Esta técnica culinaria respeta el valor nutritivo original del alimento, además de contribuir a la creación de platos jugosos, sabrosos y aromáticos.
En general, los alimentos que se emplean para la cocción en papillote son las verduras de sabor pronunciado como brécol, coliflor, setas o espárragos, aunque la técnica admite todo tipo de vegetales. Los pescados, tanto blancos como azules, son junto con las hortalizas los alimentos más habituales entre las recetas de papillote, desde salmón, filetes de lenguado, merluza limpia de espinas y piel, trucha e, incluso, marisco como mejillones, vieiras, langostinos y bogavantes. Las carnes blancas fileteadas, troceadas o deshuesadas como el pollo, el pavo o el conejo, resultan idóneas. Esta técnica es también útil para cocinar frutas, siempre y cuando todas sean de igual o similar dureza y el tipo de corte empleado sea el mismo.
Los alimentos cocinados en papillote son más tiernos y sabrosos que los hervidos o asadosEl envoltorio más común empleado para embalar los alimentos es el papel de estraza, si bien pueden cocinarse empaquetados en hojas de lechuga, de col o de parra. Al cocinar el papillote, los ingredientes deben tener el mismo punto de cocción, ya que si se introduce un pescado fino junto con una verdura muy dura, cuando el pescado esté cocinado, la verdura todavía no lo estará. Como el papillote no se puede abrir y volver a cerrar, se ha de conseguir que todos sus ingredientes se cuezan al mismo tiempo. Para ello, se cortarán en trozos pequeños y del mismo tamaño.
Los cortes más habituales para las hortalizas son la juliana (en finas tiras), la media luna para las zanahorias y el corte en paisana para las judías verdes. Si los vegetales son muy tiernos y blandos, se pueden partir en trozos grandes. Los más duros se trocearán menudos o se escaldarán unos minutos antes. En el caso de alimentos muy jugosos, no será necesario añadir ningún líquido.
Suculentas recetas de pescados. En 10 minutos están listas las siguientes recetas de pescados: una sencilla merluza, un salmón con gambas o con verduritas, mero con cebollitas, pescados de temporada como la caballa o verdel, suculentos lomos de dorada, salmonetes con setas, judías verdes y espárragos trigueros o una trucha con tomate.
Sabrosos platos de frutas. Un punto de calor puede resultar el toque agradable para servir una deliciosa receta de frutas al papillote. Además, el calor favorece que parte del azúcar de las frutas caramelice, lo cual endulza más el plato. Las piezas sueltas, como la manzana, la pera o el melocotón, resultan sabrosas, al igual que si se preparan en forma de macedonia de frutas de temporada, como melocotones, fresas y manzanas.
Para elaborar un alimento en papillote, se coloca sobre el papel -recortado en forma rectangular- y se engrasa con un poco de aceite. A su lado se extienden las verduras, se sazona y se aromatiza con hierbas o especias. Si se opta por el papel de estraza, antes de cerrar el paquete se deben pintar los extremos del envoltorio con clara de huevo batida, que al coagular lo dejará sellado. Si el envoltorio no queda hermético, se escapan los jugos, el aroma y el calor.
Una vez preparados los paquetes, con espacio suficiente para que los alimentos queden sueltos en el interior, se introducen en el horno precalentado y se deja cocer a una temperatura de 180ºC, entre 10 y 30 minutos en la mayoría de las preparaciones. La manera más simple de saber si la cocción está terminada es observar cuándo se hincha el papillote.
Una vez preparados los paquetes, con espacio suficiente para que los alimentos queden sueltos en el interior, se introducen en el horno precalentado y se deja cocer a una temperatura de 180ºC, entre 10 y 30 minutos en la mayoría de las preparaciones. La manera más simple de saber si la cocción está terminada es observar cuándo se hincha el papillote.
El papel más recomendable es el papel de estraza, utilizado para embalar. El vegetal o sulfurizado no es conveniente debido al tratamiento químico al que se somete durante el proceso de fabricación. El papel de aluminio cuenta con la garantía de un cierre seguro, pero en contacto con condimentos y alimentos ácidos o especiados puede agujerear el paquete y formar sales de aluminio que intoxican el alimento. Otra posibilidad son las bolsas especiales para la cocción, fáciles de usar y que resisten las altas temperaturas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario