas con pato resultan, en general, indigestas, debido a que el pato tiene abundante grasa. A esto se suman las salsas, algunas contundentes, que acompañan a estos platos. Al cocinar magret de pato, para que la receta resulte más ligera y digestiva, en lugar de freírlo, es preferible asarlo, hornearlo, hervirlo o cocinarlo en microondas. De igual modo, se aconseja que las salsas y guarniciones sean ligeras para equilibrar la dieta. No obstante, a pesar de su elevado contenido graso, no hay grandes diferencias respecto al aporte de colesterol, si se compara el pato con otras aves, como el pavo, la gallina o el pollo.

      La forma más común de presentación comercial del magret de pato se corresponde con una pieza única, deshuesado y envasado. Para cocinarlo, se debe sacar del envase y reservar a temperatura ambiente unos veinte minutos antes.

      Cabe hacer distinción si el magret procede de un pato salvaje. Si es así, hay que eliminar las plumas y los huesos localizados en la parte delantera de las costillas y, antes de cocinarlo, se ha de marinar para que la carne más dura se ablande. Si el pato es de granja, se puede marinar o no, según el gusto que se desee aportar al magret.

      El marinado consiste en mezclar en un recipiente el magret cubierto de vino tinto y con un toque aromático de hierbas, como el tomillo, o un toque de vainilla o de canela. La marinada admite un gusto frutal suave si se añade un chorrito de zumo de naranja o de pomelo. Se consigue un sabor agradable si se añaden unos granitos de pimientas variadas.

      La marinada permanecerá dentro del frigorífico tapada durante 5 horas. Transcurrido este tiempo, se saca del frigorífico, se escurre el magret del líquido de cobertura y se espera hasta que vuelva a adquirir la temperatura ambiente necesaria para que el asado sea correcto. Si la carne está fría, cuesta más que el calor llegue al interior de la pieza y el resultado, a efectos de textura y sabor, cambia.

       Para cocinar el magret se deben realizar una serie de incisiones en forma de cuadrícula en la piel del magret, sin llegar a cortar la carne. El cocinado se comienza al tostar la parte de la piel en una sartén antiadherente previamente calentada, hasta que se funda parte de la grasa y quede una costra dorada y reducida a un tercio de su tamaño.

      A continuación, se retira la grasa fundida de la sartén, se marca ligeramente la parte de la carne, hasta que se selle el magret para no perder sus jugos, y se termina de cocinar en el horno a temperatura de 180ºC hasta que el interior del magret alcance 65ºC. Entonces se retira del calor, se deja reposar durante 5 minutos y se trincha o filetea en rodajas gruesas, de manera que quede rosado y jugoso en su interior.

9 de mayo de 2011

La pasta fresca en ensalada

        La ventaja de la pasta fresca es que se cuece en la mitad de tiempo que la seca y sorprende por su suave textura.


       Uno de los platos más recomendables para disfrutar de las distintas variedades de pasta -tagliatelles, espaguetis, bucatinis, fusillis, farfulle- son las ensaladas.  La ventaja de cocinar la pasta fresca es que se cuece en la mitad de tiempo y sorprende por una textura suave. El resultado del plato es mejor si la pasta se cocina "al dente", es decir, en su punto justo de cocción.
     Una vez que la pasta fresca está cocida, se puede servir de base de una ensalada. El siguiente paso es elegir los ingredientes con los que se acompañará, algo que resulta fácil porque la pasta fresca, debido a su sabor neutro, se puede combinar con casi cualquier alimento.
La pasta fresca, por su sabor neutro, se puede combinar en el plato con casi cualquier alimento
       Con verduras frescas, como lechugas variadas, tomatitos, pepino y cebolleta, que conforman una ensalada de pasta colorida; o con verduras cocinadas, como judías verdes, alcachofas, calabacines o berenjenas. Ya sea con un salteado o con un pequeño pisto de verduras y una guarnición proteica, como marisco, pescado o carnes suaves de pechuga de pavo y pollo.
       Como aderezo, se puede aliñar con cualquier vinagreta refrescante elaborada  con aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico o de manzana, e incluso, se sugiere sustituir el vinagre por zumo de alguna fruta cítrica. No se debe descartar la utilización de alguna hierba aromática para dar un toque especial a la ensalada.

       Lo habitual al servir un plato de pasta es acompañarla de salsas tomatadas, boloñesa, de queso, con nata o carbonara. También hay recetas más digestivas y ligeras, como el salteado de pasta con verduras, y con salsas suaves, como las aromatizadas con toques cítricos, la salsa de ajo ligado con un poco de zumo de pomelo o acompañada de gambas.
La pasta aliñada solo con aceite de oliva y hierbas aromáticas frescas es una guarnición sencilla y sabrosa para carnes y pescados a la plancha
        Pero la pasta se puede elaborar de múltiples maneras, ya sea como elemento de guarnición o como elemento principal de una receta. La pasta ligeramente aliñada con aceite de oliva y unas hierbas frescas troceadas como albahaca, tomillo o un poco de cebollino recién troceado es una guarnición sencilla y sabrosa para carnes y pescados cocinados a la plancha o asados. La combinación conforma un plato único muy completo, que aporta proteínas e hidratos de carbono.
      
      La pasta está "al dente" cuando está cocida en el exterior, pero en el interior queda un pequeño hilo de pasta cruda. En ese momento, se retira del fuego y se escurre, se pasa el escurridor por agua fría del grifo, se vuelve a escurrir y se unta con un poco de aceite de oliva para que no se apelmace.
       
       Para cocinar la pasta "al dente", lo más adecuado es cocerla en agua hirviendo (un litro de agua por cada 100 gramos de alimento). Al agua de cocción se añade un chorro de aceite de oliva y, cuando rompa a hervir, un poco de sal. Cuando alcanza el punto de ebullición, se añade la pasta y se remueve de vez en cuando para que no se apelmace.

23 de abril de 2011

El bacalao: de "pobre" alimento de cuaresma a plato de lujo todo el año

      "Más demócrata que la patata, más útil que el cerdo y casi tan influyente como el cacique". Así definía al bacalao en 1901, Manuel María Puga, "Picadillo", un prestigioso gastrónomo que escribió el libro "36 maneras de guisar el bacalao".

      El consumo de bacalao en España ha estado vinculado a la cuaresma por la tradición católica de no comer carne, pero desde hace tiempo este pescado ha saltado de la tasca al restaurante, convirtiéndose en un auténtico lujo gastronómico por su precio y por su versatilidad.

 

     "Más demócrata que la patata, más útil que el cerdo y casi tan influyente como el cacique". Así definía al bacalao en 1901, Manuel María Puga, "Picadillo", un prestigioso gastrónomo que escribió el libro "36 maneras de guisar el bacalao".

      Más de un siglo después, el bacalao sigue siendo un alimento muy dúctil en la cocina, que se consume tanto en fresco como en salazón en toda la geografía nacional y en todas las épocas del año, aunque preferentemente en fechas previas a la Semana Santa por la tradición de no comer carne en cuaresma.

      España importa anualmente unas 23.000 toneladas de bacalao en salazón, el más consumido en estas fechas, según los datos de Aduanas.

     En las últimas décadas han aumentado las compras exteriores de bacalao porque el consumo se ha generalizado y ha pasado en pocos años "de la tasca al restaurante" para protagonizar todo tipo de platos, como bien sabe el presidente de la "Cofradía del bacalao", Jaume Font Martí, que dedica buena parte de su tiempo a probar las exquisiteces bacaladeras de los restaurantes.

     Esta cofradía, que es de ámbito catalán y su origen se remonta a 1496, tiene por objeto proteger el consumo de buen bacalao en la hostelería, algo que cada vez es más difícil porque la materia prima que llega a nuestros mercados ya no es como la de hace años.

    Font advierte de que las nuevas tecnologías permiten congelar el bacalao en alta mar y que ahora es frecuente que el producto llegue al mercado solo con un "punto de sal", no como una "momia seca" como ocurría antes.

    También hace años Noruega era "el campeón" de las ventas mundiales de bacalao en salazón, pero actualmente venden más "skrei" (bacalao fresco), mientras que otros países como Islandia han incrementado su cuota de mercado.

    En cuanto a la "ruta del bacalao" en España, Jaume Font señala que el País Vasco "tiene la fama" pero Cataluña consume más a lo largo del año y las zonas de interior (Castilla y León, Castilla-La Mancha o Madrid) han desarrollado una cocina muy creativa en torno a este pescado.

    En cualquier caso, de una u otra forma el bacalao está presente en las mesas de todo el territorio nacional e incluso en estas fechas se organizan jornadas gastronómicas en torno a él.

    Tal es el caso de Gaztelubide (Madrid), que desde hace 10 años ofrece a sus clientes un menú con "todas las versiones" de este singular pescado, como asegura Darío Prada, propietario de la empresa.

    Como buenos representantes de la cocina vasca, en su carta no falta la porrusalda o el bacalao al "pil pil" y a la vizcaína, pero también hay platos más modernos como el carpaccio de bacalao con pulpa de tomate fresco, el asado con verduras o el bacalao con muselina de ajetes en fondo de crema fina de espinacas, que es la presentación con el nombre más largo de toda su carta.

    De innovación en la cocina también sabe mucho Luis Miguel González, ganador del primer concurso de cocina "Bacalao de Semana Santa" de la Escuela Municipal de Hostelería de León, con un plato denominado "Raviolis de mango y bacalao marinado con eneldo y jengibre".

    González, que es un enamorado del bacalao y de la cocina exótica, considera que este pescado en salazón tiene muchas posibilidades culinarias por su textura y sabor, y que lo más importante es desalarlo bien.

    Para que el bacalao en salazón esté en su punto es necesario tenerlo en agua al menos 36 horas, asegura González, si bien muchos restaurantes lo mantienen sumergido por encima de las 48.

   Otro de los "secretos" de este singular pescado es que sus partes más sabrosas no son los lomos, sino la cola, que es donde se concentra toda la energía del pez y donde la carne es más gelatinosa, como advierte Jaume Font que para algo es el "Rei Moixó" de la Cofradía del Bacalao.

   También son muy apreciadas las orejas y las cocochas (la barbilla del pescado), con las que se elaboran exquisitos guisos.

   En definitiva, del bacalao se aprovecha todo y, como ocurre con el cerdo, este pescado tiene bonito "hasta los nadares.

22 de abril de 2011

Descubrir el placer de comer pescado

      El objetivo es dar más protagonismo al pescado en los menús semanales y descubrir el placer de comer este nutritivo alimento.



      La oferta actual en el mercado de pescados y mariscos es inmensa gracias a las novedosas técnicas de distribución, preparación previa y conservación. Las formas en las que se puede cocinar cada variedad de pescado son incalculables. Sin embargo, las costumbres gastronómicas de cada región o país hacen que cada pescado se relacione con una elaboración característica. Esto ocurre con el bacalao al pil-pil, la merluza al horno o en salsa verde o la lubina a la sal.

      El pescado es un alimento rico en proteínas de alto valor biológico. En función de la cantidad de grasa que aporta, se distinguen en azules o grasos y blancos o magros. La grasa insaturada es la más abundante en la composición de los pescados azules, en particular los ácidos grasos omega-3.


      El valor nutricional del pescado mejora la dieta si se incluye de manera periódica

      Respecto a su contenido en micronutrientes, destacan las vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B12), las liposolubles A y D (sobre todo en los pescados grasos) y ciertos minerales (fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro y yodo), en cantidades variables según el pescado. El pescado marino es más rico en sodio, yodo y cloro que el pescado de agua dulce. Para seguir una dieta equilibrada se recomienda consumir pescado de tres a cuatro veces por semana, con el fin de sacar rédito a sus excelentes cualidades nutritivas. El valor nutricional del pescado hace que, al incluirlo periódicamente en la dieta, ésta mejore en sus perfiles nutricionales.

-Pescados blancos: bacalao, faneca, gallo, lenguado, lubina, merluza, perca, platija, rape y raya. Se recomienda cocinarlos cocidos, tanto en agua como al vapor, guisados, fritos o acompañados de un rehogado de verduras, ya que así quedan mucho más jugosos.
-Pescados semigrasos: besugo, breca, cabracho, chanquete, congrio, dorada, halibut, mero, pez espada, rodaballo, salmonete, sargo y trucha. La mejor manera de cocinar estos pescados es en seco, es decir, asados al horno, a la parrilla o en papillote.
-Pescados grasos: anguila, arenque, atún, bonito del norte, bonito del sur, boquerón, caballa, chicharro, palometa, salmón y sardina. Conviene asarlos a la parrilla o en papillote, ya que de esta manera se cocinan en su propia grasa. En guisos, estos pescados también resultan muy apetecibles y sabrosos como el popular marmitako de bonito, típico del País Vasco y Navarra.


     Las siguientes son varias propuestas de recetas con los pescados más consumidos, tanto para recuperar las preparaciones más tradicionales, como para innovar en la cocina con nuevas combinaciones de alimentos, formas de elaboración y sugerentes presentaciones.


•Bacalao: recetas tradicionales y curiosas. El bacalao salado, fresco o congelado es uno de los pescados más consumidos en los hogares y con el que se cocinan recetas tan arraigadas como el ajoarriero, la tortilla de bacalao, el bacalao en salsa verde, los garbanzos con bacalao o la exqueixada. Este pescado no se debe confundir con el abadejo, de la misma familia, pero que resulta de menor calidad, si bien sirve para elaborar las mismas recetas.
      Si el bacalao se cocina con piel, se obtienen recetas gelatinosas como el tradicional bacalao al pil-pil. Aparte de las recetas más tradicionales, este pescado resulta muy sabroso para añadirlo a una ensalada, como ingrediente de una receta original milhojas de berenjena, sirve de base a unos pastelitos de bacalao, a un pastel frío con gambas o a unas cebollas rellenas.
      También se puede desmenuzar para emplearlo como ingrediente principal en recetas más elaboradas, como croquetas, buñuelos, albóndigas y empanadas, que resultarán jugosas y sabrosas y más apetitosas para los niños, a quienes hay que educar en los sabores del mar.

•Merluza y pescadilla: pescados de siempre con toque original. La merluza y la pescadilla son dos pescados que, por su suave sabor, y en gran medida por su precio asequible, forman parte de la cesta de la compra semanal de muchos hogares. La receta de merluza al horno es asequible en cuanto a elaboración y siempre sale bien si la merluza es fresca y quien cocina conoce el funcionamiento y la potencia calorífica del horno. Para no alejarse de la receta tradicional, pero hacerla más apetitosa y sabrosa, se puede sorprender con el acompañamiento, que puede ser de champiñones y pimiento verde o de patatas y tomates, o bien cubrirse con una original salsa de avellanas y almendras.
     La merluza rellena es otra de las recetas clásicas. La parte creativa la componen los ingredientes del relleno que se prestan a innovar. Se proponen tres recetas diferentes para el picadillo: hacer una mezcla con puerros y langostinos, con un rehogado de cebolla, champiñones y gambas o probar la receta más exquisita de ajoarriero de centollo. Tres recetas de merluza que permiten salir de la rutina y sorprender a los comensales son las que cambian por completo la presentación. Éste es el caso de los canelones de merluza al pimiento del piquillo, la hamburguesa de merluza con salsa de tomate o la sorprendente receta de calabacines rellenos de merluza y trigueros.
      Quienes se consideran principiantes en la cocina pueden comenzar con recetas sencillas que se elaboran en menos de diez minutos, como la merluza con verduritas al microondas o en papillote. Estas mismas preparaciones se pueden aplicar a la pescadilla, aunque los tiempos de cocinado se tienen que adaptar a este pescado más menudo, ya que es probable que se cocine antes.

•Caballa: pescado en primavera. La caballa o verdel es un pescado de temporada en los meses de primavera. Por ello, durante estos meses, si gusta, se puede comprar verdel todas las semanas y estrenarse cada vez con una receta nueva, en lugar de limitarse a cocinarlo siempre de la misma manera. Es un pescado con carne prieta que, si se cocina demasiado, resulta seco, poco jugoso. Por ello, al elaborar la caballa se ha de pensar en recetas que tengan jugo, como la de caballa en papillote con verduras o la de albóndigas de verdel.
      Se puede preparar marinado para que resulte más suculento y, de esta manera, da un toque sabroso a una ensalada de pasta. El resultado es un plato combinado que bien puede servirse como plato único.


      Eroski Consumer, en su objetivo de informar y formar al consumidor sobre las bondades de los pescados y mariscos y de la necesidad de aumentar su consumo, publicó la "Guía práctica de Pescados y Mariscos". A lo largo de varios capítulos, se recopila toda la información que más utilidad le reporta al consumidor, como el valor nutricional al detalle de cada pescado particular y su asociación con la salud, consejos y técnicas culinarias, métodos de conservación idóneos para cada caso, el calendario de temporada de pescados y mariscos. Dedica un capítulo aparte a describir distintas posibilidades que hacen que el pescado guste más a los niños.


      También el FROM (Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) ha editado un "Manual practico sobre pescados y mariscos frescos" con el objetivo de dar a conocer, tanto al consumidor final como a los profesionales de la hostelería y la restauración, los sesenta pescados y mariscos frescos más populares, frecuentes y comunes de los mercados, por medio de fichas para cada una de las especies.

7 de abril de 2011

Espárragos trigueros: más nutrientes que el blanco

      Los meses de marzo y abril inauguran la temporada de recolecta de las variedades principales de espárragos: el blanco y el verde, este último también conocido como espárrago triguero. La diferencia entre ambos no se limita al color, consistencia y sabor, sino también a su valor nutricional. El hecho de que el espárrago blanco crezca bajo tierra y no reciba luz determina su menor contenido en nutrientes reguladores y compuestos bioactivos, en comparación con el espárrago triguero. Por otra parte, durante su elaboración industrial, se corta parte de los tallos y, en algunos casos, se pelan. Estos restos vegetales resultan de gran interés científico e industrial. Diversos centros de investigación se dedican a determinar los compuestos bioactivos de los espárragos, en particular de los trigueros, por su potencial aportación tanto a la industria alimentaria, en forma de ingrediente de alimentos funcionales, como a otros sectores (pienso para animales, etc.).

      El espárrago triguero es una hortaliza de consumo tradicional y apreciado en los países mediterráneos. Aunque crece de forma espontánea y silvestre, el mercado de este vegetal y la posibilidad de adquirirlo en épocas del año distintas a su temporada natural ha favorecido el desarrollo del cultivo a mayor escala. En general, los silvestres se distinguen de los cultivados en que los primeros son más delgados, tienen púas o espolones debajo de las escamas, los tallos adquieren tonos más oscuros (bronce y morado) y, en el aspecto organoléptico, se caracterizan por un sabor más amargo y un fuerte aroma.


      El espárrago verde es un alimento saludable, muy bajo en calorías y con efecto laxante y diurético

      Respecto al consumo, el espárrago triguero se aprecia por sus características organolépticas, su textura tierna y carnosa, su agradable aroma y su sabor a vegetal fresco y sabroso. En relación a su valor dietético, cabe resaltar las diferencias entre los espárragos blancos y verdes. En general, el contenido en nutrientes es superior en el espárrago verde en comparación con el blanco, aunque este último es más abundante en proteínas y azúcares. El compendio nutritivo se resume en sus escasas calorías, alrededor de 30 Kcal/100 g, y la alta presencia de minerales (potasio, fósforo, calcio y magnesio) y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, ácido fólico y C), junto con las vitaminas antioxidantes A y E. Además, contienen una sustancia denominada ácido aspargínico, que estimula la diuresis, es decir, aumenta la producción de orina. Es un alimento saludable, muy bajo en calorías y con efecto laxante y diurético, pero esta variedad de espárragos destaca también por su contenido en compuestos bioactivos (fitoquímicos) con potenciales efectos beneficiosos para la salud.

      Entre los fitoquímicos, se engloban compuestos fenólicos como los flavonoides, saponinas, esteroles (beta-sitosterol es uno de los más abundantes) y fructanos como la inulina y los fructooligosacáridos, además de fibra insoluble. Estos últimos son compuestos no digeribles por las enzimas del intestino delgado, también llamados prebióticos. Como tales, son susceptibles de que los microorganismos del intestino grueso les degraden, con los consiguientes efectos fisiológicos positivos en el plano orgánico (mejora del ritmo intestina, mejores digestiones, menos hinchazón y flatulencias), mejor regulación de parámetros bioquímicos (colesterol, glucosa y triglicéridos). Las saponinas y los esteroles influyen sobre el metabolismo lipídico y ayudan a disminuir los niveles de colesterol en el organismo. Esta variedad de fitoquímicos eleva al espárrago triguero a la categoría de alimento funcional.

-Recetas para la ocasión

      Los espárragos trigueros forman parte de la gastronomía local en algunas regiones del territorio peninsular, como Andalucía. El espárrago autóctono de Huetor Tajar, en Granada, donde se cultivan grandes extensiones, es un ejemplo de espárrago triguero, que goza del reconocimiento de calidad como Indicación Geográfica Protegida. De todas las variedades, son los más sabrosos y los más indicados para consumir con un aliño de aceite de oliva y sal gorda, preparados a la plancha.

      A la plancha, aliñados con aceite y sal gorda resultan sabrosos y ligeros

      Son variadas las formas de cocinar los espárragos trigueros. La manera más adecuada para que conserven todas sus propiedades nutritivas pasa por cocinarlos al vapor, agrupados en manojos para evitar que se rompan. Los meses de primavera son idóneos para sacar el máximo partido a esta hortaliza y no comerla siempre de la misma manera, sino emplearla de guarnición de platos originales como el de atún fresco marinado o mezclarla con variedad de tropiezos, como en la receta de arroz con pollo y espárragos, tallarines con jamón a la crema y trigueros o chirlas o almejas con guisantes.

      Los espárragos verdes resultan sabrosos revueltos con huevo y setas o con ajetes y gambas. Aportan un sabor vegetal y una textura particular si se añaden como ingrediente de relleno. Es el caso de la dorada rellena o la lasaña de setas y trigueros.

9 de enero de 2011

Chips de verduras, texturas crujientes en el plato

        Cuando se han seleccionado las mejores partes para elaborar los chips, se deslavan en agua fría para eliminar posibles restos de tierra o bichos que pudieran tener. Se escurren bien y se secan con papel de cocina o un trapo de hilo para que eliminen el agua superficial y no salten cuando se haga la fritura. También se pueden elaborar chips con productos como los tubérculos y raíces. Para ello, se utilizan, además de las patatas, los boniatos, la remolacha, las alcachofas, las zanahorias o los nabos.

-Condiciones de fritura

        Para elaborar chips de estos últimos alimentos, es necesaria una elaboración previa. Antes hay que pelar los tubérculos y raíces y, con una mandolina (una especie de cortador manual que ayuda a sacar finísimas láminas de los tubérculos), cortar láminas finas, del grosor de una hoja. Todas las hortalizas deben tener un tamaño homogéneo para que en el momento de freírse se cocinen por igual.
       Cuando las piezas están preparadas se pueden mezclar, aunque es preferible freírlas según variedades: las hojas por un lado y los tubérculos y raíces, por otro. Para ello, se utilizará una freidora o un cazo con aceite de oliva, limpio, a una temperatura de unos 170ºC. Poco a poco se introducen las láminas de hortalizas y, con una espumadera, se sumergen para que no floten y se cocinen de forma rápida sin que absorba excesiva grasa.
      Las láminas de hortalizas tienden a perder su color original y adoptan un tono entre marrón tostado y dorado, en el caso de las más coloristas. En el momento que cambian de color, los chips están listos en unos segundos y, por tanto, se pueden retirar y escurrir en una bandeja con papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite. Al contacto con el aire y escurridas del aceite, se vuelven duras y crujientes. El último paso es ponerlas a punto de sal. El resultado es un aperitivo sano y crujiente.

-Freir hojas:

      Las hojas se fríen de la misma manera, es decir, se agregan poco a poco a la fritura con una espumadera. En unos segundos, se pueden sacar en una bandeja con papel absorbente para que se cristalicen y obtener así unas crujientes hojas. En este caso, adquieren una tonalidad más brillante y aumenta la intensidad de su color. Se ponen a punto de sal y se consigue un crujiente aperitivo, un complemento para ensaladas o una rica guarnición para platos de pescado y asados de carne.
      Para mantener su estructura tan especial, es recomendable colocarlas en el plato justo en el momento de servir. Así no absorben humedad ni pierden su textura crujiente.

31 de diciembre de 2010

Receta de pavo al Whisky para un fin de año

        No se me ocurre otra forma mejor de despedir este estupendo año, y saludar al recién llegado. ¡Hasta el año que viene!

-Ingredientes:

- Pavo de tres kilos.
- 1 botella de whisky.
- 150 gramos de panceta.
- Aceite de Oliva.
- Pimienta.
- Sal.

 -Preparación:

 1º Tomarse un buen vaso de whisky antes de comenzar.

 2º Rellenar el pavo con la panceta, salpimentarlo y echarle un chorrito de aceite de oliva.

 3º Precalentar el horno a 180º durante 10 minutos.

 4º Mientras se calienta el horno, servirse otro pelotazo de whisky.

 5º Meter el pavo en el horno.

 6º Mientras el pavo está en el horno, tomarse otro pelotazo y cantarle una mijita al pavo.

 7º Sublir el horno a 220º, darle caña al derbostato y esberar veinte binutos.

 8º Servirse otro belotasso.

 9º Al cabo de un drato, hornir el abro para gondrolar y echar un chodretón de güiqui al babo y otro a uno bismo.

10º Darle la güerta al babo.

11º Cantarle un fandango al babo mientras se sicharra.

12º Redirar el babo del honno. Si se te dresbala, bruscarlo por el suelo.

13º Odro pelotazo pa inicia dra busqureda.

14º Darse un jardasso al resfalar con la grassa del suelo.

15º Plobar la sarsa del ssuelo que ya estradá fleshquita.

16º Tromarse otra copita e inblitar al babo questa tumbao al lao.

17º Indendar levandarse y desidir que en el suelo se está de gojones.

18º Abarese la barienta, engüendra el babo en el basillo, lo tira a la bassura y te forma la de Dió.

19º Tomarse odro güisqui.

20º Y adrora a comé..., ¿y el babo?..., ¿dronde eshta el babo?... El hio puta sa bebio el wishhki y se a io.

22 de diciembre de 2010

Sopa de castañas con piña en tempura

      Ojala pudiesemos meter el espiritud de navidad en jarros y abrir un jarro cada mes del año. Mientras esto sea posible, os recomiendo a llenar ese jarro con esta rica receta de sopa, ideal para estos dias de frio, lluvia y alegria.


-Ingredientes:
  • 200 gr de castañas en almibar
  • ½ litro de leche
  • 2 vasos de agua
  • 10gr de azúcar
  • 250gr de harina
  • 200gr de piña fresca
  • 1 sobre de levadura
  • Una pizca de sal

-Elaboración:

       Cocer en una cazuela durante unos 10 minutos las castañas con la leche. Triturar las castañas, colar y reservar.

       A parte, preparamos la tempura mezclando el agua con la sal, el azúcar y la levadura. Añadir la harina y reservar durante una hora.

        Partir la piña en tiras y meterlas al congelador. Cuando se hayan congelado, la rebozamos en la tempura y freimos en una sarten con aceite caliente. Feliz receta de Navidad.

21 de diciembre de 2010

Lenguado a la Naranja

      Hasta que uno no sienta la verdadera alegría de Navidad, no existe. Todo lo demás es apariencia - muchos adornos. Porque no son los adornos, no es la nieve. No es el árbol, ni la chimenea. La Navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante.
     Una muestra de generosidad es ofrecer a tus allegados momentos de compartir comidas y experiencias, de este modo os brindo esta deliciosa receta para esas ocasiones.

-Ingredientes:
  • 1 lenguado por persona
  • 3 naranjas
  • Almendras picadas
  • Harina
  • Aceite de oliva
  • Sal

-Elaboración

       Rebozar los lenguados con un poco de harina y freirlos en una sarten. Exprimimos el zumo de las naranjas. Preparamos la salsa de almendras con naranja, para ello ponemos a calentar el horno mientras calentamos 2 cucharadas de aceite en un cazo. Añadimos al cazo las almendras picadas y cuando empiecen a dorar añadimos el zumo de naranja. Hervir a fuego lento unos minutos.

       Con el horno caliente, colocamos los lenguados sobre la bandeja y por encima la salsa de almendras con naranja. Horneamos durante 10 minutos.

14 de diciembre de 2010

receta de quesillo a la vainilla

   Sin más comentarios, os dejo con esta peculiar y sabrosa receta, para alumbrar los postres de banquetes a los que  darles un toque de desenfado y placer.

-Ingredientes para 6 personas.
6 huevos.
1 bote de Leche condensada
1 taza de leche 
1.limon
Una cucharada sopera de Vainilla. 

maizena.

-Preparación.

      Primero coloca los 6 huevos en la licuadora o batidora, luego añadele el bote de Leche condensada, luego agregale un chorrito de limon, y una taza de leche

      Agregar un chorrito de vainilla, una cucharadita de maizena para que esponje.
      Una vez que esten todos los ingredientes batidos, dejas que se cocine y pasas a un molde donde cuaje. 

      A continuación colocas bastante agua en una olla para poner encima el molde  on la masa de quesillo, bien tapado, se deja 2 horas dejas que repose en un. molde le das la vuelta y listo a servir.

10 de diciembre de 2010

Una con vainilla: Piña a la plancha con salsa de vainilla

        Una forma divertida, fácil, sabrosa y nutritiva de aplicar la vainilla en la cocina. Espero disfruteis esta forma de consumir piña.

-Ingredientes para 4 personas:
 
1 piña grande
20 mL de aceite de oliva (dos cucharas soperas, suave a ser posible)
El zumo de un limón
1 l. de zumo de piña
30 cl. de ron blanco (opcional)
5 ramas de vainilla

 
-Elaboración:
 

       Pelar la piña y cortarla en rodajas de 1 c. de grosor.
       Cocer de 15 a 20 minutos, el zumo de limón, el de piña, y el rom
      Añadir las ramas de vainilla, y deja cocer hasta la obtención del espesor deseado (se puede añadir placas de gelatina si se desea). Ya tenemos la salsa de vainilla hecha.
       Cocinar las rodajas de piña a la plancha durante 5 minutos por cada lado, y servir de inmediato con la salsa.

-Consejos :
      
Unta ligeramente con mantequilla las rodajas de piña antes de cocinarlas, para que no se peguen.

27 de noviembre de 2010

Degustación nuevos alimentos en FEHISPOR

     Este pasado viernes 26, en FEHISPOR, dentro del stand de "Punto Radio", se realizó una degustación a base de alimentos de nuevo diseño. Estos alimentos son parte de los proyectos premiados por CTAEX para este año: por un lado, cebolla caramelizada con aloe vera, y por otro unos caramelos con aromas de vino.
   


Para su degustación pensé en las siguientes combinaciones:
           
-Bocaditoos de cebolla caramelizada con aloe vera: consistente en unos minibiscotes acompañados con queso de untar y la cebolla en cuestión. Un apetitoso manjar donde dulces, salados, ácidos se mezclan al son de las diferentes texturas

-Uvas en crujiente de caramelo al vino: exquisita uva a la que se vertió caramelo fundido (aderezado con vino reducido) y enfrió para formar una dulce costra con recuerdos de vino.